Stanpa impulsa el ecodiseño y la eficiencia hídrica para reducir la huella ambiental del sector cosmético
La sostenibilidad se consolida como un eje estratégico para la industria española de la perfumería y la cosmética, que avanza en la transformación de sus procesos productivos para reducir su impacto ambiental y reforzar su competitividad. En este contexto, la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa) ha presentado en Barcelona su ‘Brújula de la Sostenibilidad’, una hoja de ruta destinada a convertir los desafíos ambientales y regulatorios en oportunidades de innovación y ecodiseño.
La iniciativa aborda los principales ámbitos de transformación del sector, entre ellos la gestión del agua, el diseño sostenible de envases, la descarbonización, la transparencia ambiental, la biodiversidad y la gestión de residuos. Su objetivo es ayudar a las empresas, especialmente a las pequeñas y medianas, a anticipar los cambios normativos, establecer prioridades y medir su impacto ambiental para avanzar hacia modelos productivos más sostenibles.
La apuesta por la innovación constituye uno de los pilares de esta transformación. El sector español de la cosmética y la perfumería destina el 3,4 % de su facturación a I+D+i, una inversión que impulsa el desarrollo de nuevos productos y procesos con los que avanzar en eficiencia energética, gestión responsable de los recursos y circularidad.
“Lejos de limitarnos a cumplir los mínimos exigidos por Europa, somos una industria que se caracteriza por su vocación de excelencia y su proactividad para minimizar su huella ambiental en toda la cadena de valor”, ha destacado Val Díez, CEO del ecosistema Stanpa, durante el I Foro de Sostenibilidad organizado por la asociación en Barcelona.
El encuentro ha reunido a profesionales y representantes de la industria, así como a responsables de la Administración y especialistas en sostenibilidad. Entre los participantes se encontraban Francesc Giró i Fontanals, director de Planificación Estratégica y director en funciones del Área de Economía Circular de la Agència de Residus de Catalunya, y representantes de empresas como ISDIN, L’Oréal, Puig, Natura Bissé, Verescence y Eurofragance, además de expertos de PwC y Farmaindustria.
La industria cosmética representa más del 1,03% del PIB español, genera más de 50.000 empleos directos cualificados y registra exportaciones superiores a los 10.124 millones de euros, según los datos recogidos por Stanpa.
Gestión del agua y adaptación regulatoria
El agua interviene en distintas etapas del ciclo de vida de los productos cosméticos, desde la producción de los ingredientes hasta la formulación y el uso por parte del consumidor. Por ello, la mejora de su gestión se ha convertido en una de las prioridades ambientales del sector.
Para avanzar en este ámbito, la industria promueve iniciativas como Cosmeau y Cosmewater Footprint, centradas en la medición, la digitalización y la reducción de la huella hídrica.
La adaptación a las nuevas exigencias regulatorias también plantea desafíos para las empresas. En este sentido, representantes de siete asociaciones nacionales vinculadas a los sectores farmacéutico y cosmético —AELMHU, AESEG, anefp, AseBio, BioSim, Farmaindustria y Stanpa— han elaborado, en coordinación con PwC, un informe sobre las repercusiones regulatorias, económicas y operativas de la normativa europea sobre aguas residuales.
El documento cuestiona, entre otros aspectos, la justificación de la selección de ambos sectores y la metodología empleada para atribuirles una parte mayoritaria de la carga tóxica, en el marco del debate sobre la aplicación del régimen de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP).
“El análisis jurídico que hemos realizado pone de relieve algunas debilidades de la norma, incluidas las dudas que plantea la debida aplicación del principio “quien contamina paga”, ha señalado Ismael Aznar, socio responsable de Medio Ambiente y Clima en PwC Tax & Legal.
El ecodiseño gana protagonismo en los envases
La circularidad de los envases constituye otro de los grandes retos de la industria, especialmente ante las nuevas exigencias del Reglamento europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR). Las empresas están intensificando sus esfuerzos en ecodiseño, incorporación de materiales reciclados, mejora de la reciclabilidad y reutilización de los envases.
En este ámbito, Stanpa impulsa proyectos como Belleza Circular, desarrollado junto a Ecoembes y Ecovidrio, que promueve la recogida selectiva de envases cosméticos de pequeño tamaño en puntos de venta para facilitar su reciclaje. También participa en EPIC, una iniciativa europea orientada a acelerar la innovación en envases sostenibles y conectar soluciones tecnológicas con las necesidades de la industria.
Desde la perspectiva de los fabricantes de envases, Raquel Rodríguez, directora de la Oficina Técnica y Desarrollo de Productos de Verescence, ha subrayado la importancia de colaborar con las marcas para reducir la huella de carbono de los envases de vidrio sin renunciar al diseño. Para ello, ha destacado el desarrollo de soluciones más ligeras y reciclables, preparadas para responder a los requisitos del PPWR.
El ecodiseño también ocupa un lugar central en la estrategia de las compañías cosméticas. Tania Porcel, Innovation Primary Packaging & Sustainability Manager de ISDIN, ha explicado que este enfoque está presente desde la concepción del producto y durante todas las fases de desarrollo e innovación de la empresa.
Por su parte, Joaquim Cons, Product Eco-Design Manager de Puig, ha señalado que el futuro de los envases pasa por diseñar soluciones capaces de inspirar a los consumidores, impulsar la circularidad y compatibilizar la creatividad con el crecimiento y el impacto positivo.
En la misma línea, Javier Amores, director de Circularidad de L’Oréal España y Portugal, ha puesto en valor el diseño orientado al reciclaje, la reducción del peso de los envases y las soluciones de recarga (refill) como vías para avanzar hacia modelos de consumo más sostenibles.
Descarbonización y protección de la biodiversidad
La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero es otro de los ámbitos de actuación del sector. Para ello, la industria ha impulsado el proyecto NET-ZERO Beauty Industry, que promueve la descarbonización mediante soluciones digitales destinadas a optimizar el consumo energético en las fábricas. Junto a la reducción de emisiones, las empresas prestan cada vez más atención a la protección de la biodiversidad y al origen responsable de las materias primas, con el objetivo de mejorar la trazabilidad y la sostenibilidad a lo largo de la cadena de suministro.
Diana March, Chief Sustainability and Technical Compliance Officer de Eurofragance, ha destacado la dimensión ambiental y social de esta actividad: “Detrás de una gota de aceite esencial hay mucho más que un ingrediente. Hay naturaleza, personas y una cadena de valor que conecta continentes. La sostenibilidad consiste en proteger esa historia para que pueda seguir contándose en el futuro”.
Una transformación que continúa más allá de 2030
La industria considera que los objetivos de sostenibilidad deben integrarse de forma permanente en la estrategia empresarial y no limitarse al cumplimiento de los compromisos fijados para 2030. La colaboración entre compañías, asociaciones sectoriales y administraciones públicas será determinante para afrontar los próximos desafíos ambientales y regulatorios.
Laia Altés, Head of Innovation, Marketing and Sustainability de Natura Bissé, ha señalado que la sostenibilidad empresarial se encuentra en una nueva etapa, en la que el reto consiste en incorporarla a la gestión, anticiparse a los cambios y hacer viable la transformación.
En este sentido, ha recordado que “2030 no es una línea de llegada, sino un punto de paso”.
La ‘Brújula de la Sostenibilidad’ de Stanpa se presenta, así, como una herramienta para orientar las decisiones del sector en los próximos años, con el propósito de combinar la reducción del impacto ambiental con la innovación y la competitividad de la industria española de la perfumería y la cosmética.


















