Un estudio analiza el impacto ambiental de nuevos aditivos en materiales conductores
Los nanotubos de grafeno reducen hasta un 26% las emisiones de CO2 en materiales conductores
La fabricación de materiales conductores presenta, por lo general, un nivel de emisiones más elevado que la de materiales no conductores, lo que limita su sostenibilidad. En este contexto, la sustitución de aditivos conductores tradicionales por nanotubos de grafeno permite reducir las emisiones de CO₂ hasta en un 26%, según distintos análisis recientes.
Los polímeros conductores son fundamentales en sectores como la electrónica, la automoción, la sanidad o los equipos industriales. Sin embargo, su producción puede generar emisiones aproximadamente un tercio superiores a las de los materiales no conductores. Esta diferencia se debe, en gran medida, a la necesidad de incorporar altas cantidades de aditivos conductores convencionales, a un uso menos eficiente de los materiales, a mayores emisiones derivadas del transporte y a procesos de transformación más complejos.
El uso de nanotubos de grafeno, incluso en proporciones muy reducidas —del orden de décimas o centésimas de porcentaje—, permite disminuir de forma significativa la huella de carbono de estos materiales. Las reducciones pueden partir de un 5% y alcanzar hasta un 26%, dependiendo del tipo de aditivo sustituido, como los nanotubos de carbono multicapa o el negro de carbono, así como del sistema polimérico empleado.
Para cuantificar este impacto, la empresa OCSiAl llevó a cabo un estudio interno en colaboración con una consultora especializada en sostenibilidad ambiental. El análisis comparó emisiones en diferentes aplicaciones industriales, incluyendo automoción, construcción y energía. La evaluación se realizó mediante un análisis de ciclo de vida conforme a las normas ISO 14040 y ISO 14044, teniendo en cuenta materias primas, transporte, procesamiento y residuos asociados a la fabricación de aditivos conductores.
Según explicó Konstantin Notman, este trabajo forma parte de la estrategia de sostenibilidad de la compañía, que incluye medidas orientadas a mejorar la eficiencia productiva, fomentar el uso de energías renovables y optimizar la logística a lo largo de la cadena de valor.
En un contexto en el que la industria avanza desde los objetivos hacia la implementación efectiva de la descarbonización, los materiales que combinan altas prestaciones con reducciones verificables de emisiones adquieren un papel relevante. En este escenario, los nanotubos de grafeno se perfilan como una tecnología clave para el desarrollo de la próxima generación de materiales con menor impacto ambiental.