“La granja del futuro será la que integre rentabilidad, sostenibilidad y bienestar en una misma estrategia”
Entrevista a Jesús Jamar, ingeniero agrónomo y socio de Etxe Holz
Redacción Interempresas07/09/2026
La transformación de las explotaciones ganaderas exige combinar innovación, sostenibilidad y bienestar animal sin perder de vista la rentabilidad. Jesús Jamar, ingeniero agrónomo y socio de Etxe Holz, analiza cómo han cambiado las necesidades del sector y explica las claves para diseñar granjas preparadas para afrontar los retos productivos, normativos y climáticos del futuro.
Jesús Jamar.
La ganadería está inmersa en una profunda transformación marcada por la digitalización, la sostenibilidad y el bienestar animal. Desde la experiencia de Etxe Holz, ¿cómo han evolucionado las necesidades de las explotaciones ganaderas durante la última década?
En los últimos años hemos vivido una transformación muy profunda del sector ganadero. Si antes las prioridades estaban centradas principalmente en aumentar la capacidad productiva, hoy los ganaderos buscan soluciones integrales que les permitan producir más y mejor, optimizando recursos y garantizando el bienestar animal. La sostenibilidad y la eficiencia se han convertido en factores clave, junto con una creciente sensibilidad hacia el bienestar animal. En Etxe Holz hemos visto cómo los proyectos han evolucionado desde un enfoque puramente constructivo hacia una visión global en la que la ingeniería, la gestión ambiental y el manejo animal forman parte de una misma solución. Hoy en día, diseñar una explotación ganadera significa pensar en rentabilidad, sostenibilidad y capacidad de adaptación a los retos del futuro.
¿Cuáles son los aspectos que consideran fundamentales al planificar una granja moderna para garantizar productividad, funcionalidad y capacidad de adaptación al futuro?
Es fundamental analizar cada proyecto con una visión global desde el inicio y no centrarse únicamente en las necesidades actuales de la explotación, sino también en su capacidad para adaptarse a los cambios y desafíos futuros. Anticiparse a la evolución normativa y a las nuevas exigencias del sector permite optimizar la inversión, evitar costes de adaptación innecesarios y garantizar explotaciones más eficientes, rentables y sostenibles a largo plazo.
El bienestar animal se ha convertido en un factor clave tanto desde el punto de vista productivo como social. ¿Qué mejoras en las instalaciones ofrecen un retorno económico más rápido para el ganadero?
Existe una relación directa entre bienestar animal y rentabilidad, pero las necesidades varían según cada explotación. No requiere las mismas soluciones una granja de nueva creación, donde es posible incorporar criterios de bienestar y eficiencia desde el diseño inicial, que una explotación más antigua que busca modernizar sus instalaciones. En porcino, por ejemplo, una mejora en la ventilación o en los sistemas de refrigeración puede tener un impacto muy rápido sobre el confort animal y los resultados productivos. Sin embargo, en otras explotaciones la prioridad puede estar en adaptar la gestión de purines a las nuevas exigencias normativas. En vacuno, especialmente en explotaciones antiguas, actuaciones como la mejora de las camas, la instalación de nuevos cubículos, suelos de goma o sistemas de refrigeración pueden marcar una gran diferencia en bienestar animal y productividad. En otros casos, inversiones de mayor envergadura, como la instalación de un robot de ordeño o una planta de biogás para valorizar los purines y generar energía para autoconsumo, pueden convertirse en la verdadera palanca de cambio. Lo importante es analizar cada caso de forma individual para identificar qué actuaciones pueden aportar un mayor valor y ofrecer el mejor retorno de la inversión, tanto desde el punto de vista productivo como económico y normativo.
¿Qué soluciones de automatización son hoy las más demandadas por las explotaciones y cómo están cambiando la forma de trabajar en las granjas?
Según nuestra experiencia, la automatización no sustituye al ganadero ni a los empleados, sino que les permite dedicar menos tiempo a tareas repetitivas y más a labores de supervisión, gestión y toma de decisiones. Esto se traduce en explotaciones más eficientes, productivas y con una mayor capacidad de control sobre los procesos. Hoy en día implementar sistemas o equipos que reduzcan la mano de obra puede ser un objetivo, pero lo más importante es que esto mejore la eficiencia global de la granja para poder ser más competitivo.
