Combustibles renovables y su impacto en la movilidad
Tamara Galindo Castro, gerente de combustibles renovables en Repsol
03/03/2026Necesitamos reducir emisiones de CO2 en el transporte dando facilidades a la sociedad para elegir entre diferentes alternativas. ¿Cómo lograrlo? Nosotros tenemos claro que no hay un único camino. Que, para reducir emisiones de CO2 en la movilidad de forma ágil y eficiente, necesitamos apoyarnos en todas las tecnologías que nos ayuden a cumplir esos objetivos. Y ahí es donde entran los combustibles renovables. ¿Qué son exactamente? ¿Cómo se producen? ¿Qué impacto real pueden tener en la reducción de emisiones de CO2 del transporte?
El Diésel Nexa de origen 100% renovable de Repsol es compatible con los motores de combustión sin necesidad de ningún ajuste y que se pueden distribuir y comercializar con las infraestructuras existentes.
¿Qué son los combustibles renovables?
Los combustibles renovables son combustibles químicamente equiparables a los convencionales, pero su proceso de producción es distinto. Se producen a partir de materias primas no fósiles contribuyen a reducir las emisiones netas de CO2. Estas materias primas pueden ser de origen biológico, procedentes de biomasa y residuos orgánicos (residuos vegetales y animales de distintos orígenes: municipales, industria agroalimentaria, agricultura, ganadería, limpieza forestal, etc); o de origen no biológico, los denominados RFNBO (Renewable Fuels of Non-Biological Origin).
La utilización de estos combustibles renovables conlleva una reducción importante en las emisiones de CO2 durante su producción y uso respecto a la alternativa fósil. El CO2 emitido en la combustión procede del CO2 que antes se capturó para producir ese combustible renovable (por fotosíntesis en el caso de biomasa o por captura directa de CO2). Por tanto, si analizamos el proceso desde la materia prima hasta el uso final, la reducción de emisiones netas de CO2 puede alcanzar hasta un 90% en comparación con los combustibles de origen mineral al que sustituyen.
Se puede distinguir dos tipos de combustibles renovables, según sean o no de origen biológico:
- Los biocombustibles avanzados son los combustibles fabricados a partir de materias primas no alimentarias, como la biomasa lignocelulósica, incluida la madera y los residuos de la silvicultura, los residuos agrícolas (paja y rastrojos) y los cultivos energéticos o los residuos (por ejemplo, residuos industriales, aceites y grasas usados o residuos sólidos). Existen múltiples rutas tecnológicas dependiendo de diferentes magnitudes (materia prima, volumen, localización, coste, etc.): como la fermentación (etanol), hidrogenación (HVO) o transesterificación de aceites y grasas (FAME), rutas de conversión termoquímica como BTL (gasificación y síntesis de Fischer-Tropsh) o pirólisis/licuefacción hidrotérmica (HTL).
- Los combustibles sintéticos o e-fuels se obtienen a partir de hidrógeno producido por la electrólisis del agua, utilizando electricidad renovable y dióxido de carbono (CO2) capturado ya sea de una fuente concentrada (gases de combustión de una instalación industrial) o directamente del aire.
Características de los combustibles renovables
Las características de los combustibles renovables nos ayudan a entender por qué son una alternativa eficaz para reducir emisiones de CO2 sin impactar en la competitividad del transporte:
- Cumplen con las especificaciones de calidad exigidas a nivel nacional e internacional de un combustible para garantizar la seguridad, compatibilidad y rendimiento en el motor.
- Se someten a análisis en cada fase del proceso, desde el origen de la materia prima hasta su uso final, para calcular la reducción real de emisiones de CO2. No se trata de evaluar solo la combustión final, sino todo el ciclo. Este enfoque permite comparar distintos combustibles con criterios homogéneos y transparentes.
- Son una solución complementaria a otras existentes, como la electrificación o el hidrógeno, que permiten reducir de forma inmediata y significativa las emisiones de CO2 en los modos de transporte, incluidos aquellos donde la electrificación aún no es viable, como la aviación o el transporte marítimo. Los combustibles renovables pueden utilizarse en los motores de vehículos, barcos y aviones ya existentes, aprovechando infraestructuras actuales y facilitando una transición energética.
- Proceden de materias primas que, al aprovecharse para este fin, permiten reducir residuos y fomentar la economía circular. Entre ellas se encuentran los aceites usados de cocina, restos forestales, biomasa avanzada, subproductos agrícolas o grasas animales.
- Son una oportunidad para las zonas rurales afectadas por la despoblación y el desempleo ya que pueden actuar como generadores de actividad económica siendo una oportunidad para mantener el empleo en las plantas de producción.
