Brexit diez años después: crecen las trabas, los costes y la competencia en el tercer mercado para las frutas y hortalizas españolas
Los datos de evolución de la exportación española de frutas y hortalizas frescas a Reino Unido entre 2016 y 2025 muestran un retroceso del volumen exportado, del 16,6%, al pasar de 1,55 millones de toneladas a 1,29 millones, mientras que el valor aumentó un 29,5%, desde 1.753 millones de euros hasta 2.270 millones de euros en 2025, según datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, procesados por Fepex.
Si se compara 2021, primer ejercicio tras la salida efectiva del mercado único, con 2025, el volumen cae un 14,4% y el valor crece un 8,1%. Este comportamiento evidencia que Reino Unido sigue siendo el tercer destino de la exportación hortofrutícola española, tras Alemania y Francia, con 1,3 millones de toneladas y 2.270 millones de euros en 2025.
Este comportamiento apunta a un escenario de mayores precios de venta, pero también de mayores costes y de una creciente presión competitiva, por lo que el incremento del valor no puede interpretarse automáticamente como una mejora equivalente de la rentabilidad.
Tras el Brexit, Reino Unido estableció requisitos adicionales para controlar la importación de frutas y hortalizas y otros productos frescos de la UE, que han ido entrando en vigor por fases, lo que ha supuesto una mayor carga administrativa, un incremento de costes.
En concreto, desde enero de 2021 y para el grueso de las frutas y hortalizas frescas se exigió la presentación de la declaración aduanera (DUA) y el certificado de conformidad de las normas de comercialización. Y estos dos requisitos han sido asumidos por los operadores.
Otro de los requisitos adicionales que se estableció en 2021 fue la obligatoriedad de que las exportaciones de frutas y hortalizas fueran acompañadas de un certificado fitosanitario. No obstante, esta exigencia se ha ido retrasando en varias ocasiones, debido a la complejidad que supondría su implementación y el alto coste derivado de estos controles.
El requisito del certificado fitosanitario no ha entrado en vigor para las frutas y hortalizas (categorizadas en riesgo medio y no riesgo), estando previsto que se implemente en enero de 2027, pero para los productos que las autoridades británicas consideraron de alto riesgo (flores y plantas y patata) sí está en vigor desde hace años.
Paralelamente, la Comisión Europea y Reino Unido están negociando un protocolo sanitario y fitosanitario (SPS) para la no aplicación de estos controles.
Este nuevo marco comercial tras el Brexit ha tenido un impacto directo en la estructura de costes del sector exportador. La introducción de certificaciones y procedimientos aduaneros ha supuesto un encarecimiento de las operaciones de exportación. También, los retrasos y la complejidad administrativa han incrementado los costes logísticos y de gestión.
El sector ha tenido que asumir costes adicionales sin trasladarlos totalmente al precio final, en un mercado tan competitivo como el inglés.
Junto al incremento de costes, el gran cambio tras el Brexit ha sido el avance de los países terceros. En la noticia de mañana martes de la web de Fepex se analiza cómo han crecido los proveedores extracomunitarios de Reino Unido.
Auge de las importaciones procedentes de Marruecos
Un ejemplo significativo de cómo el Brexit ha influido en el mercado británico impulsando el crecimiento de proveedores extracomunitarios es el crecimiento de las importaciones procedentes de Marruecos. En el caso del tomate, las exportaciones de Marruecos desde 2016 a 2025 a Reino Unido han crecido un 157%, pasando de 49.843 toneladas a 126.203 toneladas. Las de España han descendido un 58%, pasando de 137.967 toneladas en 2016 a 57.458 en 2025, según datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales procesados por Fepex.
Si se compara 2021, año de la salida efectiva de Reino Unido de la UE (después del periodo transitario de un año que se fijó en enero de 2020 cuando fue la salida oficial), el crecimiento de las exportaciones de tomate de Marruecos a la Reino Unido se ha mantenido, pasando de 110.846 toneladas en 2021 a 126.2023 en 2025.
En el caso de España el descenso ha sido continuado. Desde 2021 se ha pasado de 70.570 toneladas a 57.458 toneladas en 2025.
En el conjunto del sector de frutas y hortalizas, el volumen de la exportación española a Reino Unido desde 2021 a 2025 ha caído un 14,4%, totalizando 1, 3 millones de toneladas. Por el contrario, la importación de frutas y hortalizas marroquíes ha crecido fuertemente en Reino Unido tras el Brexit, en concreto un 31% de 2021 a 2025, pasando de 249.372 toneladas a 327.490 toneladas.
Lo mismo ha ocurrido con otros países terceros. Las importaciones de Reino Unido procedentes de Sudáfrica en el periodo analizado han crecido un 12% pasando de 430.625 toneladas a 484.762 toneladas. Las importaciones de Egipto han pasado de 156.362 toneladas a 203.781 toneladas, según datos de la FAO.
Para Fepex, si bien Reino Unido se mantiene como el tercer mercado del sector español, el Brexit ha supuesto un deterioro de la posición competitiva de los productores comunitarios. Por un lado, se han incrementado los costes y la complejidad de las exportaciones hacia Reino Unido; exportar a Reino Unido es más caro y difícil que antes del Brexit. Y por otro, ha reducido la ventaja competitiva de los operadores comunitarios, que anteriormente operaban sin barreras en el mercado único, favoreciendo la entrada de países terceros, que compiten en condiciones más ventajosas en términos de costes, lo que ha reducido la competitividad relativa de los productores españoles y comunitarios.





















