INNOVI impulsa tres proyectos para transformar la viticultura hacia un modelo más sostenible
INNOVI, el Clúster Vitivinícola Catalán, coordinará tres nuevos proyectos de Grupos Operativos supraautonómicos destinados a abordar algunos de los principales retos del sector vitivinícola, entre ellos la reducción de la huella de carbono, la adaptación al cambio climático, la conservación de los suelos, la disminución del uso de productos fitosanitarios y la incorporación de tecnologías digitales y automatizadas.
Los proyectos ECO-UVA, PENVITIS+ y REGEVIT se enmarcan en el Plan Estratégico de la Política Agrícola Común 2023-2027 y cuentan con financiación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER). En conjunto, movilizarán más de 1,6 millones de euros y reunirán a bodegas, explotaciones agrícolas, denominaciones de origen, centros de investigación, empresas tecnológicas y entidades especializadas de distintas comunidades autónomas.
INNOVI asumirá la representación y coordinación general de los tres grupos operativos, así como el seguimiento de las actividades, la conexión entre sus miembros, la comunicación interna y la transferencia de los resultados al conjunto del sector vitivinícola.
ECO-UVA cuenta con un presupuesto de 590.618,83 euros y se centrará en el desarrollo y validación de tecnologías destinadas a reducir las emisiones, el consumo de combustibles fósiles y la dependencia de los productos fitosanitarios. Entre las actuaciones previstas figuran tratamientos basados en luz ultravioleta UV-C y ozono, la electrificación de la maquinaria agrícola y la incorporación de vehículos autónomos y sistemas digitales.
El proyecto probará también tractores eléctricos en diferentes tipologías de viñedo y validará un vehículo autónomo de tracción eléctrica equipado con un sistema de tratamiento UV-C. El consorcio está formado por INNOVI, Codorníu, Viñas del Vero, Explotaciones Agrícolas San Miguel, Legaris y Bodegas Beronia, con la participación de distintas entidades científicas y tecnológicas.
Por su parte, PENVITIS+ dispone de un presupuesto de 599.239 euros y trabajará durante las campañas vitivinícolas de 2026, 2027 y 2028 en territorios representativos de la viticultura heroica, concretamente el Priorat, la Ribeira Sacra y las Islas Canarias.
El proyecto combinará prácticas regenerativas, sensores, datos climáticos, inteligencia artificial, automatización y drones para facilitar la toma de decisiones y reducir la carga de trabajo de los viticultores. Entre sus objetivos figuran anticipar al menos el 80% de las incidencias relacionadas con plagas y enfermedades, reducir un 30% el uso de productos fitosanitarios y disminuir un 30% el tiempo dedicado a los tratamientos manuales mediante el uso de drones.
El tercer proyecto, REGEVIT, cuenta con un presupuesto de 422.717,74 euros y creará una red de colaboración entre bodegas, empresas biotecnológicas, centros de investigación y entidades sectoriales de Cataluña, Aragón y Galicia. Su objetivo es desarrollar y validar prácticas regenerativas adaptadas a diferentes condiciones agroclimáticas.
Entre sus líneas de trabajo se encuentran el estudio de las cubiertas vegetales y su efecto sobre la erosión, la infiltración, la retención de agua, la fertilidad, la biodiversidad y el microbioma del suelo. También se estudiará la valorización de lodos procedentes de la vinificación y del tratamiento de aguas de las bodegas como posible enmienda orgánica, así como el uso de microorganismos con capacidad bioestimulante o de biocontrol.






