- Ayudan a mantener la fortaleza industrial de Europa y consolidar el liderazgo en motores de combustión interna (ICE) e híbridos y la cadena de valor del automóvil, permitiendo la creación de nuevos puestos de trabajo de alta cualificación.
Actualmente, Repsol distribuye su Diésel Nexa 100% Renovable en más de 1.500 estaciones de servicio de la península ibérica.
Cómo se producen los combustibles renovables
En Repsol producimos combustibles renovables a partir de residuos y materias primas de origen biológico utilizando procesos industriales avanzados. El más representativo es la hidrogenación, que aplicamos en nuestra planta del Complejo Industrial de Cartagena para fabricar Diésel Nexa de origen 100% renovable y combustible SAF (Sustainable Aviation Fuel, por sus siglas en inglés).
La hidrogenación consiste en someter aceites usados de cocina y otras fracciones orgánicas a la acción del hidrógeno. Este tratamiento permite eliminar impurezas y oxígeno de los residuos, transformándolos en moléculas muy similares a las de los combustibles convencionales. El resultado es un Diésel Nexa de origen 100% renovable compatible con los motores de combustión sin necesidad de ningún ajuste y que se pueden distribuir y comercializar con las infraestructuras existentes.
"Los combustibles renovables producidos en la planta del Complejo Industrial de Cartagena logran evitar hasta 900.000 toneladas de CO2 al año en comparación con los combustibles a los que sustituyen"
El Complejo Industrial de Repsol en Cartagena tiene capacidad para producir 250.000 toneladas anuales de Diésel Nexa de origen 100% renovable y SAF.
Esta planta es la primera a gran escala de la península ibérica dedicada en exclusiva a combustibles de origen 100% renovables. Tiene capacidad para producir 250.000 toneladas anuales de Diésel Nexa de origen 100% renovable y SAF, a partir de 300.000 toneladas de residuos orgánicos, como aceite de cocina usado, y permite evitar hasta 900.000 toneladas de CO2 al año en comparación con los combustibles a los que sustituye.
El combustible de aviación sostenible (SAF) que también producimos en la planta de Cartagena, puede mezclarse con el combustible de aviación convencional y utilizarse en los aviones actuales sin modificaciones en los motores ni en la infraestructura aeroportuaria, permitiendo vuelos con menor huella de carbono y colaborando con aerolíneas y fabricantes para acelerar la transición del sector aéreo.
A la planta de Cartagena, se unirá una segunda planta dedicada en exclusiva a la producción de combustibles de origen 100% renovable en Puertollano, que estará operativa en los próximos meses. Actualmente, contamos con más de 1.500 estaciones de servicio en España que suministran Diésel Nexa de origen 100% renovable. Nuestro Diésel Nexa de origen 100% renovable, producido a partir de residuos orgánicos, permite reducir hasta un 90% las emisiones de CO2 y es compatible con los motores actuales y las infraestructuras existentes. Esto significa que cualquier ciudadano puede contribuir a la reducción de emisiones de CO2 sin cambiar de vehículo ni de hábitos. Más de 150 empresas de transporte ya confían en esta solución.
Además, en nuestro complejo industrial de Tarragona hemos logrado producir, por primera vez a escala industrial, gasolina de origen 100% renovable.
"La producción de combustibles renovables impacta ya en las principales formas de movilidad: transporte pesado por carretera, vehículos ligeros, aviación y sector marítimo"
La Gasolina Nexa 95 de origen 100% renovable se obtiene a partir de materias primas renovables, es compatible con cualquier vehículo de gasolina o híbrido, sin necesidad de modificar el motor, así como con la red de distribución y repostaje existente, reduciendo más de un 70% las emisiones netas de CO2 respecto a una gasolina convencional.
Incluso en el ámbito marítimo estamos dando pasos, con la fabricación y suministro a futuro de combustibles marítimos renovables a navieras internacionales como Royal Caribbean o Norwegian Cruises en el Puerto de Barcelona y colaboramos con empresas como Navantia para desarrollar soluciones renovables que permitan reducir las emisiones de CO2 en barcos y ferris, un sector clave para la competitividad y la sostenibilidad de nuestra economía.
En consecuencia, la producción de combustibles de origen 100% renovable impacta ya en las principales formas de movilidad: transporte pesado por carretera, vehículos ligeros, aviación y sector marítimo. En todos los casos, el objetivo es el mismo: aprovechar residuos y materias primas renovables para ofrecer una alternativa que reduzca emisiones de CO2 y pueda integrarse en los sistemas de transporte existentes. Pero no nos quedamos aquí.
