ACTUALIDAD
Estrés térmico en vacuno de leche

El estrés por calor no sólo está en el verano

Úrsula Lara Álvarez y Alberto Jurado Moreno

Departamento de Instalaciones Ganaderas de COVAP

23/03/2026
El estrés térmico es un estado de desequilibrio fisiológico que se da cuando el calor producido por el animal, junto con el calor acumulado en el ambiente, supera la capacidad del animal para disipar ese calor. Para entender cómo se comporta el estrés térmico en las ganaderías, primero hay que entender los mecanismos de transmisión de calor de las vacas de leche.
Imagen
Las vacas producen calor por mecanismos intrínsecos, como son el metabolismo basal, la ingestión de materia seca y la termorregulación. Este calor se intercambia con el medio al entrar en contacto son las superficies sólidas, con el aire, o por la exposición al sol.
Figura 1. Esquema de la generación de calor. La vaca es una caldera...
Figura 1. Esquema de la generación de calor. La vaca es una caldera. Quema combustible en forma de metabolitos producidos por los alimentos y utiliza parte de la energía en el combustible para realizar trabajos tales como síntesis de leche, crecimiento muscular, etc. El calor liberado de la utilización de metabolitos se pierde en el ambiente. Cuando el estrés por calor es un problema, la vaca no puede perder todo el calor del metabolismo al ambiente y aumenta la temperatura del cuerpo.

El estrés por calor, a partir de ahora (EC), tiene un efecto negativo en todos los animales de la ganadería, desde los terneros hasta las vacas secas, aunque siempre centramos nuestra atención en las vacas en lactación por su respuesta positiva más rápida y visible al manejo, pero deberíamos de darle la misma importancia a todos.

El EC genera un escenario de ineficiencia económica al alterar profundamente la fisiología y el patrón de comportamiento de los animales. Principalmente vemos que aumentan su ritmo respiratorio, lo que eleva el riesgo de acidosis ruminal por una menor producción de saliva, pasan más tiempo de pie, con el fin de aumentar la superficie corporal para disipar calor, aumentando el riesgo de laminitis, incrementan su temperatura corporal por encima de 39 °C lo que dispara la mortalidad embrionaria. También se produce una redistribución del flujo sanguíneo hacia la piel que afecta negativamente al sistema digestivo y a la glándula mamaria que, sumado a una menor ingesta de alimento, dan lugar a una menor producción.

En términos productivos, estas alteraciones provocan una caída notable en la producción de leche y su calidad, además de comprometer el sistema inmunitario y la reproducción, donde la tasa de concepción puede disminuir un 0,7% por cada unidad de ITH superior a 72. El resultado final es una pérdida de rentabilidad que puede superar los 400 euros anuales por vaca. No obstante, es fundamental comprender que el impacto del estrés calórico no se limita exclusivamente al periodo estival. Uno de los errores más comunes es ignorar que sus efectos son acumulativos y repercuten a largo plazo, arrastrando secuelas en la salud y la productividad que persisten mucho después de que las temperaturas hayan descendido.

Figura 2. Representación gráfica de las consecuencias productivas y económicas
Figura 2. Representación gráfica de las consecuencias productivas y económicas.

Aunque numerosos estudios han analizado diversos parámetros ambientales para medir el impacto del calor, el Índice de Temperatura y Humedad (o Temperature-Humidity Index, THI por sus siglas en inglés) se ha consolidado como el estándar por excelencia para cuantificar el estrés térmico en el vacuno lechero. Este índice combina las características ambientales de temperatura del aire y humedad relativa (HR). Existen rangos de valores plenamente consolidados para identificar la aparición del estrés térmico. Mientras que diversos autores sitúan el inicio del descenso en la producción de leche cuando el THI alcanza valores entre 65 y 70, existe un consenso generalizado en la literatura científica que señala el valor de 72 como el umbral crítico donde los efectos del estrés térmico se manifiestan de forma evidente en prácticamente todos los estudios.

Figura 3. Valores críticos de THI
Figura 3. Valores críticos de THI.

Actualmente, aparecen diferentes índices que se presentan como una evolución del THI, destacando el Índice de Carga Térmica (o Heat Load Index, HLI por sus siglas en inglés) que tiene en cuenta no sólo temperatura y humedad, sino también la radiación directa y la velocidad del aire, factores considerados como indispensables a la hora de regular el estrés térmico que experimentan las vacas.

