La compañía acumula ocho trimestres consecutivos de descensos interanuales
Under Armour cierra su oficina de Portland y concentra funciones clave en la Costa Este
Under Armour ha confirmado el cierre de su oficina principal de Portland (Oregón), una instalación que durante años ha sido el centro neurálgico de su desarrollo de calzado. La compañía trasladará parte de las funciones y puestos de trabajo a su sede central de Baltimore y a sus oficinas de Nueva York, en el marco de una estrategia destinada a concentrar recursos y agilizar la toma de decisiones. Aunque la firma abandonará las actuales instalaciones, ha asegurado que mantendrá presencia en Portland mediante una oficina significativamente más pequeña, cuya apertura está prevista antes de finalizar 2026. Por el momento, la compañía todavía no ha formalizado el contrato de arrendamiento del nuevo espacio.
La oficina de Portland fue creada inicialmente en 2013 para acercar a Under Armour al ecosistema de diseño y desarrollo de calzado deportivo de la ciudad, considerado uno de los principales polos mundiales del sector gracias a la presencia histórica de gigantes como Nike y adidas. En 2017, la marca amplió su apuesta con la apertura de unas instalaciones de cerca de 6.500 metros cuadrados ubicadas en un antiguo edificio de la YMCA, junto al Duniway Park.
Según diversas informaciones, el centro llegó a albergar alrededor de un centenar de empleados, aunque actualmente cuenta con una plantilla cercana a las 60 personas. La compañía sostiene que seguirá invirtiendo en las actividades de diseño y desarrollo de calzado en Portland, al considerar que continúan siendo fundamentales para su capacidad de innovación y crecimiento futuro.
La decisión ha generado interrogantes sobre la capacidad de la marca para seguir atrayendo talento especializado en calzado fuera de Oregón. El consultor de la industria deportiva Matt Powell recordó que Portland sigue siendo el principal centro de desarrollo de sneakers en Estados Unidos y advirtió que las marcas encuentran dificultades para captar profesionales especializados en otras ciudades. En su opinión, mantener una presencia relevante en la ciudad es esencial para competir en una categoría donde la innovación de producto resulta determinante.
El movimiento se produce en un contexto complejo para Under Armour. La compañía acumula ocho trimestres consecutivos de descensos interanuales en ventas y cerró su último ejercicio fiscal, finalizado el 31 de marzo, con una facturación de 5.000 millones de dólares, un 4% menos que el año anterior. La caída fue especialmente acusada en Norteamérica, donde las ventas retrocedieron un 8%.
El calzado continúa siendo, además, la división con mayores dificultades dentro del negocio de la marca. Durante el último ejercicio, las ventas de footwear disminuyeron un 11%, consolidándose como la categoría más débil de la compañía. A ello se sumó el pasado noviembre el anuncio del fin de la colaboración de doce años con el jugador de la NBA Stephen Curry, una alianza que había sido uno de los pilares de su estrategia en calzado de rendimiento.