Innovación e investigación en combustibles renovables
La investigación en clave para el desarrollo de los combustibles renovables. En Repsol Technology Lab desarrollamos formulaciones, analizamos nuevas materias primas renovables y estudiamos su comportamiento en motores y sistemas de propulsión.
Además, junto a centros de investigación y administraciones públicas, impulsamos proyectos que permiten explorar nuevas materias primas, tecnologías y soluciones para reducir emisiones de CO2 en sectores donde la electrificación no es viable a corto plazo.
En esa línea, participamos en Círculo SAF, una iniciativa impulsada por Iberia que reúne a empresas líderes para fomentar el uso de este tipo de combustible. Repsol, junto con Amadeus, BBVA y Telefónica, forma parte del grupo fundador que ya está contribuyendo a la reducción de emisiones de CO2 derivadas de vuelos corporativos y de carga fomentando el uso de SAF.
También, formamos parte de Madrid Vuela Sostenible, con apoyo de la Comunidad de Madrid y la Unión Europea. Junto a Imdea Energía, Ariema y Evoenzyme promovemos la generación y difusión de conocimiento sobre tecnologías relacionadas con la reducción de CO2 y la economía circular, facilitando la transformación de residuos en combustibles renovables para la aviación.
Además, investigamos soluciones que cobrarán protagonismo en un futuro, como los combustibles sintéticos producidos a partir de hidrógeno renovable y CO2 capturado. En Bilbao, hemos iniciado la construcción de una planta demo de combustibles sintéticos, equipada con un electrolizador de 10 MW, que permitirá producir combustibles sintéticos líquidos fabricados a partir de CO2 capturado e hidrógeno renovable y avanzar en tecnologías de carbono negativo.
Dicho esto, entendemos la innovación en combustibles renovables como un proceso continuo. La combinación de plantas industriales dedicadas, acuerdos con operadores de transporte, desarrollo de combustibles para diferentes tipos de vehículos y proyectos piloto de e-fuels nos permite explorar su potencial al máximo, mientras reforzamos el papel de la industria española en la transición hacia una movilidad con menos emisiones de CO2.
Impacto en movilidad, en industria y en la economía española
El desarrollo industrial de estos productos en España impulsa la actividad económica, genera empleo de calidad y fortalece el tejido industrial. Además, contribuye a una mayor autonomía energética al diversificar fuentes de suministro y reducir la dependencia exterior.
Sin embargo, aún quedan pasos que dar, especialmente desde un punto de vista regulatorio, tal y como defienden compañías industriales, energéticas y del sector automovilístico como Bosch, Air Liquide, Enerkem, Repsol, Raízen, BMW Group, Navantia o Técnicas Reunidas.
En un manifiesto conjunto estas organizaciones solicitan marcos regulatorios estables y previsibles, por ser esenciales para planificar inversiones industriales que requieren años de desarrollo. Sin esa certidumbre, especialmente en sectores de gran intensidad tecnológica, resulta difícil acelerar la construcción de nuevas plantas, ampliar capacidades o impulsar proyectos de innovación.
Además, subrayan la importancia de una fiscalidad alineada con la reducción real de emisiones de CO2, basada en la intensidad de carbono medida en todo el ciclo de vida. Este enfoque permite comparar tecnologías en igualdad de condiciones y recompensa a quienes más reducen emisiones, independientemente de la vía tecnológica empleada.
En conjunto, el Manifiesto plantea que solo con un marco claro, estable y justo será posible atraer la inversión necesaria, acelerar la producción y garantizar que los combustibles renovables contribuyan de forma efectiva a los objetivos climáticos.
Este impulso internacional se complementa, entre otros, con el trabajo de la Plataforma para los Combustibles Renovables y la Asociación Crecemos, que en España y Europa promueve el reconocimiento del papel de estos combustibles y la creación de instrumentos regulatorios que permitan desplegarlos con mayor rapidez y competitividad.
Estamos, en definitiva, ante una alternativa para avanzar sin alterar vehículos, flotas ni infraestructuras. Su desarrollo tecnológico, su integración en diferentes formas de movilidad y su capacidad para impulsar industria y empleo los sitúan como una pieza clave dentro del conjunto de soluciones necesarias para avanzar hacia un transporte más competitivo.
Este artículo fue originalmente publicado en la página web de Repsol. Encuentra el artículo original a través de este enlace: https://www.repsol.com/es/energia-avanzar/movilidad/combustibles-renovables/index.cshtml























