APPA Renovables denuncia una fiscalidad que penaliza la electricidad renovable frente a los combustibles fósiles
APPA Renovables ha criticado la vuelta del IVA de la electricidad al 21% desde el 1 de junio, mientras que los combustibles derivados del petróleo mantendrán el tipo reducido del 10% hasta el próximo 30 de junio. La asociación considera que esta medida envía una señal contradictoria a la transición energética al gravar más la electricidad, precisamente cuando su precio se ha moderado gracias al creciente peso de las energías renovables en el mix eléctrico español.
La organización advierte de que la medida dificulta la electrificación de la economía. Así, la electricidad utilizada para cargar vehículos eléctricos o alimentar bombas de calor pasará a soportar un IVA del 21%, mientras que combustibles fósiles como la gasolina, el gasóleo o determinados combustibles para calefacción seguirán beneficiándose temporalmente del tipo reducido.
APPA también considera que esta decisión se aleja de las recomendaciones de la Comisión Europea, que apuesta por reducir impuestos y cargos sobre la electricidad para abaratar las facturas y acelerar la electrificación como eje de la descarbonización.
Más allá del IVA, la asociación reclama una reforma integral de la fiscalidad energética que incluya la eliminación definitiva del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), así como del Impuesto Especial sobre la Electricidad y otras tasas y cánones que, a su juicio, encarecen el uso de la electricidad renovable y frenan el desarrollo del autoconsumo, el almacenamiento, la movilidad eléctrica y la electrificación industrial.
Para APPA Renovables, la política fiscal debe alinearse con los objetivos de descarbonización, competitividad industrial y seguridad de suministro, evitando penalizar a la electricidad renovable frente a las alternativas fósiles.


















































