Pinturas y antifoulings: más exigencia ambiental, misma necesidad de rendimiento
Las pinturas y los antifoulings continúan siendo una de las categorías más condicionadas por la evolución de la normativa y los avances en sostenibilidad dentro de la náutica recreativa. La reducción del impacto ambiental de estos productos, sin comprometer su eficacia ni su durabilidad, centra buena parte de los esfuerzos de fabricantes y especialistas del sector.
En los últimos años han cobrado protagonismo nuevas formulaciones, sistemas de larga duración y tecnologías orientadas a reducir la presencia de determinadas sustancias tradicionales, al tiempo que se mantienen las prestaciones necesarias para proteger el casco y optimizar el rendimiento de las embarcaciones. Además, el usuario muestra un interés creciente por soluciones que permitan espaciar los periodos de mantenimiento y reducir los costes asociados a la operación de la embarcación. Tal y como detalla Jason Salom, deputy general manager de Nautipaints Group, “la principal evolución en el mercado de pinturas se centra en la mejora de la durabilidad de los sistemas aplicados. Los fabricantes continúan desarrollando soluciones más avanzadas, con sistemas que incluyen base, laca y procesos de relacado, lo que permite aumentar la vida útil de los acabados y mejorar las garantías ofrecidas por los productos”.
En este informe analizamos cómo ha evolucionado el mercado durante el último año, qué tendencias están marcando la demanda y cuáles son las principales líneas de innovación que están siguiendo los fabricantes. También abordamos el impacto de las normativas medioambientales, el creciente peso de la sostenibilidad en las decisiones de compra y los retos que plantea el desarrollo de productos capaces de combinar protección, durabilidad, facilidad de aplicación y respeto por el entorno marino.
Pinturas y antifoulings: más sostenibilidad y mayor rendimiento
Durante el último año, la categoría de pinturas y antifoulings ha mantenido una tendencia positiva marcada por la búsqueda de soluciones más eficientes, duraderas y respetuosas con el medio ambiente. En la actualidad, destaca el crecimiento de la sostenibilidad y de las normativas medioambientales, que están condicionando el desarrollo de nuevos productos y acelerando la transformación de la oferta disponible. Además, se observa una demanda cada vez mayor de soluciones orientadas a maximizar la durabilidad, reducir costes de mantenimiento y mejorar la eficiencia operativa de las embarcaciones.
La búsqueda de una mayor vida útil de los productos y de una reducción de las intervenciones de mantenimiento se ha convertido en una de las principales demandas del mercado. Los armadores valoran cada vez más aquellas soluciones capaces de prolongar los ciclos de protección, minimizar las estancias en varadero y reducir los costes asociados al mantenimiento periódico de la embarcación.
Así, Víctor Moure, CEO de Kumbra Yatchs, destaca que “el mercado está evolucionando hacia productos de mayor rendimiento, menor impacto ambiental y ciclos de mantenimiento más eficientes. Existe una demanda creciente de soluciones que combinen protección, durabilidad y sostenibilidad, especialmente en embarcaciones de uso intensivo. Además, el incremento de costes operativos está llevando a muchos armadores a priorizar productos que mejoren la eficiencia y reduzcan el mantenimiento a medio plazo”. Por su parte, Josep Mª Guash, director de taller de Hermanos Guasch, valora que “el mercado de pinturas y antifoulings continúa evolucionando hacia soluciones más eficientes, duraderas y sostenibles. En los últimos años, se aprecia una clara tendencia hacia productos capaces de ofrecer un alto rendimiento técnico minimizando al mismo tiempo el impacto ambiental. El usuario final es cada vez más exigente y busca productos que no solo protejan correctamente la embarcación, sino que también contribuyan a optimizar el mantenimiento, mejorar la eficiencia y conservar la estética de la obra viva y superficies exteriores”. E Iñigo Palomo, ingeniero en Titanium Technology, especifica que “el mercado ha mantenido una evolución positiva, aunque cada vez más exigente. El usuario final, los talleres y los astilleros buscan soluciones que no solo protejan eficazmente el casco o los elementos sumergidos, sino que además reduzcan mantenimiento, paradas en varadero y costes recurrentes. En este sentido, vemos una demanda más orientada a la eficiencia, la durabilidad y la fiabilidad del producto a medio plazo”.
