El estudio demuestra el potencial del almacenamiento subterráneo en cavidades salinas para impulsar el desarrollo del hidrógeno renovable en España
H2SALT valida el almacenamiento salino de hidrógeno
El proyecto H2SALT confirmó el papel del almacenamiento subterráneo en cavidades salinas para el hidrógeno renovable en ‘European Hydrogen Energy Conference’, evento que tuvo lugar el 12 de marzo en Sevilla. La iniciativa, liderada por Team Group con participación de Iberdrola, Tamoin, Tubacex ,Tubos Reunidos, Basquenergy Cluster y Siderex, demostró que este modelo mejora la competitividad y aporta flexibilidad operativa a la producción. Además, el enfoque permite optimizar el uso de electricidad y reducir costes, en un contexto de creciente demanda energética e industrial.
La iniciativa evaluó el uso de cavidades salinas como infraestructura compartida de almacenamiento para múltiples plantas de hidrógeno renovable. Este sistema facilita que los productores adapten el funcionamiento de sus electrolizadores a las horas con menor coste eléctrico, lo que repercute directamente en la eficiencia económica de las instalaciones.
Desde la compañía consideran que “la electricidad representa el principal coste en la producción de hidrógeno renovable. En este contexto, la flexibilidad operativa analizada en H2SALT permitió reducir el gasto energético asociado a la producción. Como resultado, se logró optimizar el coste nivelado del hidrógeno, conocido como LCOH, lo que mejora la viabilidad económica de las plantas”.
Además, esta capacidad de adaptación abre la puerta a nuevos servicios para el sistema eléctrico. Los electrolizadores podrían operar como activos flexibles capaces de ofrecer servicios al operador del sistema, contribuyendo al equilibrio y la estabilidad de la red.
El proyecto también abordó aspectos del almacenamiento geológico: Team Group analizó las características de las formaciones salinas y la evolución del gas en el subsuelo; Tubacex y Tubos Reunidos estudiaron los requerimientos mecánicos y de diseño de sistemas tubulares y elementos auxiliares; Tamoin desarrolló soluciones para la inyección y extracción de hidrógeno, e Iberdrola evaluó los modelos de negocio vinculados a estas infraestructuras en proyectos industriales a gran escala.
Contexto europeo y escalabilidad
Estos avances se sitúan en un escenario europeo donde el hidrógeno renovable está llamado a desempeñar un papel estructural en la transición energética. Las previsiones del sector indican que, para 2040, se habrán anunciado en la Unión Europea proyectos a gran escala que suman más de 22 TWh de capacidad.
Este crecimiento estará ligado al despliegue masivo de energías renovables y al aumento de la demanda de hidrógeno por parte de industrias intensivas en energía. De esta forma, el almacenamiento se convierte en un elemento crítico para garantizar un suministro base estable y gestionar la variabilidad de la generación renovable.
Durante tres años, H2SALT investigó soluciones tecnológicas para el almacenamiento subterráneo en cavernas de sal con el objetivo de impulsar su despliegue como infraestructura estratégica. La iniciativa contó con una financiación de 1,66 millones de euros procedentes de fondos europeos.
El modelo de almacenamiento compartido en cavidades salinas se consolida como una opción viable para mejorar la eficiencia operativa del hidrógeno renovable. La integración de esta tecnología en la cadena de valor permitirá reducir costes, aumentar la flexibilidad del sistema energético y facilitar la penetración del hidrógeno en sectores industriales clave, informaron fuentes de la compañía en una nota de prensa.

























