La sostenibilidad ya no es únicamente una exigencia normativa, sino también una oportunidad para mejorar la competitividad. ¿Qué papel desempeñan aspectos como la eficiencia energética, la gestión de purines o la valorización de residuos dentro de los proyectos que desarrolla Etxe Holz?
La sostenibilidad forma parte de todos los proyectos que desarrollamos en Etxe Holz, no solo por las exigencias normativas, sino porque también representa una oportunidad para mejorar la competitividad de las explotaciones. Aspectos como la eficiencia energética, una correcta gestión de los purines o la valorización de residuos permiten optimizar costes, aprovechar mejor los recursos y generar nuevas oportunidades de negocio. Cada vez vemos más interés en soluciones como las plantas de biogás, los sistemas de separación de purines o el aprovechamiento de subproductos dentro de la propia explotación. Nuestro objetivo es integrar estas soluciones de forma práctica y adaptada a cada proyecto, para que la sostenibilidad aporte valor real tanto a nivel económico como ambiental. En cualquier caso, todo esto tendrá sentido si no supone un trabajo añadido al existente y una nueva preocupación del ganadero.
¿Cómo influye el diseño de las instalaciones en aspectos como la ventilación, el confort animal o la resiliencia de las granjas frente al cambio climático?
El diseño de las instalaciones es clave para que una explotación pueda afrontar con garantías episodios de calor extremo o condiciones climáticas cada vez más exigentes. Aspectos como una correcta orientación de las naves, la ventilación, el aislamiento o los sistemas de refrigeración tienen un impacto directo sobre el confort animal y, por tanto, sobre la productividad. En Etxe Holz trabajamos para que las explotaciones estén preparadas no solo para las condiciones actuales, sino también para los retos futuros. Diseñar con criterios de resiliencia permite mantener unas condiciones ambientales estables, reducir el consumo energético y minimizar el impacto de fenómenos climáticos extremos sobre la actividad ganadera. Hoy más que nunca, invertir en un buen diseño es invertir en bienestar animal, eficiencia y sostenibilidad a largo plazo.
Muchas explotaciones afrontan procesos de ampliación, modernización o relevo generacional. Desde su experiencia, ¿cuáles son los errores más habituales que observan en este tipo de proyectos y qué recomendaciones darían antes de acometer una inversión de este tipo?
Uno de los errores más habituales es planificar una ampliación o modernización pensando solo en las necesidades actuales, sin tener en cuenta la evolución de la explotación o los futuros cambios normativos. Nuestra recomendación es abordar estos proyectos con una visión a largo plazo. Una buena planificación desde el inicio permite optimizar la inversión, evitar costes de adaptación en el futuro y garantizar una explotación más eficiente, rentable y preparada para seguir creciendo.
¿Cómo imagina Etxe Holz la explotación ganadera del futuro y qué innovaciones considera que marcarán la diferencia en términos de rentabilidad, sostenibilidad y bienestar animal?
En los próximos diez años veremos explotaciones cada vez más eficientes, sostenibles y preparadas para adaptarse a un entorno en constante evolución. La clave estará en combinar tecnología, eficiencia energética y bienestar animal, siempre desde una visión global del proyecto. Innovaciones como la automatización de procesos, la valorización de purines mediante biogás, la mejora de la eficiencia energética o las nuevas soluciones para el confort animal tendrán un papel cada vez más importante. Sin embargo, más allá de la tecnología, marcará la diferencia la capacidad de diseñar explotaciones flexibles y preparadas para responder a los cambios normativos, ambientales y productivos del futuro. En Etxe Holz creemos que la ganadería del futuro será aquella capaz de integrar rentabilidad, sostenibilidad y bienestar animal en una misma estrategia, apoyándose en instalaciones flexibles y preparadas para responder a los desafíos de cada momento.



