Aunque el mercado continúa incorporando nuevos desarrollos y tecnologías, la confianza en productos con una trayectoria demostrada sigue teniendo un peso determinante en las decisiones de compra. Tal y como comenta Juan Pablo Payeras, coordinador de Tiendas Julià Pinturas y Decoración, “el mercado de pinturas y antifoulings para náutica recreativa está evolucionando de forma positiva, tanto en valor como en desarrollo tecnológico. Durante el último año se aprecia una clara orientación hacia productos más sostenibles, con una mayor atención a las normativas medioambientales y a la búsqueda de soluciones con mayor durabilidad.
La regulación europea está teniendo un papel decisivo en esta transformación, obligando a los fabricantes a reformular productos y adaptar sus desarrollos a nuevas exigencias ambientales. Al mismo tiempo, esta evolución está elevando el nivel de exigencia dentro del propio sector. La aplicación de determinados sistemas requerirá cada vez una mayor profesionalización por parte de las empresas, tanto a nivel técnico como en el conocimiento de materiales y procesos”. Mientras que José Luis Sastre, CEO y presidente ejecutivo de Sasga Yachts, resalta que “el mercado de pinturas y antifoulings está viviendo una evolución marcada por dos factores: la necesidad de mantener prestaciones y protección del casco, y la presión creciente para reducir el impacto ambiental de los productos utilizados. También vemos un cliente más informado. El armador empieza a entender que la elección del antifouling no debe ser genérica, sino adaptada al tipo de embarcación, la zona de navegación, la temperatura del agua, la frecuencia de uso y el tiempo que el barco permanece armado”. Y Gonzalo Esteve, responsable de customer service de Estupenda Náutica, valora que “el mercado de pinturas y antifoulings para náutica recreativa atraviesa una etapa de cierta continuidad, donde la confianza en productos consolidados sigue teniendo un peso muy importante en las decisiones de los armadores y de los propios profesionales del sector. Aunque continúan apareciendo nuevos productos y soluciones en el mercado, no se percibe todavía un cambio generalizado hacia otras alternativas, especialmente en aquellos antifoulings que ya cuentan con una trayectoria contrastada en rendimiento y fiabilidad”.
Nuevas tendencias de mercado en pinturas y antifoulings
Las exigencias medioambientales y la evolución de las normativas están condicionando el desarrollo de nuevos productos, mientras que las empresas demandan alternativas capaces de combinar protección, rendimiento y respeto por el entorno marino. Así, Josep Mª Guash, director de taller de Hermanos Guasch, explica que “la creciente preocupación por la sostenibilidad y la evolución de las normativas medioambientales están acelerando el desarrollo de nuevas formulaciones y tecnologías menos agresivas para el entorno marino”.
Las nuevas generaciones de antifoulings y recubrimientos técnicos están adquiriendo protagonismo gracias a su capacidad para mejorar el comportamiento de las embarcaciones y optimizar los ciclos de mantenimiento. La innovación es uno de los principales argumentos de diferenciación dentro de una categoría donde los usuarios valoran cada vez más las prestaciones a largo plazo. De esta manera, Iñigo Palomo, ingeniero en Titanium Technology, considera que “una de las tendencias más claras es el interés creciente por alternativas más sostenibles y por soluciones que reduzcan la dependencia de productos tradicionales como biocidas. El antifouling convencional sigue teniendo un peso importante en el mercado, pero cada vez se valora más la posibilidad de aplicar tecnologías que minimicen el impacto ambiental, alarguen los ciclos de mantenimiento y mantengan el rendimiento de los componentes protegidos durante más tiempo”.
