"Ningún tipo de automatización tiene sentido sin un Sistema de Gestión de Almacenes detrás"
La logística pasa de función operativa a pieza estratégica del negocio
La logística ha cambiado sustancialmente durante los últimos 20 años. De una actividad centrada principalmente en almacenar mercancía, mover productos y preparar pedidos, ha pasado a intervenir directamente en la eficiencia operativa, el servicio al cliente y la capacidad de las empresas para responder a los cambios del mercado.
María Seco, directora de Operaciones de Moinsa y con 29 años de trayectoria en la compañía, identifica tres factores principales detrás de esta evolución: los cambios del mercado y de los hábitos de consumo, el desarrollo tecnológico y la incorporación de la logística a la estrategia empresarial.
Pedidos más pequeños y mayor exigencia de servicio
También aumentaron las exigencias sobre los plazos de entrega, la disponibilidad de información en tiempo real y la facilidad para realizar devoluciones. Este último factor ha incrementado el peso de la logística inversa y obliga a las empresas a gestionar flujos más complejos.
“Quien tiene datos, tiene poder. Ningún tipo de automatización tiene sentido sin un Sistema de Gestión de Almacenes detrás”, afirma Seco.
Flexibilidad frente a automatización
La compañía, con más de 55 años de trayectoria, inició su actividad especializada en logística textil y de prenda colgada y posteriormente incorporó a su oferta SGA, terminales de trazabilidad, RFID y soluciones de automatización y robótica.
Entre los principales retos para los próximos años sitúa el crecimiento de la logística inversa y la extensión de la automatización. Esta evolución requerirá sistemas que puedan adaptarse progresivamente a los cambios de las operaciones y equipos preparados para gestionarlos.
“La mejor solución no es la que tiene más automatización. Es la que es más flexible y escalable, capaz de adaptarse a los cambios del negocio”, concluye Seco.




























