Caprikaki: transformar el destrío del kaki en futuro sostenible para la leche de cabra
El destrío del kaki, tradicionalmente sin salida comercial, puede convertirse en una oportunidad estratégica para el caprino lechero valenciano. El proyecto Caprikaki, liderado por la Universidad Miguel Hernández y respaldado por un consorcio científico internacional, apuesta por transformar este subproducto en alimento ensilado para cabras y en la base de lácteos funcionales sostenibles. Bajo un enfoque de bioeconomía circular, la iniciativa busca generar valor económico, medioambiental y social en el sector agroalimentario mediterráneo.
Un proyecto con alma circular y mediterránea
En un contexto en el que la producción de kaki, fruta autóctona de la Comunitat Valenciana con casi 14.000 hectáreas cultivadas en 2024, genera cantidades significativas de destríos o frutas sin salida comercial, el proyecto Caprikaki surge como respuesta a una oportunidad clara: transformar ese residuo en un recurso valioso para la producción caprina.
El proyecto, titulado oficialmente ‘Valorización del destrío de caqui (Diospyros kaki) para alimentación de proximidad de caprino lechero y la producción de lácteos de cabra sostenibles en un entorno de bioeconomía circular en la Comunidad Valenciana’, fue aprobado en 2025 en la convocatoria AICO de la Generalitat Valenciana y tiene una duración prevista de tres años.
Un consorcio multidisciplinar de universidades y centros de investigación, incluyendo la UMH, la Universitat Politècnica de València, la Universidad Católica San Vicente Mártir, la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universitá degli Studi di Sassari (Italia) y la Universidad Autónoma de Yucatán (México), trabaja junto a organizaciones del sector hortofrutícola como la Asociación Española del Kaki, la DOP Kaki Ribera del Xúquer y la cooperativa Alimer para desarrollar soluciones que integren tradición agrícola con innovación científica.
De residuo a alimento: pasos hacia la valorización
El corazón de Caprikaki radica en convertir el destrío del kaki, fruta con más de un 85 % de agua, en alimento para ganado caprino, empleando técnicas de conservación de forraje que permitan alargar su vida útil y mantener sus propiedades nutritivas.
El proceso técnico central es el ensilado, una fermentación controlada que reduce el pH del material mediante la acción de bacterias ácidolácticas. Ese descenso de pH inhibe microorganismos indeseables y estabiliza el producto, posibilitando su conservación durante largos periodos, incluso fuera de temporada.
Los investigadores detallan que el primer año del proyecto se centrará en evaluar la viabilidad del ensilado del kaki, definiendo las mezclas óptimas de subproductos y forrajes que maximicen la conservación y propiedades nutritivas del alimento. Luego, se realizarán pruebas piloto con pequeños grupos de cabras para determinar la proporción adecuada en la dieta sin afectar la salud animal, la producción ni las cualidades de la leche.
Posteriormente, una fase de ensayo a largo plazo durante una lactación completa permitirá analizar tanto la respuesta animal como la calidad de los productos lácteos obtenidos. Finalmente, el escalado industrial del ensilado se llevará a cabo en instalaciones especializadas de la cooperativa Alimer en Lorca.
El objetivo último es producir lácteos de cabra de calidad funcional a partir del subproducto del kaki a la vez que se incrementa la salud y el bienestar animal y se fomenta la sostenibilidad medioambiental y económica del sector agroalimentario y se contribuye a promover una bioeconomía circular basada en productos mediterráneos valencianos.
Beneficios esperados para todos los eslabones
El impacto previsto de Caprikaki va más allá de la categoría técnica. Para los agricultores de kaki, el proyecto ofrece una alternativa rentable para destríos que actualmente no encuentran salida comercial y generan costes asociados a su eliminación sostenible.
Para los ganaderos de caprino, disponer de un alimento local elaborado a partir de un subproducto regional podría significar reducción de costes frente a otros alimentos convencionales, con potenciales mejoras en la salud y bienestar de los animales.
Para los consumidores, la posibilidad de contar con leches y derivados lácteos con perfiles funcionales mejorados —resultado de una alimentación más diversa y natural— es un aliciente añadido.
Además, Caprikaki impulsa una bioeconomía circular basada en productos mediterráneos valencianos, reforzando la sostenibilidad medioambiental y la economía local en un sector agroalimentario que enfrenta desafíos crecientes en costes y competitividad.
Hacia la transferencia y la adopción en campo
Una de las metas finales del proyecto es transferir conocimiento al sector primario, facilitando a productores de kaki y ganaderos caprinos herramientas y criterios para implementar este modelo de valorización en sus fincas o cooperativas mediante jornadas demostrativas.
La iniciativa, en definitiva, no sólo persigue optimizar el aprovechamiento de recursos agrarios sino también cimentar puentes entre la investigación académica y las necesidades reales del sector agroalimentario valenciano y mediterráneo, impulsando soluciones sostenibles que puedan replicarse más allá de la Comunidad Valenciana.

















