Plan estratégico para reducir el coste eléctrico
La Alianza Industrial propone cinco medidas para reducir un 30% el coste eléctrico
La Alianza por la Competitividad de la Industria Española presentó el 7 de mayo en la sede de la CEOE, en Madrid, el informe ‘Plan de Energía Eléctrica Asequible para la Industria Española’ donde se plantean cinco medidas para reducir hasta un 30% el coste eléctrico industrial en España. El documento, diseñado por EY Consulting, revela que el coste de los servicios de ajuste se ha disparado un 324% desde 2019. Con una industria que paga un 267% más que la francesa, la entidad insiste en corregir este desajuste para evitar una pérdida de autonomía estratégica.
El informe parte de un diagnóstico claro según el socio responsable de Sectores Regulados y Análisis Económico en EY Consulting, Antonio Hernández, quien explicó que “En España las tarifas industriales, excluyendo impuestos, han aumentado entre un 35% y un 60% desde 2019 y, una vez incorporada la fiscalidad, nuestro país presenta una desventaja significativa en costes eléctricos frente a otros socios europeos, como Francia y Alemania, comprometiendo la competitividad española”.
Pese a esta situación, el experto consideró que España cuenta con “una oportunidad histórica para atraer industria gracias a nuestra abundancia en fuentes renovables”. Antonio Hernández valoró que para aprovechar este escenario es necesario realizar una reducción estructural de cargos fiscales e impuestos que mejore la competitividad, promueva la creación de nuevos puestos de trabajo, potencie la actividad económica y genere una nueva recaudación fiscal.
La organización enfatizó que España vive en una paradoja en el ámbito energético, ya que posee un gran potencial renovable, pero sufre costes industriales que, según la entidad, suponen un “lastre para nuestra competitividad”, dado que actualmente los servicios de ajuste tienen un coste de alrededor de 24€/MWh. El portavoz de la Alianza, Carlos Reinoso, advirtió que “sin electricidad competitiva no habrá reindustrialización”. En la misma línea, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, recordó que “la industria manufacturera ha caído del 16% al 12% del PIB desde el 2000, pasando de representar un 17% a un 10% en el empleo nacional”.
Las cinco reformas clave para la industria
La hoja de ruta se divide en cinco medidas clave destinadas a devolverle la competitividad a la industria manufacturera. La primera medida consiste en la eliminación del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), cuya supresión generaría un aumento del valor de la producción de más de 2.560 millones de euros a partir de 2030; esta acción se considera financieramente viable ya que en 2027 se amortizará totalmente el Fondo de Amortización del Déficit Eléctrico (FADE). En segundo lugar, se propone ampliar la bonificación del Impuesto Especial Eléctrico (IEE) al 85% para toda la industria, lo que permitiría que el ingreso neto del impuesto crezca un 17,7% entre 2024 y 2030 debido al impulso de la demanda. La tercera reforma busca integrar los costes de las restricciones técnicas en los peajes, una medida habitual en Europa que evitaría la inestabilidad actual. Esta medida permitirá estabilizar los costes y reducir el impacto sobre los consumidores industriales, lo que supondría un ahorro de 6,4€/MWh.
La cuarta medida exige la reducción del 80% en los peajes para consumidores con alto consumo eléctrico, dado que, según el informe, los costes de restricciones técnicas han paso de 2-5€/MWh en 2020 a alcanzar más de 20€/MWh en 2025. Finalmente, el plan reclama la aplicación efectiva del 75%–80% de intensidad en las compensaciones por CO2 indirecto; según la Alianza, esta última medida es la de mayor impacto, ya que generaría un ahorro de más de 3.330 millones de euros que podrán reinvertirse impulsará la modernización industrial y tendrá un impacto significativo en la producción, estimándose un incremento de 6.030 millones de euros a partir de 2030, y en la creación de empleos.
Energía asequible como palanca de reindustrialización
La organización destacó que cualquier retraso en las inversiones “supone una amenaza para miles de puestos de trabajo directos e indirectos y para la cohesión del tejido productivo”. Por lo que asegurar tarifas energéticas competitivas, también, se convierte en una “condición indispensable para preservar el empleo industrial” y blindar las cadenas de valor. Aunque España posee una fortaleza estratégica gracias a su potencial renovable, el portavoz de la Alianza, Carlos Reinoso, advirtió que “el reto ahora es lograr que esa ventaja se traslade de forma efectiva a precios eléctricos competitivos para la industria”.
La entidad ha reafirmado su voluntad de trabajar con el Gobierno para convertir este plan en leyes definitivas. La Alianza reconoce que el “RDL 7/2026 ha ido en la buena dirección”, aunque advierte de que no basta con soluciones provisionales. Su portavoz, Carlos Reinoso, señaló que resulta vital “convertir estas medidas en permanentes y complementarlas con nuevas reformas estructurales que aseguren un precio eléctrico competitivo a largo plazo” para que España se consolide como un referente industrial en Europa.
Durante la mesa redonda celebrada en la presentación del informe, que contó con Elena Mateos, de Aice, José López-Tafall, de Anfac, Manuel Domínguez, de Aspapel, Juan Antonio Labat, de Feique, Fiab, Elena Guede, de Oficemen, José Portilla, de Sernauto y Carola Hermoso, de Unesid; insistieron en que la transición energética debe basarse en la neutralidad tecnológica y la equidad sectorial. La directora general de Aice, Elena Mateos, destacó la importancia de la autonomía estratégica al señalar que “es el momento de que el país apueste por su industria”. Además, recordó que, mientras Europa perdía un 20% de su capacidad de refino en la última década, el sector en España aumentó su capacidad un 15% gracias a su compromiso con la inversión nacional. Asimismo, se subrayó que la transición energética debe basarse en la neutralidad tecnológica y la equidad sectorial, reconociendo que no todos los sectores pueden descarbonizarse al mismo ritmo ni con las mismas herramientas.
El cierre del evento reafirmó que España se encuentra ante una ocasión histórica para fortalecer su industria. No obstante, los expertos coincidieron en que el éxito depende de transformar la capacidad renovable del país en costes bajos y competitivos. Para lograr que ningún sector se quede atrás en la electrificación, los expertos solicitaron que se facilite el acceso a las redes eléctricas y que las ayudas públicas se ajusten a las necesidades técnicas de cada tipo de fábrica.



















































