Ensayos realizados en 2025 y ubicados en las localidades de Mave (Palencia) y Montorio (Burgos)
Efecto de los bioestimulantes orgánicos sobre la microbiota del suelo y la productividad de la patata de siembra
Jerson Garita-Cambronero, Gabriel Villamayor Simón y Arturo Santiago Pajón
19/03/2026
Introducción
En la campaña 2025, Castilla y León consolida su liderazgo nacional en la producción de patata de siembra, concentrando aproximadamente el 66% de la superficie total española. Se estima una superficie de alrededor de 1.200 hectáreas dedicadas a este fin, siendo el norte de Burgos y Palencia las principales zonas productoras autorizadas, si bien la superficie ha disminuido en los últimos años, ya que en 2014 la superficie era de 1.631 hectáreas.
La necesidad de realizar una agricultura más sostenible y respetuosa con el medio ambiente, conlleva entre otros aspectos, la disminución de fertilizantes químicos. Por ello, desde ITACyL en esta campaña 2025, plantea la realización de un ensayo para la evaluación del efecto de diferentes bioestimulantes comerciales, con el fin de determinar si su aplicación contribuiría a aumentar el rendimiento y obtener unos calibres adecuados a la demanda del sector de patata de siembra.
Datos generales
Se realizaron dos ensayos ubicados en las localidades de Mave (Palencia) y Montorio (Burgos). Las variedades de patata ensayadas fueron Agria en la localidad de Mave y Baraka en la localidad de Montorio.
En lo que respecta a los datos climatológicos, aunque se trata de cultivos de regadío, donde la influencia del clima se ve paliada por la disponibilidad de agua, cabe señalar que la pluviometría ha sido inferior a la del año 2024, especialmente en octubre, donde apenas hubo precipitaciones, lo que favoreció la cosecha y evitó pérdidas por podredumbres. Las temperaturas se mantuvieron dentro de lo normal para la zona, destacando el mes de junio como ligeramente más caluroso de lo habitual.
Planteamiento del ensayo
Se parte de que, en ambas parcelas de las dos localidades, se realizan los abonados de fondo y cobertera comúnmente realizados por cada agricultor en su parcela (Tabla 1).
Posteriormente, se establece en una zona de las parcelas un ensayo experimental de microparcelas para evaluar 9 bioestimulantes, estableciendo el no tratamiento con bioestimulante como control. En total, se establecieron 80 microparcelas de 60 m2, en bloques al azar con cuatro repeticiones.
En la Tabla 2 se indican los bioestimulantes evaluados y la dosis aplicada. En las Figuras 1 y 2 se recoge la distribución de los ensayos en las localidades de Montorio (Burgos) y Mave (Palencia), respectivamente.
Características edafológicas del suelo
Antes de la siembra, se tomaron muestras de suelo de cada una de las microparcelas: en Mave el día 28 de mayo de 2025; y el 23 de mayo de 2025 en Montorio.
En cuanto a textura, en Mave el suelo es franco-arenoso para todas las muestras, mientras que en Montorio se observa cierta heterogéneidad, con microparcelas arenosas, franco-arenosas y arenosas-franco. Como componentes más importantes, el contenido de nitrógeno es normal en Mave y bajo en Montorio, mientras que el fósforo es muy alto en Mave y alto en Montorio.
En cuanto al potasio, es elevado en ambas localidades. La materia orgánica está entre normal y alta en Mave, mientras que en Montorio es más bien baja. El pH es muy heterogéneo en Mave, variando entre 8,27 y 6,29, es decir, de básico a neutro, mientras que, en Montorio, en todas las microparcelas, la tendencia es a un suelo ácido.
En lo referente a la relación C/N, en Mave esta es un poco más baja que en Montorio, con valores que varían entre 8 y 10, por lo que la materia orgánica tiene una cierta capacidad de descomposición.
Resultados estadísticos de rendimientos
MAVE
En general, se determinó que no hay diferencias estadísticamente significativas entre los tratamientos, si bien el tratamiento T3 presenta el mayor rendimiento alcanzando las 60,4 Tn/ha. Si miramos las repeticiones, vemos que la 1 tiene un mayor rendimiento que las otras 3, que no se diferencian entre sí. El coeficiente de variación es alto, pero inferior al 15%, lo que confiere validez al ensayo.
