Estados Unidos busca recuperar su posición en los mercados globales ante el avance de China
Un informe de OBS Business School analiza las dinámicas geopolíticas que marcarán el escenario internacional en 2026 y examina la rivalidad entre Estados Unidos y China, así como el papel de otras potencias y la transformación de los conflictos hacia ámbitos económicos y tecnológicos.
OBS Business School, institución integrada en la red educativa Planeta Formación y Universidades, ha publicado el informe Escenarios y tendencias geopolíticas que cambiarán el mundo en 2026, dirigido por el profesor de entorno económico global Eduardo Irastorza. El documento analiza los principales factores que configuran la geopolítica actual y su interrelación, con el objetivo de interpretar los cambios que afectan al equilibrio económico y político internacional.
El informe de OBS Business School analiza los factores geopolíticos que pueden influir en el escenario internacional en 2026
El estudio señala que el panorama global está marcado por la confrontación entre dos modelos económicos. Por un lado, un modelo ultraliberal representado por países como Estados Unidos o Argentina; por otro, un modelo más intervencionista encabezado por Rusia y China. Estos países, junto con Brasil e India, integran el grupo BRICS, una alianza que reúne a economías emergentes con elevado crecimiento y que concentra más de un tercio de la población mundial, además de importantes reservas energéticas y minerales y una creciente capacidad tecnológica.
“Si estos países estuviesen de acuerdo en todo, el mundo tendría que seguir su dictado; pero no es así y el resto de las potencias harán lo imposible para que así siga siendo”, afirma Eduardo Irastorza. Según el informe, China se ha convertido en el principal socio comercial de un mayor número de países y cuenta con la mayor flota comercial del mundo, además de una red de enclaves estratégicos vinculados a iniciativas como la denominada ‘Ruta de la Seda’ o el ‘Collar de Perlas’.
China se ha convertido en el principal socio comercial de un mayor número de países y mantiene una amplia red logística y comercial
Competencia por la influencia global
El análisis apunta a que Estados Unidos percibe amenazada su posición predominante en el sistema internacional y tratará de reforzar su influencia en distintos ámbitos geográficos. En América Latina, el informe señala la atención estratégica sobre países con recursos energéticos y minerales, como Venezuela o Argentina, en el contexto de la competencia global por materias primas esenciales para la industria y la transición energética.
Europa aparece descrita como un espacio marcado por divergencias internas en áreas como la política de defensa o las relaciones comerciales. En este contexto, el informe destaca el interés estratégico por Groenlandia debido a su localización en el Ártico y a sus recursos naturales, así como por el papel creciente de la región ártica en las rutas marítimas internacionales. Según el análisis, Rusia dispone actualmente de veinte rompehielos nucleares para operar en estas aguas, mientras que Estados Unidos cuenta con uno.
La competencia geopolítica se extiende a regiones estratégicas como el Ártico, Oriente Medio o el sudeste asiático.
El informe también examina otras áreas de tensión geopolítica. En Oriente Medio, un eventual cierre del estrecho de Ormuz podría afectar al suministro energético mundial, dado que por esta vía transita alrededor del 20% del petróleo global. En Asia-Pacífico, Estados Unidos mantiene su presencia estratégica en el entorno de Taiwán, mientras que la competencia con China se extiende también a otras regiones como el Ártico o el sudeste asiático.
De la confrontación militar a la competencia digital
El estudio subraya que los conflictos internacionales evolucionan hacia nuevas formas de confrontación que combinan factores económicos, tecnológicos y de información. En este contexto, la ciberseguridad, el control de datos y la capacidad de influir en la opinión pública adquieren un peso creciente en las estrategias de los Estados.
El gasto militar vinculado al ciberespacio ha aumentado de forma significativa durante la última década, hasta convertirse en una de las partidas con mayor crecimiento. Según el informe, los ataques informáticos y las operaciones en entornos digitales permiten alterar infraestructuras estratégicas o afectar a mercados financieros sin recurrir a enfrentamientos militares convencionales.
En este escenario, el análisis también destaca el papel de grandes empresas tecnológicas en la economía global, como las compañías lideradas por Elon Musk, Peter Thiel, Bill Gates o Jeff Bezos, cuya influencia en ámbitos como la información, los servicios digitales o los mercados financieros se ha ampliado de forma significativa en los últimos años.















































