Aspromec aborda en Navarra los retos de competitividad, digitalización y talento de la industria metalmecánica
La Asociación de Profesionales para la Competitividad del Mecanizado (Aspromec) celebró el pasado 29 de septiembre en las instalaciones de la Asociación de la Industria Navarra (AIN), en Cordovilla (Pamplona), una nueva edición del Observatorio de la Industria Metalmecánica de Navarra en la que participaron directivos de empresas asociadas y diferentes responsables de AIN. El encuentro, presidido por Oriol Caballé, presidente de Aspromec, analizó la evolución del sector del mecanizado y cuestiones relacionadas con la digitalización, la energía, la formación, la internacionalización, la innovación y las estrategias empresariales para los próximos años.
Ana Ursúa Lasheras, directora general de AIN, dio el pistolezo de salida del Observatorio de la Industria Metalmecánica de Navarra, celebrado en las instalaciones de la asociación, en Cordovilla.
La jornada arrancó con el discurso de bienvenida de Ana Ursúa Lasheras, directora general de AIN, y continuó con la apertura y el resumen de las conclusiones de anteriores ediciones del observatorio a cargo de Aspromec. El programa se estructuró en siete mesas de debate, centradas en diferentes ámbitos que afectan a la evolución de las empresas de mecanizado y a su capacidad para afrontar los cambios del entorno industrial.
El encuentro contó con la participación de representantes de Aldakin, Castrol, Interempresas, Intermaher, Kromi, Renishaw, Tebis, Vadillo Asesores, Walter y Zoller, empresas miembro de Aspromec, así como de distintas compañías navarras vinculadas a la industria metalmecánica. Así, intervinieron en las mesas redondas José Javier Mayo, propietario de Estampaciones Mayo; Manuel Muñoz, propietario de Imeron; Iker Etxarri, gerente de Kuzu; Esther López, directora de Compras de Liebherr; Javier Antúnez, gerente de Perfinasa; y, por parte de ZF, Oliver Yerro, director técnico, y Óscar Sánchez, responsable de Promoción de Procesos.
A la derecha, Oriol Caballé, presidente de Aspromec, durante su intervención, junto a Gorka Sarrosal, de Aldakin, y David Sanz, vicepresidente de Aspromec (en el centro de la imagen).
La primera mesa estuvo dedicada a la evolución del sector y la competitividad y fue moderada por Swen Hamann, vocal de Aspromec y CEO de Zoller Ibérica. El debate planteó cuestiones relacionadas con la evolución del tejido empresarial del mecanizado navarro durante la última década, su grado de concentración o fragmentación, el impacto de la globalización y la competencia internacional, los sectores clientes, el tamaño de las empresas y la orientación hacia producto propio o subcontratación. También se abordaron las estrategias de diversificación y especialización, el papel de las certificaciones y las características que diferencian al mecanizado navarro de otros polos industriales de España y Europa.
La digitalización, la Industria 4.0 y la automatización ocuparon la segunda mesa, moderada por José Luis Gironés, responsable del Área de Tecnologías Digitales de AIN. Entre los asuntos planteados figuraron el grado de digitalización de las empresas y sus procesos productivos, la implantación de sistemas ERP y MES, el uso de tecnologías como el internet de las cosas, la inteligencia artificial y la robótica, así como las inversiones en maquinaria y tecnología. El debate también puso el foco en los procesos de mecanizado de mayor complejidad y en la posible aplicación de soluciones robóticas de precisión para operaciones de mecanizado, manipulación y asistencia de máquina.
Energía y transformación industrial
La tercera mesa analizó la relación entre energía, descarbonización y sostenibilidad. Natalia Ortega, responsable de Ingeniería, Energía y Sostenibilidad de AIN, moderó un debate centrado en los costes energéticos, las medidas de eficiencia, los planes de descarbonización y el refuerzo del sistema eléctrico. Entre las cuestiones planteadas se incluyeron el incremento de las exigencias de los clientes en materia de eficiencia energética y reducción de la huella de carbono, el peso del coste energético en las decisiones de inversión y la renovación de maquinaria atendiendo también a criterios de eficiencia. La electrificación de la industria y las necesidades de capacidad y estabilidad del suministro formaron parte asimismo de los asuntos tratados.
La disponibilidad de profesionales y la evolución de las competencias necesarias en las empresas centraron la cuarta mesa, dedicada al capital humano y la formación. Susana Otazu, responsable del Área de Formación, Selección y Recursos Humanos de AIN, moderó una sesión en la que se plantearon las dificultades para atraer y retener perfiles técnicos especializados, el relevo generacional y la formación en nuevas tecnologías y competencias digitales. También se abordó el posible aprovechamiento de la formación dual y de la colaboración con universidades y centros tecnológicos.
La internacionalización y las nuevas oportunidades de negocio protagonizaron la quinta mesa, moderada por Jesús Varea, vocal de Aspromec y director gerente de Tebis Iberia. El programa planteó analizar el peso de las exportaciones en la facturación de las empresas, sus principales mercados de destino y las barreras que encuentran en los procesos de internacionalización. Europa, América y Asia figuraron entre los mercados considerados, mientras que las diferencias de idioma y cultura empresarial, las barreras arancelarias y normativas y la falta de contactos comerciales en el extranjero se identificaron como cuestiones a debatir.
