La avicultura cárnica catalana cierra 2025 con consumo sólido y alta presión sanitaria
El sector de la carne de ave en Cataluña ha finalizado 2025 con un balance globalmente positivo en términos de consumo, estabilidad productiva y adecuación entre oferta y demanda. Sin embargo, este comportamiento favorable ha estado acompañado de un entorno sanitario especialmente complejo y de cambios estructurales que obligan al sector a reforzar su preparación estratégica. Así lo señala la Federació Avícola Catalana (FAC), que subraya tanto la resiliencia del tejido productivo como la necesidad de anticiparse a escenarios cada vez más exigentes.
Un sector clave en la producción catalana
La avicultura representa el 12% de la producción final agraria de Cataluña y constituye el segundo subsector en relevancia dentro del ámbito cárnico-ganadero, solo por detrás del porcino. Cataluña se sitúa además entre las comunidades líderes en producción de carne avícola en España: es la primera en número de cabezas, con el 24% del total estatal, y la segunda en volumen, con cerca del 20%, por detrás de Andalucía.
En 2024, la producción catalana alcanzó las 367.000 toneladas de carne de ave, un 2,7% más que el año anterior. De este volumen, el 78% correspondió a pollo, el 17% a pavo y el 5% restante a otras especies. Dentro del conjunto cárnico regional, la carne de ave ocupa la segunda posición con un 14% de la producción, muy por detrás del porcino (79%) y por delante del bovino (6%).
La distribución territorial muestra una producción equilibrada entre demarcaciones: Lleida concentra el 33,5% del peso canal, Barcelona el 30,8%, Tarragona el 29,5% y Girona el 6,2%.
Consumo estable y equilibrio entre producción y mercado
Desde el punto de vista del consumo, la carne de ave es la proteína fresca más presente en los hogares catalanes. Representa el 45,3% del total de carne fresca consumida, por delante del porcino (30,6%) y del bovino (12,8%). El consumo medio alcanza los 14,8 kg por persona y año —13,5 kg de pollo y 1,3 kg de pavo—, con un crecimiento del 8,4% en la carne de pollo durante el último ejercicio.
En este contexto estructuralmente sólido, el sector de la carne de ave en Cataluña ha cerrado 2025 con una evolución favorable en términos de demanda, costes relativamente contenidos y adecuada relación entre oferta y mercado.
Este equilibrio ha permitido mantener la actividad productiva en un entorno internacional incierto y confirma el posicionamiento de la carne de ave como proteína accesible, versátil y competitiva dentro del conjunto cárnico.
Consumo estable y equilibrio entre producción y mercado
Durante el último ejercicio, la producción de carne de ave mantuvo una evolución favorable, apoyada en costes relativamente contenidos y en un nivel de consumo sostenido. Esta combinación permitió preservar el equilibrio entre producción y demanda, garantizando la continuidad de la actividad en un contexto internacional incierto.
Para el sector, este comportamiento confirma la posición de la carne de ave como proteína accesible, versátil y bien valorada por el consumidor, factores que continúan sosteniendo su competitividad dentro del conjunto de las carnes.
Un entorno sanitario de máxima exigencia
El principal condicionante de 2025 ha sido el riesgo elevado asociado a la influenza aviar de alta patogenicidad y la aparición de focos en distintas comunidades autónomas, un escenario que ha incrementado la presión sobre las explotaciones y ha puesto a prueba los sistemas de prevención y control.
Este contexto ha evidenciado la importancia de reforzar la bioseguridad, la coordinación entre operadores y administraciones y la capacidad de respuesta ante crisis zoosanitarias. Desde la FAC advierten de que la acumulación de tensiones sanitarias obliga a una reflexión estratégica que integre el enfoque One Health para prevenir futuros episodios adversos y garantizar la estabilidad productiva.
Concentración empresarial y retos del comercio internacional
El ejercicio ha estado marcado por una tendencia creciente hacia la concentración empresarial y la entrada de capital extranjero en el sector cárnico avícola. Aunque este proceso responde a expectativas favorables de mercado, introduce interrogantes sobre la evolución futura de la estructura productiva y la gobernanza sectorial.
En el plano comercial, la FAC ha reiterado su preocupación por los posibles efectos del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, al considerar que podría generar desequilibrios competitivos frente a producciones sometidas a menores exigencias regulatorias. La federación insiste en la necesidad de garantizar condiciones equitativas y mecanismos que protejan el valor añadido de la producción europea.
Perspectivas estratégicas para 2026
De cara a 2026, el sector de la carne de ave afronta un periodo clave marcado por iniciativas orientadas a reforzar la coordinación, la innovación y la competitividad. En este escenario, la avicultura cárnica catalana deberá combinar su fortaleza en consumo y eficiencia productiva con una mayor capacidad de adaptación sanitaria, regulatoria y comercial.
El equilibrio entre resiliencia productiva y anticipación estratégica será determinante para consolidar el papel de la carne de ave como pilar esencial de la alimentación y de la economía agroalimentaria catalana.












