YouTube como alternativa a la televisión y las plataformas de streaming
YouTube es actualmente un gigante audiovisual de alcance global, con más de 2.000 millones de personas usuarias mensuales registradas y más de 500 horas de vídeo que se suben cada minuto, según datos internos de la propia plataforma. Con alrededor de 14.000 millones de vídeos, y aunque se siga pensando que la mayoría de estos vídeos no tienen interés ni calidad, YouTube ha entrado en una nueva fase para convertirse en la televisión del siglo XXI. En este sentido, Elena Neira, profesora de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), señala que “YouTube ha apostado por una buena experiencia de usuarios en las ‘smart TV’, que es lo que lo ha convertido en una alternativa muy potente a la televisión y a las plataformas de streaming”, y destaca como una de las razones de su éxito que “es un lugar en el que puedes ver contenido muy variado, muy personalizado y muy diverso”.
YouTube es una plataforma para ver y compartir vídeos, y su propia simplicidad es, para Elena Neira, precisamente la razón de su éxito y de su capacidad para ser un producto líquido que parece funcionar bien en cualquier soporte: “La televisión es más sinónimo de ‘pantalla’ que de un contenido específico”, asegura Neira, algo que desde Google han entendido a la hora de trasladar la experiencia de uso de la plataforma de sus ecosistemas tradicionales a las pantallas del salón, una cuestión que ha pivotado en torno al contenido. El estudio de la UOC asegura que, básicamente, YouTube se ha abierto a la televisión tradicional para ofrecer sus propios contenidos. “También ha dado lugar a un tipo de creadores de contenido que han generado una programación cada vez más profesionalizada y que ofrece televisión a medida que no tiene la competencia”, destaca la profesora de la UOC, quien añade que “la paleta de contenidos que tiene YouTube ya no es solo el vídeo de gatitos y de youtubers jugando en su habitación. Hay que entender que la sofisticación de la economía de los creadores, porque el contenido ya no es cutre, es otra cosa, y eso es lo que está conectando con una parte de la población”.
Los datos reflejan también esta transformación y, por ejemplo, en Estados Unidos YouTube ya llega a 244 millones de personas mayores de 18 años en todos los dispositivos, según datos de la consultora Nielsen. En España, la plataforma alcanza los 33,5 millones de personas usuarias mayores de edad al mes, según datos de ComScore, y en ambos casos la penetración de la plataforma se acerca al 70%. Pero el cambio de paradigma está en que cada vez más personas acceden a YouTube desde el televisor, y en España más de la mitad de los usuarios ya lo hace, especialmente por la noche.
Este nuevo escenario acaba teniendo también impacto directo en el reparto publicitario, que tradicionalmente ha tenido la televisión en su epicentro. “La tarta publicitaria hace mucho que dejó de estar circunscrita al modelo televisivo”, explica Elena Neira, algo en lo que YouTube ha tenido mucho peso, ya que “se beneficia de la economía de las personas creadoras, ya que la publicidad que hacen tiene una conversión elevadísima, por lo que las marcas han encontrado mucha eficacia y fidelización, un impacto que no puede proporcionar la televisión”. En este sentido, en 2025 YouTube facturó alrededor de 600.000 millones de dólares gracias a la publicidad y las suscripciones de pago, y uno de los pilares de su éxito es la apuesta de Google por los creadores de contenidos como eje de su estrategia, y a quienes paga más generosamente de lo que hacen otras plataformas digitales. Esta ‘generosidad’ es el epicentro del éxito de la plataforma, que ha crecido y se ha consolidado gracias a su apuesta por contenidos generados por terceros, con los que comparte las ganancias provenientes de los anuncios insertados en cada visualización.









