Pulseras contra el golpe de calor: nueva prueba piloto de Grupo Lacera
El verano de 2026 ya se ha convertido en el más cálido registrado en España desde 1961, según datos del Ministerio de Transición Ecológica, un escenario que refuerza la importancia de adoptar medidas preventivas frente a los riesgos asociados a las altas temperaturas en el entorno laboral. En este contexto y en línea con su apuesta sostenida por la innovación, la mejora continua y la transformación digital de sus procesos, Grupo Lacera, empresa familiar asturiana especializada en la externalización de servicios integrales, impulsa la puesta en marcha de un nuevo proyecto en materia de Prevención de Riesgos Laborales orientado al control de la exposición de las personas trabajadoras al estrés térmico.
La iniciativa se apoya en una solución digital que permitirá reforzar la identificación, seguimiento y gestión preventiva de este riesgo, facilitando una toma de decisiones más ágil y basada en datos. Se trata de un proyecto con el que Lacera avanza en la aplicación práctica de la tecnología a la seguridad y salud laboral, integrando digitalización, conocimiento preventivo e innovación para anticiparse a los riesgos y ofrecer entornos de trabajo cada vez más seguros.
Tecnología aplicada a la prevención
El proyecto se apoya en una solución digital orientada a reforzar el seguimiento preventivo del estrés térmico y facilitar una toma de decisiones más ágil y basada en datos. Para evaluar su aplicación en un entorno real de trabajo, Lacera desarrollará una prueba piloto en uno de los centros que gestiona en Aragón, donde la compañía testará la capacidad de los dispositivos para monitorizar cambios bruscos de temperatura y evaluará su utilidad como herramienta de apoyo ante posibles situaciones de riesgo.
Estas pulseras monitorizan tanto la temperatura corporal como la ambiental y cuentan con avisos luminosos, acústicos y vibratorios que alertan a la persona que los lleva ante determinadas variaciones. De esta manera, Lacera busca que la incorporación de esta herramienta complemente las medidas preventivas ya implantadas, sin sustituir las recomendaciones, los protocolos de actuación ni las medidas organizativas establecidas frente a la exposición a altas temperaturas.
“La prevención frente al calor requiere combinar información, formación y herramientas que ayuden a identificar situaciones de riesgo antes de que se produzca una incidencia. Esta prueba piloto nos permitirá valorar el potencial de este tipo de dispositivos como apoyo a las medidas preventivas que ya desarrollamos dentro de nuestra campaña Hace Calor”, señala Alejandro Blanco, director general de Grupo Lacera.
Una campaña para reforzar la prevención
La prueba piloto forma parte de ‘Hace Calor’, la campaña con la que Grupo Lacera sensibiliza a su plantilla sobre los riesgos asociados a las altas temperaturas y facilita recursos para prevenirlos y saber cómo actuar ante ellos.
Entre sus acciones, la compañía difunde recomendaciones sobre hidratación, planificación de las tareas, tiempos de descanso y protección frente a la exposición solar, además de información para reconocer los primeros síntomas de la deshidratación, la insolación o el golpe de calor. La plantilla cuenta también con una guía práctica que recoge medidas preventivas y pautas de actuación ante una emergencia por estrés térmico.
Prevención durante todo el año
Esta iniciativa se suma a los distintos proyectos que Grupo Lacera desarrolla para promover la seguridad y el bienestar de su plantilla. La compañía impulsa campañas de sensibilización, acciones formativas y protocolos específicos frente a distintos riesgos laborales, integrados en su sistema de gestión de prevención y salud laboral. Estas actuaciones forman parte de una estrategia más amplia orientada a fomentar entornos de trabajo seguros y a consolidar una cultura preventiva en toda la organización.
La prevención frente al estrés térmico constituye uno de los ejes de esta estrategia durante los meses de verano, cuando las altas temperaturas incrementan la importancia de anticipar los riesgos y adoptar medidas adaptadas a las condiciones de trabajo de cada servicio.







