El sector náutico español avanza hacia un modelo más tecnológico, eficiente y profesionalizado
El sector náutico español ha dejado atrás la excepcionalidad del ciclo postpandemia para adentrarse en una fase de consolidación y ajuste estructural. La percepción general es compartida por buena parte de los actores del mercado. Así, por ejemplo, Ángel Cárdenas, director de operaciones de 4Deck, señala que “el sector náutico se encuentra en una etapa de consolidación y ajuste estructural. Tras un 2025 caracterizado por la estabilidad, el arranque de 2026 muestra una ligera ralentización en el ritmo de matriculaciones y ventas a nivel general”. En la misma línea, Rodolfo Guasch, CEO de Hermanos Guasch, subraya que “el sector náutico en España ha entrado en una fase de estabilización, después de un período especialmente convulso marcado por la postpandemia. Tras unos años de crecimiento muy intenso y un posterior reajuste a la baja, podemos decir que 2024 inició ese proceso de corrección y que 2025 ha permitido situar el mercado en niveles más lógicos y sostenibles”, a lo que Juan Carlos González, director de Baitra, añade que “el sector náutico en España atraviesa una fase de ajuste tras el periodo postpandemia. Después de casi dos años y medio con una demanda de embarcaciones de recreo más contenida, en el último trimestre del año pasado comenzaron a apreciarse las primeras señales de recuperación”. Por su parte, Davide Burrini, sales director EMEA de Propspeed, apunta que “el sector náutico español se encuentra actualmente en una fase de consolidación tras el auge posterior a la pandemia. La demanda no ha desaparecido, pero se ha vuelto más selectiva, y los compradores dan mayor importancia al valor, la eficiencia y el coste total de propiedad”, mientras que Víctor Moure, CEO de Kumbra Yachts, coincide al apuntar que “el sector náutico en España se encuentra en una fase de consolidación tras los años de fuerte crecimiento postpandemia. La demanda sigue activa, especialmente en segmentos medio-alto y premium, aunque el mercado es hoy más exigente y más informado”.
Uno de los cambios más relevantes no se encuentra tanto en el volumen como en el perfil del comprador. El mercado, como apunta Hubert Lascaux, country manager España y Portugal de AD Nautic, ha dejado atrás la excepcionalidad: “El periodo postpandemia fue extraordinario, pero no estructural. En 2025 el mercado ha vuelto a comportarse como un mercado adulto y el sector se ha estabilizado, con unas ventas que no han desaparecido, pero sí se han vuelto más reflexivas. Una idea que puede definir bien el momento actual del sector es que hoy en día no gana quien vende más producto, sino quien entiende mejor a su cliente”. Una idea que comparte también Juan Carlos González, director de Baitra: “Ha quedado atrás el escenario de compra impulsiva y hoy el cliente es más exigente: compara, demanda modelos actuales, que se distingan, con diseño, y otorga cada vez mayor importancia al servicio y soporte asociados al producto”. En este sentido, Pedro Martín Scala, responsable de marketing de Aquila España y Portugal, confirma que “la demanda sigue activa en el segmento premium, pero el cliente es más selectivo y analiza con detalle eficiencia, calidad constructiva y valor futuro”, mientras que Fernando Jerez, sales manager de Yanmar, constata que “la náutica recreativa vive un momento positivo, con usuarios que buscan embarcaciones prácticas, eficientes y fáciles de mantener”.
Al mismo tiempo, el sector muestra una clara polarización por segmentos. “Considero que el sector náutico en España atraviesa un momento de fuerte polarización. Por un lado, el segmento de los megayates continúa creciendo, con proyectos cada vez más ambiciosos. Por otro, estamos viendo una oferta creciente de embarcaciones más accesibles, pensadas para un público más amplio”, señala Víctor Fernández, sales manager de Marine Point. Y es que tal y como reflejan también los datos oficiales, no todos los tramos de mercado evolucionan al mismo ritmo. Pedro Egea, director técnico comercial de Catamaran Center (agente oficial de Fountaine Pajot), advierte que “los barcos pequeños están muy paralizados, mientras que las embarcaciones de mayor eslora, tanto nuevas como de ocasión, sufren menos, aunque también muestran una bajada si comparamos los datos con los de años anteriores”. En paralelo, gana peso el negocio vinculado al refit y la modernización, tal y como comenta José María Campuzano, CEO de STP Shipyard Palma: “El sector náutico en España sigue mostrando una actividad sólida, especialmente en el ámbito del refit y el mantenimiento de grandes embarcaciones, donde la demanda se ha mantenido estable e incluso al alza. A pesar del contexto internacional, estamos viendo cómo muchos armadores optan por alargar la vida útil de sus barcos mediante refits cada vez más completos y técnicos”.
En el plano macroeconómico, la incertidumbre sigue marcando el paso. Olivier Haroche, international yacht broker de Barcelona Yachting, apunta que “la situación actual del sector náutico es compleja desde hace al menos dos años. Este contexto viene marcado por una elevada incertidumbre global, tanto a nivel político como económico, que influye directamente en el comportamiento de los compradores”, y también Pedro Egea, director técnico comercial de Catamaran Center (agente oficial de Fountaine Pajot), comparte que “la inestabilidad tanto política como económica ha provocado que los clientes habituales de poder adquisitivo bajo o medio se hayan estancado en futuras compras de embarcaciones”. Por su parte, Patrick Reynes, CEO de IPM Group y Marina Port Valencia, destaca que “el sector náutico en España atraviesa un momento positivo, con una demanda estable de amarres y servicios, especialmente en marinas bien ubicadas y con infraestructuras modernas”. En este equilibrio entre prudencia y oportunidad, el sector combina moderación en las expectativas con una base más sólida y profesionalizada sobre la que construir su crecimiento futuro.







