Studer aplica sus rectificadoras cilíndricas a la fabricación de prótesis e instrumental médico
La precisión dimensional, la calidad superficial y la repetibilidad de los procesos son requisitos esenciales en la fabricación de componentes médicos. Las rectificadoras cilíndricas de Studer se utilizan en aplicaciones que abarcan desde prótesis de cadera hasta instrumentos dentales y quirúrgicos.
La evolución de la tecnología médica está estrechamente vinculada a los avances en los procesos de fabricación. La mejora de los equipos de mecanizado permite producir componentes con geometrías cada vez más complejas y tolerancias exigentes, características necesarias para fabricar implantes, instrumentos quirúrgicos y dispositivos de diagnóstico.
En este contexto, las rectificadoras cilíndricas desempeñan un papel relevante en la producción de componentes médicos. Fritz Studer AG, fabricante suizo de máquinas-herramienta fundado en 1912, desarrolla equipos destinados a operaciones de rectificado de precisión que se emplean en diferentes aplicaciones del sector. “Hoy en día, nuestros clientes utilizan los modernos sistemas de Studer para fabricar productos destinados a una amplia variedad de campos médicos, ya sean taladros óseos de precisión, agujas para la anestesia espinal o prótesis de cadera. También hay numerosas aplicaciones en el sector dental”, explica Stephan Siebner, director regional de ventas de Studer.
Los requisitos de precisión y calidad son especialmente elevados en estas aplicaciones. Un taladro dental moderno, por ejemplo, puede alcanzar varios cientos de miles de revoluciones por minuto. Además, la fabricación de productos sanitarios está sujeta a exigencias estrictas de calidad y control de los procesos.
La tecnología médica también requiere una elevada precisión geométrica, acabados superficiales adecuados y un control riguroso de los materiales mecanizados. Los implantes, los instrumentos quirúrgicos y los dispositivos de diagnóstico suelen incorporar geometrías complejas y materiales de difícil mecanizado, como el titanio, el acero inoxidable y la cerámica.
Según Pascal Würsch, director de ventas de área en Studer, los sistemas de rectificado de la compañía están orientados a combinar precisión, repetibilidad y calidad superficial, además de mantener la estabilidad de los procesos en entornos de fabricación controlados y certificados.
Rectificado de precisión para prótesis e instrumentos dentales
Entre las aplicaciones de las rectificadoras de Studer figura la fabricación de componentes para prótesis de cadera. Los modelos S121 Radius y S131 Radius, diseñados para el rectificado cilíndrico interior, permiten mecanizar las bolas y las cavidades de estos implantes.
Estos componentes son fundamentales para el funcionamiento de las prótesis de cadera y deben cumplir requisitos exigentes de precisión y acabado. Fabricados habitualmente con materiales biocompatibles, como el titanio y la cerámica, están destinados a permanecer en el cuerpo durante periodos prolongados.
La rectificadora S121 Radius incorpora el sistema de guías StuderGuide y accionamientos de ejes de alta precisión con motores lineales. Estas características permiten trabajar con piezas complejas fabricadas con materiales de elevada dureza. Por su parte, la S131 Radius dispone de un rango de giro ampliado del eje B y puede equiparse con hasta cuatro posiciones del husillo, lo que amplía las posibilidades de configuración.
Otra aplicación es la fabricación de instrumentos dentales mediante la rectificadora cilíndrica universal S31. Este equipo permite mecanizar fresas dentales de metal duro, utilizadas, entre otras aplicaciones, en laboratorios dentales para la producción de prótesis y férulas.
Su diseño modular facilita la configuración de la máquina según las necesidades de fabricación. Entre sus características se encuentran los husillos de rectificado motorizados con control de frecuencia y un sistema de medición directa de alta resolución. La S31 también se utiliza para fabricar raspadores óseos destinados a aplicaciones de ortopedia y cirugía.
“Muchos modelos de Studer se utilizan en todo el mundo para fabricar diversos componentes de tecnología médica”, señala Würsch. Sus clientes incluyen tanto grandes fabricantes como empresas proveedoras de menor tamaño.
Las rectificadoras S121 Radius y S131 Radius se emplean en la fabricación de bolas y cavidades para prótesis de cadera, mientras que la S31 permite mecanizar instrumentos dentales y raspadores óseos
Digitalización y automatización de los procesos
La presión para reducir costes y aumentar la eficiencia convive con unas exigencias de calidad cada vez mayores en el sector médico. A estos factores se suma el cambio demográfico, que incrementa la demanda de tecnología médica mientras dificulta la disponibilidad de personal cualificado para las tareas de fabricación.
Para responder a estas necesidades, Studer incorpora herramientas digitales destinadas a facilitar la programación, la preparación y el control de las operaciones de rectificado. Entre ellas figuran los programas propios StuderWIN, StuderPictogramming y StuderSIM, junto con funciones integradas para el perfilado, la medición y la generación de contornos.
Las máquinas también incorporan tecnología de sensores y C.O.R.E., la arquitectura de hardware y software desarrollada por United Grinding. Su interfaz táctil permite gestionar las operaciones y consultar datos de producción en tiempo real.
Estas herramientas pueden facilitar la ejecución de operaciones complejas, especialmente para los operarios con menos experiencia en rectificado. Según Würsch, la digitalización contribuye a agilizar la producción y mantener la calidad de los resultados.
La automatización constituye otra de las vías para mejorar la eficiencia. Los sistemas automatizados permiten fabricar series de piezas de forma continuada y mantener una calidad constante con plantillas reducidas. En el ámbito médico, además, la disminución de la manipulación manual puede contribuir a reducir el riesgo de contaminación asociado a la intervención de los operarios.
Studer ofrece configuraciones modulares que pueden integrar cargadores, robots e interfaces estandarizados, así como soluciones adaptadas a los requisitos de cada instalación. La elección de la máquina, la tecnología de rectificado y las muelas abrasivas forma parte de la definición del proceso.
En la fabricación de productos médicos, la validación, la documentación y la cualificación de los procesos son aspectos esenciales. Por ello, la adaptación de los equipos a los requisitos específicos de cada aplicación constituye una parte importante de la planificación de la producción.
Mantenimiento y continuidad productiva
La disponibilidad de las máquinas también influye en la estabilidad de los procesos de fabricación. Para atender esta necesidad, Studer cuenta con una red internacional de servicio técnico que ofrece asistencia presencial, mantenimiento preventivo y diagnóstico remoto.
Estas actuaciones permiten anticipar posibles incidencias, reducir los tiempos de respuesta y contribuir a mantener la continuidad de la producción, especialmente en un sector sometido a estrictos requisitos de calidad y control.
La compañía también trabaja en el desarrollo de sus tecnologías de rectificado. Entre las soluciones mencionadas figura WireDress, aplicada al rectificado exterior e interior y destinada a determinadas operaciones de mecanizado.
La combinación de precisión, control digital, automatización y asistencia técnica permite abordar las exigencias de fabricación de componentes médicos, desde implantes hasta instrumental quirúrgico. La evolución de estas tecnologías seguirá vinculada a las necesidades de calidad, eficiencia y fiabilidad de los fabricantes de productos sanitarios.





















































