PEGGYPRO: la microbiota reproductiva de la cerda, nueva aliada en la prevención sanitaria del porcino
Mª Jesús Serrano Andrés1, Daniel Berdejo Martínez2, María Victoria Falceto Recio1, Olga María Mitjana Nerín1
1 Dpto. Patología Animal, Sanidad Animal, Universidad de Zaragoza – Instituto Agroalimentario de Aragón IA2. Facultade de veterinaria, C/Miguel Servet 177, CP 50013, Zaragoza.
2 Dpto. Producción Animal y Ciencia de los Alimentos, Nutrición y Bromatología, Universidad de Zaragoza – Instituto Agroalimentario de Aragón IA2. Facultade de veterinaria, C/Miguel Servet 177, CP 50013, Zaragoza.
Un proyecto con base en el sector productor aragonés
PEGGYPRO está financiado por el Gobierno de Aragón y la Unión Europea a través del FEADER, dentro del PEPAC 2023-2027, y coordinado por el Clúster Español de Productores de Ganado Porcino (i+Porc). Se desarrolla en colaboración con la Cooperativa Ganadera de Caspe, que agrupa 28 pymes y un censo cercano a las 30.000 plazas de cerdas reproductoras entre Aragón y Cataluña, y con la participación científica de la Universidad de Zaragoza, a través del Instituto Agroalimentario de Aragón (UNIZAR-IA2), y del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA).
El equipo científico de UNIZAR-IA2 reúne investigadores del Departamento de Patología Animal, con experiencia en microbiología veterinaria y sanidad reproductiva, junto con investigadores del área de Producción Animal y de Ciencia y Tecnología de los Alimentos, lo que permite abordar el proyecto desde una mirada integral: desde la salud de la cerda hasta la calidad de los productos derivados. La Cooperativa aporta el acceso a las explotaciones y el conocimiento del trabajo en granja, mientras que i+Porc coordina el proyecto y asegura que los resultados lleguen al conjunto del sector a través de su red de más de 90 socios.
El trabajo se desarrolla en explotaciones representativas del modelo porcino intensivo aragonés, comunidad líder en censo porcino en España y una de las de mayor densidad ganadera de Europa, donde la presión sanitaria es elevada y las alternativas no dependientes de antibióticos resultan especialmente necesarias.
Una defensa natural en el propio animal
La mucosa reproductiva de la cerda alberga una comunidad microbiana activa que protege frente a patógenos compitiendo por espacio y nutrientes, produciendo sustancias antimicrobianas y modulando la respuesta inmunitaria local. Entre los microorganismos identificados como protectores destacan Lactobacillus spp., Bifidobacterium spp. y determinadas especies de Enterococcus, capaces de generar ácido láctico, estabilizar el ecosistema vaginal e inhibir la adhesión de patógenos al epitelio. Por el contrario, los desequilibrios de esta microbiota favorecen la proliferación de bacterias oportunistas como Escherichia coli, Streptococcus spp. o Prevotella spp., implicadas en buena parte de los cuadros infecciosos reproductivos.
La microbiota, sin embargo, no es igual en todas las explotaciones: depende del manejo, del entorno ambiental y de las características propias de cada territorio, por lo que un estudio centrado específicamente en las granjas aragonesas resulta especialmente relevante, al no existir hasta ahora ningún trabajo similar en esta comunidad.
Primeros resultados: más de 1.700 aislados y un biobanco en marcha
Tras los primeros meses de trabajo, el equipo de UNIZAR-IA2 ha muestreado ya 75 cerdas madre en distintas fases del ciclo productivo, en explotaciones con características ambientales y de manejo diferenciadas, lo que permitirá valorar también la influencia de estos factores sobre la microbiota.
A partir de las muestras obtenidas, se han realizado los cultivos microbiológicos correspondientes, identificando mediante técnicas de cultivo, pruebas bioquímicas y MALDI TOF más de 1.700 aislados bacterianos. Los resultados muestran un claro predominio de flora comensal de origen entérico, con géneros de elevado potencial probiótico. De estos aislados, más de 200 han sido ya seleccionados y caracterizados completamente, pasando a formar parte del biobanco del proyecto, base sobre la que se desarrollarán los siguientes pasos: ensayos de inhibición frente a patógenos reproductivos y selección de las cepas con mayor capacidad protectora para el desarrollo de futuras formulaciones probióticas.
Hacia una herramienta aplicable en granja


















