El grupo alcanzó un beneficio neto de 140,3 millones de euros en este periodo gracias a la puesta en servicio de activos esenciales para el sistema
Redeia eleva la inversión para acelerar la transición energética nacional
Redeia destinó 338,4 millones de euros a la operación y el transporte eléctrico en España entre enero y marzo para impulsar el despliegue industrial y la descarbonización. La compañía ejecutó esta partida presupuestaria, que representa un aumento del 43% respecto a los primeros meses del año anterior, mediante el desarrollo de nuevas infraestructuras de red y proyectos estratégicos de interconexión. El grupo alcanzó un beneficio neto de 140,3 millones de euros en este periodo gracias a la puesta en servicio de activos esenciales para el sistema.
La inversión total de la compañía superó los 350 millones de euros, cifra que supone un 38% más que hace un año. Este volumen de recursos se alinea con el plan estratégico de la organización, que contempla invertir aproximadamente 1.500 millones de euros anuales en el operador del sistema durante los próximos años. En concreto, 312 millones de euros se destinaron al desarrollo de la red de transporte, permitiendo acelerar la construcción de nuevas líneas, subestaciones y en la renovación de activos en diversas zonas geográficas.
Entre los acontecimientos operativos destacados se encuentra la entrada en servicio de la subestación de Francolí en Tarragona, infraestructura clave para el sector químico en la zona. En la Comunidad de Madrid, el grupo progresa en el refuerzo del Corredor del Henares mediante instalaciones en Nuevo Meco, Cisneros, Complutum, Anchuelo y Torrejón de Velasco. Asimismo, en Murcia se iniciaron las obras del nuevo cinturón eléctrico, mientras que en Gran Canaria la central hidroeléctrica de Salto de Chira recibió una inversión superior a los 20 millones de euros en los primeros meses del año.
Incremento de ingresos y gestión de la estructura financiera
Los ingresos del grupo crecieron un 4,6% hasta alcanzar los 443 millones de euros. Por segmentos de negocio, la operación y el transporte de electricidad en el mercado nacional aportaron 385,3 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 8,5%. Por su parte, la transmisión eléctrica internacional Redinter generó 32,5 millones de euros, mientras que el negocio de fibra óptica gestionado por Reintel aportó 34,4 millones de euros.
El resultado bruto de explotación aumentó un 5,8% hasta situarse en los 338,8 millones de euros. En el ámbito financiero, la deuda neta se elevó a 5.569,4 millones de euros debido al esfuerzo inversor, aunque la generación de caja y los fondos europeos compensaron parcialmente este incremento. El grupo mantiene el objetivo de alcanzar un 100% de financiación bajo criterios de sostenibilidad para el 2030, situándose actualmente en el 82%.
Retribución al accionista y posicionamiento en sostenibilidad
El Consejo de Administración propuso a la Junta General de accionistas el reparto de un dividendo de 0,80 euros por acción con cargo al ejercicio 2025. Tras el pago a cuenta realizado en enero, los accionistas recibirán un dividendo complementario de 0,60 euros el próximo mes de julio. Esta decisión se produce en un contexto de confianza de los mercados, reforzado por la reciente emisión de un bono verde híbrido de 500 de euros.
En el ámbito institucional, la compañía se posicionó en el nivel más alto de reconocimiento internacional al situarse como “líder en el sector eléctrico internacional” según el ‘Sustainability Yearbook 2026’ de S&P Global. Este hecho se situa en el nuevo plan de sostenibilidad presentado en febrero, que actúa como hoja de ruta hasta el 2029.




















































