La AEA debate con representantes políticos los desafíos de la industria en su Asamblea General
La Asociación Española del Aluminio (AEA), entidad que representa a más de 650 empresas del sector, celebró recientemente su Asamblea General, un encuentro que reunió a sus asociados, representantes de las principales empresas del sector, junto a destacados responsables políticos vinculados al ámbito industrial y europeo para debatir sobre los desafíos que afronta actualmente la industria.
La jornadac contó con la participación de Susana Solís, eurodiputada del PP y miembro de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo, y de Francisco Conde, portavoz del PP en la Comisión de Industria y Turismo del Congreso de los Diputados, quienes analizaron con los asociados de la AEA el contexto industrial actual, marcado por la creciente competencia global, la transformación regulatoria y las tensiones geopolíticas.
Durante sus intervenciones, ambos representantes institucionales analizaron las perspectivas de la política industrial tanto a nivel nacional como europeo, abordando cuestiones como la competitividad industrial, la autonomía estratégica, la transición energética y la necesidad de reforzar el apoyo a los sectores industriales considerados estratégicos para la economía europea.
Francisco Conde subrayó la relevancia de que “la industria haya vuelto al centro de la agenda política” y que la “colaboración público-privada es esencial para que la industria española pueda competir en igualdad de condiciones con nuestro entorno europeo”.
Por su parte, Susana Solís coincidió en que “hay que despertar con nuevas políticas industriales que se adapten al mercado actual y a la nueva realidad global que afrontamos” y animó a la AEA a seguir trabajando en la misma línea que hasta ahora. “Habéis logrado poner el aluminio en el mapa europeo y ese es el camino a seguir”, ha dicho.
Por parte de la Asociación Española del Aluminio, tanto su presidente, Felipe Quintá, como su secretario general, Gonzalo de Olabarria, subrayaron la necesidad de consolidar una política industrial que garantice la competitividad del sector y favorezca el desarrollo de capacidades industriales en España y Europa.
Quintá enfatizó la idea de que Europa no puede aspirar a una verdadera autonomía industrial si mantiene una dependencia como la actual de mercados exteriores, con una creciente tensión geopolítica. “Estamos ante un problema de seguridad industrial y de resiliencia productiva”, manifestó, “y la industria transformadora necesita garantías de acceso estable y competitivo a materias primas estratégicas como el aluminio si queremos preservar capacidad industrial, empleo e independencia económica”.
Actualmente, la Unión Europea importa 5,82 millones de toneladas de aluminio primario frente a unas exportaciones de apenas 0,26 millones de toneladas, lo que evidencia la elevada dependencia exterior de la industria transformadora europea. En el caso español, más del 32% de las importaciones de aluminio primario están hoy sometidas a restricciones o riesgo de interrupción del suministro por situaciones como la escalada bélica en Irán o las restricciones derivadas del régimen sancionador sobre la Federación Rusa.
La Asociación advirtió, además, del impacto que el actual diseño del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) puede tener sobre la competitividad de la industria transformadora europea del aluminio, que está obligada a importar materia prima en un contexto de creciente triangulación comercial y de aumento de las importaciones de productos ya transformados procedentes de terceros países. En este sentido, el Secretario General aseguró que “la industria española comparte plenamente los objetivos de descarbonización y transición energética de la Unión Europea, pero necesitamos instrumentos regulatorios que no generen efectos contraproducentes, ni faciliten prácticas de elusión comercial”.
La Asamblea General de la AEA sirvió también como espacio de intercambio entre empresas y representantes públicos sobre el futuro del aluminio en España y Europa, poniendo de manifiesto la importancia de impulsar políticas que favorezcan la competitividad, la sostenibilidad y el desarrollo industrial.
La jornada concluyó con un almuerzo institucional en el que los asistentes pudiendo continuar compartiendo impresiones sobre el futuro del sector y el papel estratégico de la industria del aluminio en el nuevo escenario económico europeo.


















































