La peste porcina africana suma nuevos positivos sin salir de la zona de contención
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) confirmó nuevos casos de peste porcina africana en jabalíes en Cataluña, según su última actualización oficial del 26 de marzo de 2026. Los datos reflejan que el brote continúa activo, aunque todos los positivos detectados se mantienen dentro de la zona restringida y vallada establecida desde el inicio.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) actualizó a 26 de marzo de 2026 la situación epidemiológica de la peste porcina africana en Cataluña, confirmando la aparición de nuevos casos en jabalíes silvestres. Según recoge la nota oficial, los positivos detectados en las últimas semanas se localizan exclusivamente dentro de la zona restringida previamente delimitada y vallada, sin evidencias de dispersión fuera de este perímetro.
De acuerdo con los datos del propio MAPA, los nuevos hallazgos corresponden a animales encontrados muertos en el medio natural en municipios incluidos en la denominada zona restringida II, lo que confirma que la circulación del virus continúa circunscrita al área bajo control sanitario.
En conjunto, la evolución del brote muestra que todos los focos registrados hasta la fecha —tanto los iniciales como los posteriores— se concentran en un mismo espacio geográfico sometido a medidas reforzadas de bioseguridad, vigilancia y control de movimientos. Este aspecto resulta clave desde el punto de vista sanitario, ya que evidencia que el vallado perimetral y el dispositivo desplegado están cumpliendo su función de contención.
La actualización oficial detalla que los casos se han detectado en jabalíes, principal vector de la enfermedad en el medio natural, y que forman parte de la vigilancia pasiva desarrollada en la zona afectada. Asimismo, se indica que los animales positivos han sido localizados dentro del área ya conocida, sin expansión a nuevos territorios fuera del perímetro establecido.
El MAPA subraya que la totalidad de los casos confirmados se mantienen dentro del área restringida, lo que refuerza la idea de que el brote permanece controlado en términos geográficos. Esta circunstancia resulta especialmente relevante para el sector porcino, ya que limita el riesgo de transmisión a explotaciones ganaderas situadas fuera de la zona afectada.
En paralelo, los servicios veterinarios continúan desarrollando labores de vigilancia activa y pasiva, incluyendo la búsqueda de cadáveres y el análisis de animales capturados o abatidos. Estas actuaciones permiten monitorizar la evolución del virus y detectar posibles cambios en su comportamiento epidemiológico.
















