Green Gas Mobility Summit sitúa los gases renovables como eje de la descarbonización del transporte y la movilidad
La descarbonización del transporte requiere una estrategia multitecnológica capaz de combinar distintas soluciones energéticas según las necesidades de cada modo de transporte. Esta fue una de las principales conclusiones del Green Gas Mobility Summit 2026, celebrado en Madrid y organizado por Gasnam, donde administraciones públicas, empresas energéticas, fabricantes, operadores logísticos y expertos analizaron el futuro de la movilidad sostenible en España y Europa.
Durante el encuentro se presentó el Observatorio para la Descarbonización del Transporte, elaborado por PwC para Gasnam, que identifica a los gases renovables como una pieza fundamental para alcanzar los objetivos climáticos europeos. El informe estima que España necesitará disponer de 278 plantas de biometano y entre 7 y 12 GW de capacidad de electrólisis en 2040 para atender la demanda de combustibles renovables y avanzar hacia una movilidad de bajas emisiones.
La jornada también puso de relieve la importancia estratégica de aprovechar recursos energéticos autóctonos para reducir la dependencia exterior y mejorar la competitividad de la economía. Empresas como Enagás, Moeve, Naturgy y PreZero defendieron el papel de los combustibles renovables como una herramienta para combinar sostenibilidad, seguridad energética y desarrollo industrial.
Biometano, hidrógeno y transporte marítimo centran el debate
Uno de los bloques con mayor protagonismo fue el dedicado al biometano, donde productores, operadores, cargadores y administraciones coincidieron en que esta tecnología ya está disponible para descarbonizar el transporte pesado. Los participantes destacaron que existen estaciones de repostaje operativas, vehículos preparados para utilizar este combustible y una demanda creciente por parte de grandes operadores logísticos y empresas de distribución. El principal reto identificado por el sector es acelerar la tramitación administrativa de nuevas plantas de producción para responder al crecimiento previsto del mercado.
El hidrógeno renovable también ocupó un lugar destacado en el programa. Fabricantes, desarrolladores de infraestructuras y productores energéticos coincidieron en que ya existen proyectos operativos, hidrogeneras en funcionamiento y vehículos comerciales preparados para su despliegue. No obstante, reclamaron mecanismos de apoyo que permitan desarrollar ecosistemas completos de movilidad basados en hidrógeno, combinando producción, repostaje y flotas para cumplir los objetivos marcados por la normativa europea AFIR.
El transporte marítimo tuvo igualmente un espacio relevante dentro del congreso. Navieras, puertos y proveedores energéticos defendieron la necesidad de que los ingresos procedentes del sistema europeo de comercio de emisiones ETS se reinviertan en el propio sector para acelerar la adopción de combustibles alternativos. Los participantes señalaron que la Península Ibérica dispone de una posición privilegiada para liderar el desarrollo del GNL, BioGNL y otros combustibles renovables aplicados al transporte marítimo.
El Green Gas Mobility Summit volvió así a reunir a los principales actores de la movilidad sostenible para debatir sobre las tecnologías llamadas a desempeñar un papel relevante en la reducción de emisiones durante las próximas décadas, poniendo el foco en la colaboración entre industria, administraciones y operadores para acelerar la transición energética del transporte.
Camiones con tecnología de biometano















































