Piden responsabilidad y compromiso a todas las fuerzas políticas
La Fundación Renovables reclama estabilidad para avanzar en la transición energética ante el adelanto electoral
La Fundación Renovables considera que el adelanto electoral no debe convertirse en un freno para la transición energética ni un factor de incertidumbre para las inversiones y decisiones que necesita la descarbonización del sistema energético español. La organización reclama a todas las fuerzas políticas responsabilidad y compromiso para garantizar la continuidad de las políticas de electrificación, independencia energética y lucha contra el cambio climático, más allá del resultado electoral y de la composición del nuevo Parlamento.
España afronta una etapa decisiva para consolidar el cambio de modelo energético, junto con sus numerosos beneficios. El despliegue de energías renovables debe ir acompañado de más redes eléctricas, almacenamiento, electrificación, gestión de la demanda y generación distribuida. Son ámbitos que requieren planificación a largo plazo, estabilidad regulatoria y continuidad administrativa y que no pueden quedar condicionados por los ciclos electorales.
Cualquier retraso en estas materias puede dificultar la integración de nueva generación renovable, ralentizar la electrificación de la economía y limitar la capacidad de hogares, empresas y comunidades para participar activamente en el sistema energético.
Energías solar y eólica.
El adelanto de las elecciones generales introduce un periodo de incertidumbre en un momento en el que España tiene pendientes decisiones regulatorias e inversiones fundamentales para avanzar en la transición energética. El calendario político, como indica la Fundación Renovables, no debe retrasar la aprobación y puesta en marcha de las medidas necesarias para alcanzar los objetivos de 2030 especialmente en ámbitos como el almacenamiento, el autoconsumo, centros de datos y la electrificación en sentido amplio.
En ese sentido, recuerdan que la transición energética española se encuentra en una fase en la que el reto ya no consiste únicamente en aumentar la potencia renovable instalada. Se debe conseguir que redes, almacenamiento, demanda, rehabilitación, electrificación y generación distribuida avancen al mismo ritmo, siempre con el fin de incluir a la ciudadanía de manera activa, avanzando a un sistema distribuido y abierto.
Por tanto, cualquier parálisis normativa en estas áreas puede traducirse en mayores dificultades para conectar nuevos proyectos, aprovechar la generación renovable, electrificar consumos y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Ante esta situación, es primordial que las principales políticas energéticas cuenten con plazos concretos, continuidad institucional y seguridad jurídica, independientemente del calendario electoral. La Fundación Renovables reclama que el resultado de las elecciones se traduzca en un pacto de Estado por la transición energética, que garantice estabilidad, continuidad y ambición en las políticas de descarbonización, con independencia de los ciclos políticos.










































