Lululemon genera dudas tras una rebaja de recomendación por el difícil escenario que afronta
Truist Securities rebaja su recomendación sobre la compañía de “mantener“ a ”vender” al considerar que los problemas de la marca son más estructurales que coyunturales y que la recuperación será más compleja de lo que descuenta el mercado.
Las perspectivas de Lululemon vuelven a ensombrecerse. La firma de análisis Truist Securities ha rebajado su recomendación sobre la compañía desde “mantener“ hasta ”vender”, al considerar que el mercado está infravalorando la magnitud de los retos a los que se enfrenta la marca y que su recuperación será más complicada de lo esperado.
El analista Joseph Civello también ha reducido el precio objetivo de la acción desde los 115 hasta los 94 dólares y ha revisado a la baja sus previsiones de beneficio por acción para los ejercicios fiscales 2026 y 2027. En su opinión, las dificultades actuales no responden únicamente al contexto económico, sino que podrían tener un carácter más estructural.
Las acciones de Lululemon cerraron la última sesión en 118,79 dólares, lo que supone un descenso cercano al 43% desde comienzos de año y una cotización muy alejada del máximo histórico de 511,29 dólares alcanzado a finales de 2023.
Según Truist, la evolución bursátil de la compañía no refleja plenamente los riesgos que afronta el negocio. Pese a que la dirección presentó unas previsiones prudentes tras los resultados del primer trimestre y a la incertidumbre generada por el próximo relevo en la dirección ejecutiva, el comportamiento de la acción ha resistido mejor que el de otros competidores del sector.
El informe también apunta a un deterioro de algunos indicadores de mercado. Los datos de consumo analizados por Truist muestran una presión persistente sobre la marca, mientras que herramientas como Google Trends y la actividad en TikTok reflejan una pérdida de notoriedad frente a nuevos competidores. Además, el banco destaca que las conversaciones en redes sociales y foros especializados evidencian una percepción menos favorable de la enseña entre los consumidores.
China constituye otro de los focos de preocupación. A la creciente competencia de marcas como Vuori se suma el impacto reputacional provocado por la polémica surgida tras un evento promocional celebrado en la Gran Muralla, que generó críticas en redes sociales por el uso de un tambor tradicional japonés.
Truist considera que el auge de nuevas marcas, impulsadas por las redes sociales y el marketing de influencers, está acelerando la fragmentación del mercado del athleisure. Firmas como Set Active, 437, Oner Active o Fleur du Mal estarían ganando visibilidad y cuota de mercado con mayor rapidez que en ciclos anteriores.
El banco también advierte de que los procesos de transformación empresarial suelen ser largos y complejos, recordando los casos recientes de Under Armour, VF Corp. y Nike. En este contexto, espera que Heidi O'Neill, procedente de Nike y que asumirá la dirección ejecutiva de Lululemon en septiembre, impulse una estrategia orientada a reforzar las inversiones y reorganizar el negocio, aunque considera que existe todavía muy poca visibilidad sobre cuándo podrían estabilizarse los resultados de la compañía.





