Galicia y Portugal se unen para reducir las emisiones de efecto invernadero en las granjas
Un proyecto transfronterizo entre Galicia y el norte de Portugal para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en las explotaciones ganaderas echó a andar con su presentación en el Instituto de Biodiversidade Agraria e Desenvolvemento Rural (Ibader) del Campus de Lugo. La Universidad de Santiago de Compostela (USC) y la Xunta de Galicia participan en el proyecto.
La presentación de Greenlow Pecuaria, concebido para avanzar “hacia un conocimiento más real, más preciso y más útil” de las emisiones del sector en la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal, estuvo presidida por la rectora de la USC, Rosa Crujeiras, con la participación de la conselleira de Medio Rural, María José Gómez.
“Su finalidad es impulsar la transición verde, promoviendo la sostenibilidad y la merma de gases de efecto invernadero mediante cooperación entre centros de investigación, administraciones públicas y entidades del propio sector agropecuario”, según la investigadora de la USC que lidera el proyecto, Cristina Castillo.
El objetivo inicial del proyecto es establecer cuál es el nivel de emisión de metano en condiciones reales de producción. A partir de ahí puede valorarse “qué margen de reducción existe, qué medidas son más eficaces, cuáles son viables para las explotaciones y cuáles pueden transferirse al conjunto del sector”, señaló Cristina Castillo.
En este sentido, el proyecto expone el desarrollo de modelos predictivos de emisiones de gases de efecto invernadero para la ganadería de vacuno. Para ello para utiliza la metodología del Panel Internacional para el Cambio Climático (IPCC), así como la implementación piloto y el testeo de esos modelos en condiciones reales. También contempla el desarrollo de un gemelo digital para la estimación de las mismas.
“Se trata de crear un sistema que permita acercarnos mucho más a la realidad de las explotaciones. Un sistema que pueda integrar información sobre alimentación, tipo de animal, producción, manejo, condiciones ambientales y características de la explotación. Y, a partir de ahí, estimar con más rigor las emisiones”, explica Castillo. Ese salto es clave para pasar de una ganadería evaluada con valores generales a una ganadería evaluada con información propia. “Si conseguimos ajustar mejor las dietas podremos reducir la producción de metano entérico sin afectar negativamente a la productividad”, destacó la investigadora.
Durante su intervención, la rectora habló de la necesidad de “afrontar los retos asociados a la sostenibilidad del sector ganadero”, objetivo que requiere necesariamente “cooperación institucional, capacidad de diálogo y políticas públicas apoyadas en el conocimiento científico”.
En la misma línea, la conselleira destacó que el proyecto “va mucho más allá de la investigación”, ya que busca trasladar soluciones prácticas a las explotaciones para mejorar la eficiencia productiva, avanzar en la digitalización y reducir la huella ambiental, al mismo tiempo que se sigue impulsando la rentabilidad de las granjas.
















