Sommet de l’Élevage apuesta por la ganadería de montaña en su edición de 2026
El Año Internacional del Pastoralismo sitúa en primer plano un modelo ganadero que define amplias zonas rurales europeas: el pastoreo de montaña. En un contexto de crecientes exigencias ambientales y económicas, los sistemas herbáceos vuelven a reivindicarse como pilares de sostenibilidad, identidad territorial y producción de calidad. Así se pondrá de manifiesto en la edición de 2026 del Sommet de l’Élevage, que se celebrará del 6 al 9 de octubre en Clermont-Ferrand (Francia).
El pastoreo en montaña no es solo una práctica productiva, sino una forma de entender la ganadería profundamente ligada al territorio. En el marco del Año Internacional del Pastoralismo, esta actividad tradicional cobra un renovado protagonismo como ejemplo de equilibrio entre aprovechamiento de recursos naturales, bienestar animal y mantenimiento del paisaje. Los sistemas herbáceos y el manejo extensivo configuran un modelo que ha demostrado su vigencia frente a los desafíos actuales.
Las zonas de montaña, y de forma muy especial el Macizo Central francés, representan uno de los grandes bastiones históricos de este tipo de ganadería. Sus praderas naturales, su orografía y su clima han favorecido el desarrollo de razas adaptadas, capaces de transformar pastos en proteína de alto valor añadido. En este contexto, la imagen de una vaca de morfología equilibrada, integrada en el relieve montañoso, simboliza la armonía entre producción y entorno.
La raza Limusina, protagonista destacada de la edición 2026, encarna a la perfección este modelo. Reconocida por su rusticidad, su eficiencia alimentaria y la calidad de su carne, la Limusina es fruto de décadas de selección en sistemas extensivos, donde el pasto es el eje central. Su elección como raza de referencia no es casual, sino un reconocimiento a la ganadería que apuesta por la adaptación al medio y la constancia productiva.
Más allá de lo simbólico, el mensaje que lanza el sector es claro: la ganadería basada en el pastoreo sigue siendo una respuesta sólida ante la incertidumbre. En un escenario marcado por la presión sobre los costes, el cambio climático y la necesidad de relevo generacional, la resiliencia, la innovación y la cooperación se convierten en valores clave.
La cita del 6 al 9 de octubre de 2026 en Clermont-Ferrand será una oportunidad para poner en valor esta riqueza ganadera y, sobre todo, a los profesionales que la sostienen día a día. Un encuentro para celebrar una agricultura que mira al futuro desde la solidez de sus raíces.