MONTORIO
En este caso, los tratamientos 3 y 6 presentan un mayor rendimiento, con valores de 76,2 y 74,9 Tn/ha, respectivamente, con diferencias estadísticamente significativas respecto de los tratamientos 5, 7, 10 y 8. El tratamiento 8 presenta el rendimiento más bajo con 56,3 Tn/ha, aunque sin diferencias significativas con los tratamientos 3, 6, 2 y 9. El tratamiento 1 y 4 no se diferencian con ninguno. Además, la repetición 1 presenta un rendimiento inferior que las demás repeticiones, con diferencias estadísticamente significativas. Al igual que en el caso anterior, el coeficiente de variación correcto.
Tabla 4. Rendimiento en la localidad de Montorio.
Análisis de la microbiota del suelo
Además de los parámetros de producción, se evaluó si la acción de los biofertilizantes empleados tenía algún efecto sobre la diversidad bacteriana del suelo. Para ello, se tomaron 40 muestras de suelo, una por parcela, en tres momentos del ciclo del cultivo. La primera muestra se tomó antes del inicio del ensayo (T-0 = mayo de 2025); la segunda toma se realizó después del uso de los biofertilizantes (T1 = agosto de 2025) y, finalmente, en el momento previo a la cosecha (Cosecha = septiembre de 2025), para un total de 120 muestras por localidad. A partir de cada muestra, se extrajo el DNA total y se realizó un análisis metataxonómico basado en una región (V3-V4) del gen 16S rDNA presente en bacterias y que permite su identificación taxonómica.
Diversidad bacteriana
En términos generales, a nivel microbiológico, ambas parcelas de ensayo presentaron una abundancia considerable de microorganismos, con un total de 54.488 variantes únicas de secuencia (ASV) asociadas a 46 filos bacterianos: 36 en la localidad de Mave y 46 en Montorio. A nivel de familia, se determinó la presencia de 587 familias, con un rango de 447 en Mave y de 567 en Montorio. Por último, se registró un total de 1.140 géneros bacterianos, siendo mayoritario el número de géneros identificados en Montorio, con 1.080, mientras que en Mave se detectaron 762 (Figura 3).
Al comparar, en cada localidad estudiada, el conjunto de las parcelas con respecto al control, no se detectaron, de manera estadísticamente robusta, géneros concretos cuya abundancia se viese afectada por el uso de los biofertilizantes; sin embargo, sí se identificaron algunas tendencias en este sentido.
Por ejemplo, en Montorio, el género Rhodococcus el cual se asocia, en el contexto agrícola, con la estimulación del crecimiento vegetal mediante la producción de hormonas y la mejora de la absorción de nutrientes, tiende a aumentar en las parcelas tratadas. De la misma manera, en Mave, se observaron incrementos aparentes en los géneros Acidothermus, Amaricoccus y Rhizobacter en las parcelas fertilizadas (Figura 6).
En vista de que la variación poblacional observada se debió principalmente a la localidad en la que se realizó el estudio, se determinó, entre toda la diversidad encontrada, la presencia de grupos bacterianos que podrían tener un efecto potenciador del crecimiento vegetal y que presentaran una tendencia a aumentar su abundancia.
En términos generales, en las parcelas en las que se emplearon los biofertilizantes, se determinó la presencia, en mayor o menor medida, de los géneros Bradyrhizobium, Microbacterium, Paenibacillus, Pseudomonas, Sphingomonas y Streptomyces (Tabla 5, Figura 7).
Conclusiones
El uso de biofertilizantes no tuvo un efecto negativo sobre la diversidad de la microbiota del suelo, y el factor geográfico explicó significativamente las diferencias observadas en la microbiota edáfica de las parcelas estudiadas.
En las parcelas tratadas, se determinó una tendencia al aumento de la abundancia de determinados géneros bacterianos con potencial de favorecer el crecimiento vegetal.














