Anged y Arte alertan de la entrada masiva de productos de bajo precio
Las patronales fuerzan al Gobierno a endurecer el control a los gigantes chinos del ecommerce
El Ejecutivo refuerza la vigilancia en frontera tras las presiones de las grandes patronales de la distribución y el textil, que reclamaban frenar la competencia de plataformas chinas como Shein o Temu por presuntas prácticas desleales y falta de controles.
El Gobierno español ha aceptado la presión de las principales patronales de la distribución y el textil y reforzará los controles aduaneros sobre plataformas como Shein, Temu o AliExpress. El plan, anunciado por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, busca frenar la competencia desleal denunciada por el sector y garantizar el cumplimiento de la normativa europea en la entrada de productos.
La medida responde a las reclamaciones de Anged —patronal de grupos como El Corte Inglés, Carrefour o Alcampo— y de Arte, que representa a compañías como Inditex, Mango, Tendam o H&M. Ambas organizaciones habían alertado del impacto de la entrada masiva de productos a bajo precio que, según sostienen, no siempre cumplen los estándares de seguridad y calidad exigidos en la UE.
El Gobierno ha presentado ya un primer borrador a las comunidades autónomas y prevé aprobar la versión definitiva en un plazo de tres meses. El plan contempla intensificar la coordinación administrativa y reforzar la vigilancia de productos industriales, con especial foco en el comercio electrónico transfronterizo.
Este movimiento se alinea además con la estrategia comunitaria. La Unión Europea ha decidido eliminar la exención arancelaria para envíos inferiores a 150 euros a partir de 2028 y aplicará desde julio una tasa de tres euros por paquete, en un intento de atajar prácticas de dumping asociadas a determinadas plataformas asiáticas.
En paralelo, la Comisión Europea mantiene abierta una investigación formal sobre Shein por la posible venta de productos ilegales y por prácticas contrarias a la Ley de Servicios Digitales. De confirmarse las infracciones, la compañía podría enfrentarse a sanciones relevantes.
Para el retail español, el refuerzo de los controles supone un respaldo institucional a una demanda histórica: equilibrar las reglas del juego frente a operadores globales que compiten en precio apoyados en estructuras logísticas y regulatorias distintas.




