La iniciativa, desarrollada junto al Hospital Universitario de Burgos y la Federación de Empresarios del Metal, ha permitido identificar un 14,1% de casos ocultos de enfermedad renal crónica en dos años de aplicación y ha sido publicada en Clinical Kidney Journal
La Fundación Jiménez Díaz impulsa una prueba pionera para detectar de forma precoz la enfermedad renal en trabajadores del metal
La enfermedad renal crónica es una patología silenciosa que, en muchos casos, progresa sin síntomas hasta fases avanzadas en las que puede requerir diálisis o trasplante renal.
Un modelo preventivo integrado en la medicina laboral
Este planteamiento aprovecha el circuito asistencial ya existente en las revisiones médicas laborales, optimizando recursos y añadiendo un valor preventivo diferencial. De este modo, la industria burgalesa avanza hacia un modelo de vigilancia de la salud más proactivo, capaz de detectar patologías silenciosas antes de que evolucionen hacia estadios avanzados.
En el desarrollo científico y clínico del protocolo participan el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz y su Instituto de Investigación Sanitaria, junto a la Unidad de Nefrología y el Servicio de Análisis Clínicos del Hospital Universitario de Burgos. El proyecto está liderado por el Dr. Emilio González Parra, jefe asociado del Servicio de Nefrología de la Fundación Jiménez Díaz; el Dr. Sebastián Mas-Fontao, investigador del IIS-FJD; el Dr. Didier Sánchez, del Servicio de Análisis Clínicos del hospital burgalés; y la Dra. Mª Jesús Izquierdo, jefa de su Servicio de Nefrología.
La coordinación entre Atención Primaria y Atención Hospitalaria constituye uno de los pilares del modelo, garantizando continuidad asistencial y seguimiento adecuado de los pacientes detectados.
'Objetivo No Diálisis': anticiparse a la enfermedad
El protocolo 'Objetivo No Diálisis' nace como un modelo clínico asistencial impulsado inicialmente en el ámbito público, con un papel protagonista para los médicos de Atención Primaria en la identificación temprana y el seguimiento de pacientes con enfermedad renal crónica. Su principal fortaleza reside en la detección de la enfermedad renal ‘oculta’ mediante la determinación del cociente albúmina-creatinina en orina, un marcador de daño renal que permite identificar alteraciones en fases mucho más precoces que el filtrado glomerular estimado (FGe), parámetro habitualmente empleado en los controles rutinarios.
Mientras que el FGe suele alterarse cuando el daño renal ya está establecido, el CAC permite detectar la patología en estadios iniciales, lo que facilita la instauración temprana de tratamientos eficaces. Esta intervención precoz no solo frena la progresión hacia estadios avanzados de insuficiencia renal, sino que también reduce el riesgo de complicaciones cardiovasculares asociadas.
Resultados con impacto clínico e internacional
El alcance de estos resultados ha trascendido el ámbito local y nacional. El estudio ONDAAS, liderado por los especialistas implicados en el proyecto, fue publicado el pasado otoño en la prestigiosa revista científica Clinical Kidney Journal, situando esta experiencia como referencia internacional en el ámbito de la prevención renal. Además, la Organización Mundial de la Salud ha subrayado recientemente la necesidad de identificar de forma precoz a los pacientes con enfermedad renal crónica, dada su alta prevalencia global y la disponibilidad de tratamientos eficaces cuando se aplican en fases tempranas.
Compromiso empresarial con la salud del trabajador
La incorporación del protocolo OND en el entorno laboral responde también a un compromiso ético del tejido empresarial con la salud de sus trabajadores. El presidente de Femebur, Andrés Hernando, ha destacado que esta iniciativa refleja la responsabilidad del sector privado hacia su capital humano, apostando por un asesoramiento médico de vanguardia basado en resultados clínicos probados para evitar la progresión hacia patologías cardiovasculares o la necesidad de diálisis. En la misma línea, el gerente de las plantas de Benteler en Burgos y Palencia, Roberto Cossio, ha subrayado que el proyecto supone una apuesta por el bienestar de la comunidad y por la mejora de la salud colectiva.
En esta fase inicial participan empresas como Benteler, Hiperbaric, Adventis, TMP, Nicolás Correa, Gonvarri, Desmasa, Edscha, Grupo Komtes, Suministros Viper, Tequipo e Imesa, a las que se sumarán progresivamente otras compañías del sector. Con ello, la industria burgalesa se sitúa a la vanguardia en prevención de la enfermedad renal crónica en el ámbito laboral.
Una alianza por la prevención y la calidad de vida
La enfermedad renal crónica es una patología silenciosa que, en muchos casos, progresa sin síntomas hasta fases avanzadas en las que puede requerir diálisis o trasplante renal. Actuar antes de que se alcance ese punto supone un cambio de paradigma tanto en términos clínicos como sociales y económicos.
Con su participación en este proyecto, la Fundación Jiménez Díaz y su Instituto de Investigación Sanitaria refuerzan su compromiso con la innovación clínica, la investigación traslacional y la prevención como ejes estratégicos de su actividad. La integración del conocimiento científico en entornos reales, como el ámbito laboral, ejemplifica un modelo sanitario orientado no solo a tratar la enfermedad, sino a anticiparse a ella. De este modo, la alianza entre instituciones sanitarias, investigadores y tejido empresarial abre una nueva vía para proteger la salud de los trabajadores y consolidar un enfoque preventivo que puede convertirse en referencia para otros sectores y territorios.














