La demanda también evoluciona hacia productos más específicos y personalizados. Factores como la temperatura del agua, la intensidad de uso de la embarcación, el tipo de navegación o la zona geográfica adquieren una relevancia creciente a la hora de seleccionar el sistema de protección más adecuado. Para José Luis Sastre, CEO y presidente ejecutivo de Sasga Yachts, “el antifouling sigue siendo esencial para evitar incrustaciones, pérdida de rendimiento, aumento del consumo y mayores necesidades de mantenimiento. Sin embargo, el mercado está siendo cada vez más exigente con la composición de los productos, su aplicación, su liberación al medio ambiente y su adecuación a distintas zonas de navegación”.
El sector avanza hacia una nueva generación de pinturas y antifoulings en la que el rendimiento y la sostenibilidad ganan protagonismo frente al factor precio. Así, Juan Pablo Payeras, coordinador de Tiendas Julià Pinturas y Decoración, manifiesta que “la sostenibilidad y las normativas medioambientales están impulsando una transformación importante en el desarrollo de pinturas y antifoulings para náutica recreativa. El sector está avanzando hacia la reformulación de los antifoulings tradicionales, en un contexto donde la competencia parece desplazarse progresivamente del precio hacia la tecnología y el rendimiento”. A lo que añade: “Dentro de esta evolución, las soluciones basadas en siliconas están ganando cada vez más protagonismo y se perfilan como una de las grandes apuestas de futuro del segmento. La innovación se centra en desarrollar productos más eficientes, duraderos y adaptados a las nuevas exigencias ambientales, manteniendo al mismo tiempo unas prestaciones elevadas en navegación. Además, factores como la temperatura del agua —fría o caliente— están adquiriendo una relevancia creciente, ya que influyen directamente en la durabilidad y el comportamiento de los antifoulings. Esto está favoreciendo una mayor especialización de las soluciones según las condiciones de uso y navegación”.
Innovación: máximo rendimiento y mínima huella ambiental
La investigación y el desarrollo avanzan hacia direcciones complementarias: la búsqueda de formulaciones más sostenibles, la reducción del uso de sustancias potencialmente contaminantes y el incremento de la eficiencia de los recubrimientos. Sin embargo, el gran desafío continúa siendo mantener el equilibrio entre sostenibilidad, prestaciones técnicas y viabilidad para el usuario final.
Tal y como comenta Josep Mª Guash, director de taller de Hermanos Guasch, “la innovación y la especialización están siendo factores clave en la evolución del segmento, especialmente en un mercado donde la eficiencia, la durabilidad y el respeto medioambiental adquieren cada vez más importancia. Se está impulsando una fuerte inversión en innovación y desarrollo, orientada a crear productos más eficientes, duraderos y compatibles con las exigencias medioambientales actuales y futuras”. Mientras que José Luis Sastre, CEO y presidente ejecutivo de Sasga Yachts, resalta que “la innovación se está centrando en reducir el impacto de los biocidas, mejorar la eficiencia de los recubrimientos, desarrollar alternativas de menor toxicidad y explorar soluciones sin biocidas o de liberación controlada. Pero el reto es encontrar el equilibrio adecuado: un producto debe ser más sostenible, sí, pero también eficaz, duradero y viable para el usuario”. Y Jason Salom, deputy general manager de Nautipaints Group, añade que “tanto fabricantes como aplicadores estamos trabajando en soluciones que permitan reducir el impacto ambiental sin comprometer la calidad ni el resultado final. En este sentido, tecnologías como el waterjetting en la preparación de superficies o la aplicación mediante pistolas electrostáticas permiten hacer más eficientes los procesos, reduciendo la generación de residuos, el desperdicio de producto y la emisión de compuestos orgánicos volátiles (COVs), en línea con las crecientes exigencias medioambientales del sector”.







