La II Escuela Canaria de Jueces consolida su apuesta por la formación ganadera
El municipio de Puntallana acogió la II Escuela Canaria de Jueces de Cabra Palmera, una jornada formativa organizada por la Asociación de Criadores de Cabras de Raza Palmera que reunió a 20 participantes, entre ganaderos y personas interesadas en profundizar en el conocimiento y la valoración morfológica de esta raza autóctona. La iniciativa, que celebra su segunda edición, forma parte del trabajo que desarrolla la asociación para impulsar la formación técnica y fortalecer el esquema de selección de la raza.
La formación fue impartida por Manuel Sánchez Rodríguez, Catedrático de Producción Animal de la Universidad de Córdoba y director de la Escuela de Jueces de Caprino Lechero, y se desarrolló en dos sesiones complementarias. La primera, de carácter teórico, tuvo lugar en la Casa de la Cultura de Puntallana, mientras que la segunda se celebró en las instalaciones de Granja Montellano, en Llano de Tenagua, una ganadería-quesería de Pedro Manuel Cabrera, que permitió trasladar los conocimientos adquiridos a la valoración directa de los animales.
Durante la jornada se abordaron los principales criterios de valoración morfológica de la Cabra Palmera, prestando especial atención a aquellos caracteres relacionados con la funcionalidad, la capacidad y la longevidad de los animales. La sesión práctica permitió a los asistentes aplicar estos conocimientos y avanzar hacia una evaluación más objetiva y fundamentada, una herramienta de especial interés para la toma de decisiones dentro de las ganaderías y para el desarrollo del esquema de selección de la raza. La formación incluyó también una evaluación práctica de los conocimientos y criterios adquiridos, con el objetivo de acreditar el nivel alcanzado por los participantes como jueces de caprino lechero.
Tras la celebración de la Escuela, Manuel Sánchez Rodríguez realizó una valoración muy positiva tanto de la organización como del interés mostrado por los asistentes. El especialista destacó también las características de las ganaderías visitadas y el trabajo desarrollado por sus responsables.
En este sentido, señaló que le había sorprendido especialmente “el sistema de explotación, muy racional, con buenas instalaciones y sistemas de alimentación muy sostenibles, que aprovechan los recursos naturales de la isla”. Asimismo, valoró las cualidades de la Cabra Palmera, destacando la estructura y capacidad de los animales en relación con su tamaño, sus excelentes patas y pies y su marcado carácter lechero.
Respecto al futuro de esta iniciativa, Sánchez Rodríguez subrayó que la continuidad de la Escuela puede contribuir a mejorar los criterios de selección empleados por los ganaderos, al proporcionarles herramientas para valorar sus animales de manera más objetiva y prestar mayor atención a los caracteres funcionales.
Desde la Asociación de Criadores de Cabra Palmera se considera especialmente importante dar continuidad a este tipo de actividades, que permiten acercar el conocimiento técnico a la realidad cotidiana de las ganaderías. La valoración morfológica constituye una herramienta fundamental dentro del esquema de selección también para orientar las decisiones de cría hacia animales funcionales, productivos y adaptados a las condiciones de su entorno.













