Trumpf muestra en la Intech 2026 cómo prepararse para el futuro
Visitar la sede central de Trumpf en Alemania, cerca de Stuttgart, supone cada año una novedad. No solo por las máquinas y soluciones que puedan presentar sino porque siempre hay algún edificio nuevo, una nueva instalación o un proyecto en marcha. Intech 2026 no fue una excepción y tanto los clientes como la prensa internacional asistente a la última edición del evento interno de Trumpf pudimos conocer, además de su amplio portafolio de soluciones basadas en láser, la apuesta de la empresa por sostenibilidad y la eficiencia energética con la construcción de un espacio fotovoltaico que deberá proveer a los diferentes edificios que conforman el conglomerado industrial de Ditzingen.
El futuro fue el centro de atención de la última edición de Intech 2026 de Trumpf. El futuro de la industria en general, de la empresa en particular y, evidentemente, de sus clientes. Para ellos precisamente expuso durante los 4 días que duró el evento, del 21 al 24 de abril, sus propuestas para garantizar la seguridad de los operarios y las máquinas, diferentes sistemas de mantenimiento predictivo o las soluciones que pueden ayudar a sus clientes a acceder a nuevos mercados como son los Centros de datos, cuya demanda de componentes está aumentando rápidamente. Más de 3.000 clientes pasaron por sus instalaciones para conocer estas propuestas junto con su amplia gama de máquinas láser.
Soluciones Trumpf para prepararse para el futuro
Stephan Mayer, CEO de la división de Máquinas-herramienta de Trumpf, y Hagen Zimer, CEO de la visión Láser de Trumpf, atendieron a la prensa en formato de mesa redonda conducida por Ramona Hönl, portavoz de la división de Máquinas-herramienta, con un análisis sobre los retos que afronta actualmente la industria manufacturera y compartiendo su visión sobre el papel que jugarán la Inteligencia Artificial, la automatización y la robótica en el futuro de la producción industrial.
Ambos directivos coincidieron en señalar que la incertidumbre geopolítica y económica continúa frenando las inversiones industriales. “Estamos viendo que el crecimiento empieza a regresar ligeramente, pero la incertidumbre sigue ahí y eso genera problemas a los inversores”, explicó Mayer. En su opinión, el sector de la máquina-herramienta atraviesa un contexto complejo condicionado por la situación económica global, las tensiones geopolíticas y la transformación de las cadenas de suministro.
No obstante, ambos apuntaron que están emergiendo nuevos nichos de mercado impulsados por sectores estratégicos como las baterías, los centros de datos o las aplicaciones vinculadas a la Inteligencia Artificial. “La IA necesita chapa metálica: racks para servidores, sistemas HVAC, ventilación… todo eso requiere procesamiento de chapa”, destacó Zimer, quien aseguró que el auge de los centros de datos y las nuevas infraestructuras digitales abre importantes oportunidades para esta industria.
Por otra parte, Mayer defendió que las empresas europeas deberán diferenciarse tecnológicamente para mantener su competitividad. “Solo podremos seguir liderando el mercado mundial si ofrecemos algo que otros todavía no tienen”, afirmó. En este sentido, señaló que Trumpf apuesta por desarrollar soluciones que permitan a los clientes producir con menos mano de obra, aumentar la productividad y mejorar la calidad de fabricación.
La conversación también abordó la importancia creciente de la conectividad y el análisis de datos en las máquinas industriales. Mayer explicó que uno de los indicadores clave que monitorizan es el OEE (Overall Equipment Effectiveness), con el objetivo de maximizar el tiempo operativo de las máquinas y anticipar incidencias mediante mantenimiento predictivo. “La IA nos aporta capacidades adicionales para garantizar el máximo tiempo de funcionamiento y la máxima productividad de los equipos”, añadió Zimer.
En relación con la competencia internacional, Zimer reclamó una mayor igualdad de condiciones regulatorias. “No tememos a la competencia, pero debe ser una competencia justa y basada en los mismos estándares de seguridad”, señaló. También pidió un mayor control sobre los equipos que entran en Europa para asegurar que cumplen con las exigencias normativas europeas.