Cooperación e innovación
La sexta mesa se centró en la innovación y las alianzas y estuvo moderada por Javier Oses, de AIN. La sesión abordó la colaboración entre empresas, proveedores y socios tecnológicos, el acceso a conocimiento y asesoramiento especializado, el desarrollo de redes y clústeres y el papel de los centros tecnológicos y las universidades. Entre las cuestiones planteadas figuraron el nivel de cooperación existente entre las empresas de mecanizado de Navarra, las oportunidades de colaboración todavía no aprovechadas y los proyectos de innovación que podrían beneficiarse de un desarrollo conjunto. También se planteó cómo mejorar las relaciones entre empresas, asociaciones industriales y Administración pública para impulsar proyectos de innovación y competitividad.
La última mesa, dedicada a las estrategias de futuro, estuvo moderada por Leonardo Marqués, vocal de Aspromec y director comercial de Renishaw. El debate planteó los principales retos que deberá afrontar el sector del mecanizado durante los próximos años y las transformaciones que deberían abordar las empresas. Entre las cuestiones incluidas figuraron las inversiones necesarias en tecnologías y capacidades, la atracción, formación y retención de profesionales, el posible aprovechamiento de proyectos que puedan replicarse en el sector y la influencia del tamaño empresarial en la capacidad para acometer inversiones en tecnología, digitalización, automatización y nuevos procesos. La cooperación entre empresas se planteó como una de las vías para afrontar estas limitaciones.
Los retos del sector
De la jornada se extrajeron varias conclusiones sobre los principales retos del sector, con la competitividad como uno de los ejes centrales para el futuro. “Tenemos que ayudarnos a ser competitivos”, señaló uno de los participantes, antes de destacar la importancia de la actitud de las empresas a la hora de afrontar trabajos de mayor complejidad. En este sentido, se apuntó que la competitividad está relacionada con “la capacidad de cambio” y con “el atrevimiento” para asumir nuevos retos y soluciones.
La digitalización y la automatización constituyeron otro de los ámbitos destacados. Las conclusiones se resumieron en torno a cuatro conceptos: "Datos, más expertos, cerebros y más conectividad". El reto pasa por mejorar la captura y utilización de los datos para disponer de más información a la hora de gestionar los procesos. La robótica apareció como una de las tecnologías con mayor recorrido en el mecanizado, mientras que la automatización se vinculó a los asistentes y a los flujos de procesos. "Lo importante de la digitalización es que vamos a tomar mejores decisiones", se apuntó durante la sesión.
En el ámbito energético, las conclusiones apuntaron a la necesidad de avanzar en la medición y eficiencia de los procesos, así como en soluciones de autoconsumo. La descarbonización también se identificó como un aspecto que irá adquiriendo mayor relevancia para las empresas del sector.
El capital humano fue identificado como uno de los retos más complejos. "Necesitamos gente con aptitudes y la aptitud la vamos a hacer formándole dentro de la casa", se señaló durante el debate, en referencia a la necesidad de desarrollar procesos formativos que permitan incorporar y preparar nuevos profesionales. En este contexto, se planteó la necesidad de acercar a más personas a una actividad industrial especializada que transforma materiales en componentes destinados a sectores como la aeronáutica o la industria naval.
Respecto a la internacionalización, se planteó que la necesidad de salir al exterior está directamente relacionada con la ubicación de los clientes. México, Marruecos y Chequia fueron algunos de los mercados mencionados durante el debate, en el que también se puso de manifiesto que la internacionalización requiere recursos y preparación.
La innovación fue el último de los grandes ámbitos abordados. Los participantes destacaron que no todas las empresas necesitan disponer de estructuras propias de investigación y desarrollo, pero sí pueden innovar a través de la mejora continua. "Innovamos mucho desde la mejora", se afirmó, al tiempo que se señaló la importancia de aprovechar el conocimiento acumulado dentro de las propias organizaciones. En este sentido, la colaboración con proveedores, clientes y centros tecnológicos se planteó como una vía para desarrollar nuevas soluciones.
La jornada también puso sobre la mesa las dificultades derivadas del marco regulatorio y la relación con las administraciones públicas. En conjunto, las conclusiones trasladaron la necesidad de combinar tecnología, formación, capacidad de adaptación, internacionalización e innovación para afrontar los próximos años. El debate puso de manifiesto que buena parte de estas capacidades ya están presentes en el tejido industrial, pero que el reto consiste en organizarlas y convertirlas en herramientas para mejorar la competitividad.
Foto de familia de los participantes en la jornada.
AIN, un impulso para la transformación industrial
La Asociación de la Industria Navarra (AIN) es una entidad privada creada en 1963 por 16 emprendedores navarros para impulsar la investigación en la industria metalúrgica. Actualmente desarrolla su actividad como asociación y centro tecnológico, con más de 180 empresas asociadas, y trabaja para mejorar la competitividad del tejido industrial mediante servicios de tecnología e I+D+i, ingeniería, consultoría y formación. Entre sus áreas de actuación se encuentran la digitalización, la inteligencia artificial, la robótica, la sostenibilidad, la eficiencia energética, la mejora de procesos y el desarrollo de talento. AIN también facilita la transferencia tecnológica y la colaboración entre empresas, centros de conocimiento y otros agentes del entorno industrial. Su actividad se desarrolla principalmente en Navarra, aunque también trabaja con empresas de otras regiones y a escala internacional.
El Observatorio de la Industria Metalmecánica de Navarra estructuró la jornada en siete mesas de debate sobre competitividad, digitalización, energía, talento, internacionalización, innovación y estrategias de futuro





















































