Joma evoluciona la Rase tras casi una década en el trail running
La Rase forma parte de los primeros modelos con los que Joma comenzó a desarrollar su catálogo de trail running. Concebidas inicialmente para la competición, las primeras versiones apostaban por una construcción orientada a ofrecer estabilidad y protección. Casi una década después, la zapatilla continúa en la colección de la marca, con una propuesta renovada que mantiene algunos de sus rasgos originales y adapta sus prestaciones a las necesidades actuales de los corredores.
La evolución del modelo es fruto del trabajo continuado de Joma en el desarrollo de producto y del conocimiento acumulado sobre las exigencias de la carrera por montaña. Entre los principales cambios destacan la reducción de peso, una distribución más eficiente de la protección, la adaptación de la amortiguación a las distintas fases de la pisada y una mayor capacidad de respuesta sobre diferentes terrenos.
La nueva generación de la Rase también ha acompañado a Miguel Heras en su regreso a la competición. El atleta de Joma participó en Ultra Pirineu 2026, donde finalizó en octava posición en el recorrido alternativo de aproximadamente 60 kilómetros, en una edición condicionada por el riesgo de tormentas. «Con la Rase me olvido de los pies. Es cómoda, es estable y es ligera, que es lo que le pido a una zapatilla cuando llevo horas en la montaña», afirma el corredor.
La experiencia de Heras aporta una referencia práctica sobre el comportamiento del modelo en condiciones reales de uso, con muchas horas de carrera, cambios de ritmo y las variaciones que experimenta la pisada a medida que aparece el cansancio. La Rase mantiene así su orientación hacia los entrenamientos largos y las pruebas de ultradistancia, en un segmento en el que la evolución tecnológica obliga a revisar continuamente las prestaciones del material.
Una de las características que se ha mantenido desde las primeras versiones es el mesh transpirable de la parte superior. En el modelo actual, Joma emplea una malla más técnica y ligera, complementada con refuerzos en las zonas más expuestas a la abrasión y la fricción. Esta configuración busca reducir el peso del conjunto sin renunciar a la protección en los puntos sometidos a un mayor desgaste durante la carrera.
La principal transformación técnica se encuentra en la mediasuela. Las primeras Rase incorporaban una pieza única de phylon y una placa estabilizadora en el mediopié. La versión actual divide esta estructura en dos zonas con funciones diferenciadas para mejorar la respuesta durante la pisada.
En la parte trasera, la tecnología Reactive Ball se encarga de absorber el impacto y recuperar rápidamente su forma para favorecer el impulso. En el antepié, el phylon aporta estabilidad y contribuye a una transición más fluida. Esta combinación amplía las posibilidades de uso de la zapatilla, que mantiene su orientación hacia los entrenamientos de larga duración y las competiciones de ultradistancia.
La suela de caucho Durability es otro de los elementos que conectan las distintas generaciones de la Rase. Su resistencia al desgaste continúa siendo una de las características del modelo, mientras que la estructura de los tacos ha evolucionado para optimizar el agarre y adaptarse a diferentes superficies. El objetivo es ofrecer una zapatilla más polivalente, capaz de responder ante los cambios de terreno y condiciones habituales en la montaña.
Casi diez años después de su aparición, la Rase refleja la evolución del catálogo de trail de Joma. La marca conserva los elementos que han definido el modelo desde sus inicios y revisa su construcción para mejorar la ligereza, la amortiguación y la respuesta sobre el terreno, manteniendo su enfoque en los corredores que afrontan entrenamientos exigentes y pruebas de larga distancia.