La inteligencia artificial ocupó buena parte del encuentro. Los responsables de Trumpf explicaron cómo la compañía ya está integrando la IA tanto en sus procesos internos como en sus productos. Desde la automatización de tareas administrativas y traducción de manuales hasta el control de calidad mediante visión artificial o el mantenimiento predictivo basado en sensores y análisis de datos. Zimer puso como ejemplo las complejas conexiones de los centros de datos para aplicaciones de IA, donde el control de calidad y la precisión son fundamentales. “Los humanos ya no pueden gestionar determinados niveles de complejidad visual; necesitamos IA para ello”, aseguró.
Además, ambos coincidieron en que la inteligencia artificial será clave para paliar la falta de mano de obra cualificada y acelerar procesos de ingeniería y programación. Mayer destacó que hoy ya es posible desarrollar software con ayuda de IA de forma más rápida y eficiente, reduciendo la dependencia de perfiles altamente especializados.
En cuanto a la automatización y la robótica, Zimer explicó que la IA está simplificando enormemente la programación de robots industriales y facilitando su implantación en tareas cada vez más flexibles. “Antes podía llevar más tiempo programar un robot que realizar el trabajo manualmente. Ahora eso está cambiando gracias a la IA”, indicó.
Sobre los robots humanoides, reconoció que todavía presentan limitaciones, aunque su evolución está siendo muy rápida. “Hoy siguen siendo lentos y algo torpes, pero avanzan muy deprisa y cada vez se acercan más a la flexibilidad de un operario humano”, concluyó.
Las tecnologías de Trumpf en los centros de datos
En la zona denominada ‘Laser aplicattion center’, Trumpf mostraba una nueva solución de soldadura láser que asegura una producción de electrónica de potencia más eficiente y fiable. La firma alemana ha desarrollado un proceso altamente automatizado que permite a los usuarios soldar conductores eléctricos de cobre directamente sobre barras colectoras de cobre. Los fabricantes pueden ahora sustituir las uniones atornilladas que se utilizaban tradicionalmente por esta nueva tecnología. “La clave reside en la interacción entre el láser, la tecnología de sensores, la IA y los datos. Solo cuando todos los componentes funcionan en perfecta armonía se pueden llevar a cabo procesos altamente automatizados y estables para la producción en serie”, explicaba Woo-Sik Chung, responsable de la nueva solución de soldadura láser en Trumpf, recordando la importancia de los conectores en los centros de datos e IT. Y es que en la producción de microchips, cuyo diseño mejora y evoluciona cada año, la soldadura es un factor crítico y soluciones como la tecnología láser de Trumpf juegan un importante papel.
Los centros de datos impulsarán la demanda de fabricación de chapa metálica de alta precisión y tecnología láser para producir componentes como bastidores de servidores, sistemas de refrigeración y conexiones de cobre de alta conductividad. Trumpf está preparada para apoyar a sus clientes en este camino.
Como apuntaban los dos directivos en el encuentro con la prensa, la demanda de centros de datos está aumentando rápidamente, impulsada por los servicios digitales, la inteligencia artificial y la conectividad global. Grandes operadores como AWS, Google y Meta tienen previsto invertir más de 270 000 millones de euros en nuevas ubicaciones de aquí a 2030. Esto dará lugar a miles de edificios en todo el mundo, equipados con tecnología, sistemas de refrigeración e infraestructura de alta precisión. Para las empresas industriales, esto crea un mercado que ofrece una demanda estable, grandes volúmenes y seguridad en la planificación a largo plazo. Una oportunidad, además, de venta para los fabricantes de chapa y las empresas de tecnología láser. Y es que centros de datos dependen de la fabricación de chapa y la tecnología láser. Su construcción requiere numerosos componentes, la mayoría de los cuales están fabricados con chapa fina como explicaban Mayer y Zimer. “Deben fabricarse con alta precisión y producirse en grandes cantidades. Esto crea un nuevo segmento industrial clave para los fabricantes de chapa. Al mismo tiempo, la creciente demanda de conexiones de cobre altamente conductivas ofrece importantes oportunidades de venta para las empresas del sector de la tecnología láser”.