Aunque estos valores se consolidan generalmente como los umbrales críticos de referencia, es vital entender que se debe tener en cuenta la zona de la geografía española en la que se encuentra nuestra ganadería. Dependiendo de la zona y la interacción específica entre la humedad relativa y la temperatura, es conveniente aplicar sistemas de refrigeración mucho antes de alcanzar dichos niveles para evitar el daño acumulativo. Entre las opciones disponibles, los sistemas de nebulización o la micropulverización, buscan enfriar el aire antes de que llegue al animal; sin embargo, su eficacia está estrictamente ligada a la humedad ambiental, ya que en zonas muy húmedas el aire se podría saturar y el sistema podría perder efectividad. Por otro lado, los sistemas de cooling ofrecen un control ambiental más dirigido, aunque requieren una infraestructura específica.

En la actualidad, el sistema más implantado y eficiente combina ventiladores con duchas, basándose en el principio de enfriamiento por evaporación directa sobre la piel del animal. Esta estrategia se centra prioritariamente en la sala de espera, un punto crítico donde la densidad de animales eleva rápidamente la carga térmica, exigiendo una velocidad de ventilación de al menos 3 m/s combinada con ciclos de mojado de 5 minutos de aire y 30 segundos de agua, haciendo un primer ciclo, al entrar a la sala de espera de 1 minuto de agua y 5 minutos de aire.

Figura 4. Combinación de duchas y ventiladores en sala de espera
Figura 4. Combinación de duchas y ventiladores en sala de espera.
Esta misma intensidad de aire debe mantenerse en la línea del comedero para incentivar el consumo durante las horas de calor, mientras que en la zona de descanso se busca un flujo más suave, de entre 1,5 -2 m/s, que favorezca el descanso sin incomodar a la vaca. Para validar que estas instalaciones están cumpliendo su función extrayendo calor corporal, el uso de cámaras térmicas se ha vuelto una herramienta indispensable, permitiendo visualizar de forma inmediata si el sistema está disminuyendo la temperatura corporal del animal.
Figura 5. Sistema de refrigeración en comedero
Figura 5. Sistema de refrigeración en comedero.

Para que estos sistemas sean efectivos debemos de utilizar duchas con un tamaño de gota lo suficienctemente gorda, para que penetre rápidamente los pelos del animal y unos ventiladores con unas determinadas revoluciones por minuto, en función de su diámetro, para conseguir las necesidades de velocidad.

Otros aspectos no menos importantes que nos permiten combatir el EC, es la orientación de la nave, con el fin de que entren los vientos dominantes y que haya una baja intensidad lumínica durante los días de más calor, y el material de las camas sobre la que descansan los animales.

Conclusiones

La gestión del estrés térmico ha dejado de ser una medida opcional para convertirse en un pilar estratégico de la rentabilidad ganadera. La combinación de una monitorización precisa mediante índices como el THI y la implementación de sistemas de enfriamiento adaptados a cada instalación no sólo protege el bienestar inmediato del rebaño, sino que asegura la viabilidad económica de la ganadería a largo plazo. Comprender que cada minuto de confort ganado hoy es una inversión directa contra las pérdidas productivas de mañana es, sin duda, la clave para transformar un desafío climático en una ventaja competitiva sostenible.
COMENTARIOS AL ARTÍCULO/NOTICIA

Deja un comentario

Para poder hacer comentarios y participar en el debate debes identificarte o registrarte en nuestra web.

Suscríbase a nuestra Newsletter - Ver ejemplo

Contraseña

Marcar todos

Autorizo el envío de newsletters y avisos informativos personalizados de interempresas.net

Autorizo el envío de comunicaciones de terceros vía interempresas.net

He leído y acepto el Aviso Legal y la Política de Protección de Datos

Responsable: Interempresas Media, S.L.U. Finalidades: Suscripción a nuestra(s) newsletter(s). Gestión de cuenta de usuario. Envío de emails relacionados con la misma o relativos a intereses similares o asociados.Conservación: mientras dure la relación con Ud., o mientras sea necesario para llevar a cabo las finalidades especificadasCesión: Los datos pueden cederse a otras empresas del grupo por motivos de gestión interna.Derechos: Acceso, rectificación, oposición, supresión, portabilidad, limitación del tratatamiento y decisiones automatizadas: contacte con nuestro DPD. Si considera que el tratamiento no se ajusta a la normativa vigente, puede presentar reclamación ante la AEPD. Más información: Política de Protección de Datos