Aceptación de las novedades
Si hablamos del problema de la sostenibilidad, Beate van Loo-Born tiene un mensaje sencillo y preciso para las empresas: “Adaptarse a las demandas de sostenibilidad es como adaptarse a cualquier entorno empresarial cambiante. Algunos se hunden (establecimientos de alquiler de vídeo y DVD, por ejemplo), pero otros lo consiguen, como los servicios de streaming bajo demanda. Si te adaptas, puedes hacerlo”.
Las empresas se enfrentan a una elección clara, continúa: “Puedes cumplir o comprometerte, y ambas opciones son válidas. Para cumplir, basta con averiguar qué normativas se aplican a la empresa y seguir las prácticas recomendadas. Pero el compromiso va más allá. Supone que quieres tener un impacto positivo en las partes interesadas o el medioambiente. Así que, primero, te preguntas cuál podría ser ese impacto positivo y, luego, dónde reside tu mayor ventaja”. Para mostrar qué es una ventaja y qué no, menciona la bolsa de valores que proclamó la presencia de abejas en el tejado de su sede. “Eso no es una ventaja. Una ventaja es vetar a las empresas de su lista a menos que cumplan los objetivos de sostenibilidad acordados”.
Cambiar la historia
Para los PSP, las ventajas son factores como la producción bajo demanda en soportes reciclados y los soportes con certificación FSC y PEFC, o invertir en equipos eficientes energéticamente y fuentes de energía renovables. Cuando conoces tus ventajas, dice Van Loo-Born, captas a tus clientes con una nueva narrativa “ecológica”.
¿Están haciendo las empresas pequeñas todo lo necesario en cuanto a sostenibilidad? “No lo creo. Tienen demasiadas cosas más en las que pensar. Pero deben tomárselo en serio, porque es probable que estén en las cadenas de suministro de empresas más grandes. Y como esas empresas deben cumplir cosas como la directiva sobre ESG de la UE, que supone responder por sus proveedores, te dirán: ‘Necesito conocer la información sobre X, Y y Z’. Al contrario que las empresas más grandes, no cuentas con un departamento de cumplimiento o un equipo de sostenibilidad. Pero no es responsabilidad de las empresas más pequeñas al 100%, también depende de que las organizaciones de mayor tamaño ayuden a sus socios más pequeños”.
La IA “eleva tu impacto”
Van Loo-Born observa que suceden cosas similares con la IA, “otra tendencia tecnológica masiva” que afectará a las empresas de todos los tamaños, pero es especialmente complicada para las empresas más pequeñas. “Hay pruebas de que a muchas pymes les cuesta implementar la IA y entiendo por qué. Es una inversión importante y no tienen los medios para apostar por la tecnología. ¿Funcionará? ¿Se puede integrar en la infraestructura actual? ¿Tienen las habilidades necesarias en la empresa? Pero el genio ha salido de la botella y no va a volver a entrar”.
“Pensemos en la implementación de la IA como un buen gerente que contrata a un nuevo empleado. Contratas a alguien que puede hacer el trabajo mejor que tú. Pero si esa perspectiva te inquieta, tendrás miedo de la IA. Tienes que adoptar una mentalidad de crecimiento, aceptar que las cosas están cambiando y apoyar esa postura”. Acabar con “el mito de que la IA nos sustituirá por completo”. Menciona algunas tecnologías anteriores más o menos disruptivas. “El fax, el correo electrónico y los smartphones elevaron nuestro impacto. Cuando Harvard Business Review investigó las razones de las organizaciones para adoptar la IA, descubrió que la mayoría no tenía la intención de reemplazar a las personas, sino de utilizarlas donde eran más eficaces. Una marca mundial de muebles de Suecia es un gran ejemplo. Ponen la IA en sus centros de llamadas y a más personas en la tienda, para que traten con los clientes cara a cara. La lección es que algunos trabajos cambiarán; trabajos que hiciste ayer, mañana serán diferentes. Pero seguirá habiendo trabajos”.
Al igual que Murray Grubb, Van Loo-Born ve un potencial considerable en el concepto de la “IA como servicio” para superar las barreras de entrada a las que se enfrentan las empresas más pequeñas. “Puede provenir de un proveedor de software, pero ofrecer a las empresas una opción modular será de gran ayuda. Pueden seleccionar los módulos que necesitan, con la confianza de que se ha tenido la diligencia debida en cuestiones como la privacidad de los datos y la ciberseguridad. Y pueden ampliar su capacidad a medida que se sientan más cómodos con la IA”.
Uniendo los puntos
Van Loo-Born reconoce que “apostar” por la IA y otros cambios exige una plantilla flexible y con diferentes habilidades. “La IA no es buena en cosas como la empatía, la curiosidad, el liderazgo y la creatividad. En esos casos, se quiere gente que sea buena en unir los puntos, en hacer lo que las máquinas no pueden hacer”.
Esto nos lleva naturalmente a la pregunta de cómo atraer a los jóvenes que unirán a los puntos que todavía están por aparecer. Lo primero es reconocer que tienen motivaciones muy diferentes a las de los empleados mayores, y Van Loo-Born lo ilustra claramente con una anécdota. “Participé en un ejercicio para descubrir lo que los profesionales más jóvenes querían del lugar de trabajo. Uno dijo que quería flexibilidad total: trabajar cuando quería, no siempre en la oficina, etc. Un directivo sénior dijo: ‘Vale, si no te veo en la oficina, ¿cómo sabré si debo ascenderte?’. Y el chico respondió: ‘¿Qué te hace creer que quiero que me asciendan?’. Puedes entender por qué es difícil pillarles el punto a los jóvenes”. Por otro lado, dice, siguen queriendo tener el sentido de pertenencia, además de estabilidad.
“Si los empleados piensan que una empresa está comprometida con ellos, querrán hacer avanzar el negocio. Una señal de compromiso es implicarlos más. Al igual que esos buenos gerentes que contratan a personas mejores que ellos para hacer las cosas, puedes decir: ‘Creemos que nuestro marketing sería mejor si utilizamos TikTok o Instagram, pero no sabemos cómo funcionan. ¿Puedes enseñarnos?’. No los obligues a usar las estructuras antiguas. Deja que hagan cambios”, concluye Van Loo-Born.
Beate van Loo-Born es una experimentada ejecutiva del sector de los servicios financieros, los datos y la financiación climática con más de 20 años de experiencia en centros financieros europeos, asiáticos y estadounidenses. Ha ostentado cargos de liderazgo en organizaciones de alto nivel, como directora de operaciones del negocio de datos de la bolsa de valores de Suiza (SIX), directora de programas estratégicos de UBS y directora de operaciones de Climate Arc. Comprometida con generar un impacto positivo a nivel mundial en las organizaciones, las personas y el planeta, Beate aplica su experiencia en sostenibilidad, finanzas y datos para ofrecer soluciones estratégicas que impulsen la transformación global tanto en grandes corporaciones como en empresas
El presente artículo forma parte del informe Future of Print, elaborado por Canon.