En este punto, Trumpf se postula como empresa capaz de ofrecer ventajas claras que la convierten en especialmente adecuada para los proveedores de equipos de centros de datos. Sus máquinas producen componentes como bastidores de servidores, puertas y módulos de refrigeración con alta precisión y en grandes cantidades. Esto es importante porque todas las piezas deben encajar a la perfección y funcionar de forma fiable. Al mismo tiempo, los sistemas de Trumpf se pueden utilizar de forma flexible y mantienen una alta disponibilidad gracias a los servicios digitales. Además, la firma suministra tecnología láser clave para conexiones de datos de alta velocidad.
También encaja la máquina de soldadura láser TruLaser Weld 5000, que garantiza uniones estables y con baja deformación. Ideal, por ejemplo, para la fabricación de módulos de refrigeración por aire y por líquido que deben ser 100% estancos, así como para conjuntos de carcasas y estructuras portantes. Y para los cables de datos ultrarrápidos de los centros de datos, los láseres verdes de la serie TruDisk se utilizan para soldar contactos de cobre y cables de datos de alta velocidad con una rapidez y precisión excepcionales.
Enfocados al servicio al cliente
Durante la visita para los medios, representantes de Trumpf mostraron también servicios de mantenimiento y atención al cliente como su Predictive Service Live, enfocado a prever y anticiparse a los errores y paradas de las máquinas, realizando además recomendaciones para optimizar la producción.
La función diagnóstico en máquina detecta los problemas antes de que se produzcan, con la ventaja que supone saber, con meses de antelación, cuándo se desgastará una pieza o cuándo se acumulará suciedad, lo que le permite actuar de forma proactiva.
El servicio incluye la atención rápida en remoto ante cualquier parada no prevista de máquina pero también permite prever posibles problemas antes de que sucedan.
En la misma línea, los clientes pueden incorporar soluciones como Performance Check, un servicio gratuito presentado en la Intech que ofrece la información necesaria para cualquier jefe de producción de una empresa metalúrgica que quiere saber el rendimiento de la producción. Con Performance Check un equipo de expertos de Trumpf analiza previamente los datos de las máquinas, incluidos los registros de estado, los registros de servicio y de errores, y las versiones de software; todo ello gracias a la conexión de las máquinas a la red de Trumpf a través de las funciones de conectividad existentes. En una breve consulta —a veces de tan solo 30 minutos—, los expertos identifican el potencial sin explotar, desde funciones digitales que el cliente ha olvidado o pasado por alto hasta consejos prácticos para evitar paradas imprevistas. Ya se trate de un filtro descuidado, un manejo incorrecto de la máquina o una herramienta útil, los pequeños cambios pueden tener un gran impacto.
Otro ejemplo mostrado durante la Intech es el servicio para el control del láser Health Check, una solución que permite optimizar el uso del láser de forma eficaz y fiable incluso después de su primer ciclo de vida útil. Health Check comprueba el estado técnico del láser del cliente en tres pasos y le aconseja sobre cómo proceder.
En el primer paso, los expertos de Trumpf y los algoritmos inteligentes analizan los datos de Condition Monitoring de su dispositivo: entre otras cosas, se comprueban los estados de la temperatura, la refrigeración, los diodos láser y el resonador. Estos datos se registran en el Condition Monitoring y el cliente los puede descargar en el panel TruControl para enviarlos a Trumpf.
Un miembro del servicio técnico de la empresa hará un balance del láser. Los componentes de la inspección incluyen la inspección visual general, la fuente del rayo, la guía del rayo, el sistema de refrigeración, el cable de fibra óptica y la óptica. Si se detectan anomalías en la comprobación del estado, éstas también se comprueban directamente durante la inspección in situ.
Producción desasistida
La última visita de la prensa internacional fue en el centro de automatización donde Trumpf fabrica sus equipos, donde mostraron el ejemplo de una máquina totalmente desasistida que pide ‘ayuda’ al servicio técnico al detectar un error en la producción de sus piezas de trabajo. En ese momento, el departamento técnico de Trumpf toma el control en remoto de la máquina y, gracias a las diferentes cámaras instaladas, puede analizar el problema y resolverlo. Se trata de un servicio actualmente disponible en el mercado norteamericano que se irá extendiendo.























































