Repsol obtiene un resultado neto de 5006 millones de euros en los nueve primeros meses de 2026
Repsol obtuvo un resultado neto de 5.006 millones de euros entre enero y septiembre. Estos datos incorporan un efecto patrimonial positivo de 943 millones de euros, derivado del aumento de los precios del crudo sobre el valor contable de las existencias almacenadas, según explicó la compañía multienergética a través de un comunicado.
El resultado neto ajustado se situó en 5.419 millones de euros hasta septiembre. Por áreas, el resultado neto ajustado de Exploración y Producción (Upstream) alcanzó 1.088 millones de euros, un 28,6 por ciento más que en los nueve primeros meses de 2025. El resultado neto ajustado de Industrial se situó en 3.668 millones de euros, impulsado principalmente por los mayores márgenes de refino, cifra que compara con 540 millones de euros del mismo periodo de 2025, impactado negativamente por los apagones eléctricos. El negocio Cliente —que supone un once por ciento del resultado neto ajustado de la compañía y gestiona la red de estaciones de servicio— registró un incremento interanual del 4,6 por ciento, hasta 613 millones de euros. Generación Baja en Carbono obtuvo un resultado neto ajustado de 43 millones de euros, lo que supuso un incremento del 23 por ciento.
El flujo de caja de las operaciones alcanzó 6.503 millones de euros y la deuda neta cerró septiembre en 2.038 millones de euros. La compañía terminó el trimestre con una liquidez de 11.922 millones de euros, incluyendo líneas de crédito comprometidas no dispuestas, lo que cubre 4,14 veces los vencimientos brutos de deuda a corto plazo.
La compañía destacó que estos resultados se alcanzaron en un contexto de inestabilidad en los mercados energéticos internacionales, marcado por los conflictos en Europa y Oriente Próximo. Pese a este escenario, reafirmó su compromiso con España y anunció sus planes de inversión para el periodo 2026-2030, que contemplan el desarrollo de proyectos por valor de 11.500 millones de euros en nuestro país.
Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, señaló: “En un entorno de gran volatilidad, Repsol vuelve a demostrar que su compromiso con España se traduce en hechos: reforzamos la seguridad de suministro, protegemos nuestra capacidad industrial y apoyamos a familias y empresas. Los 11.500 millones de euros en proyectos hasta 2030 reflejan nuestra confianza en el país y nuestra determinación de seguir generando actividad industrial, empleo, inversión y valor para la sociedad”.
Cliente: una demanda de productos y servicios robusta
En la actualidad Repsol cuenta con 4.400 estaciones de servicio. En España, el 65 por ciento ofrecen soluciones multienergéticas y más de 1.600 comercializan combustible de origen 100 por ciento renovable. Asimismo, cuenta ya con cerca de 5.000 puntos de recarga eléctrica y, a través de Waylet, ofrece el acceso a 14.000 plazas electrificadas en España, sumando su red propia y los acuerdos de interoperabilidad con otros operadores. Además, dispone de más de 400 ubicaciones con AutoGas.
En un contexto de marcada volatilidad de los precios de los combustibles como consecuencia de la inestabilidad geopolítica, Repsol subrayó que “la demanda en España ha continuado siendo robusta, apoyada en parte por las medidas de ayuda adoptadas por el Gobierno español, a las que Repsol, como ya ocurrió en 2022, se adelantó a finales de marzo”.
La compañía puso en marcha medidas para mitigar el impacto de la volatilidad de los precios de los combustibles en familias y empresas. Aplica descuentos adicionales a los habituales tanto a sus clientes particulares que utilizan la aplicación Waylet como método de pago en cualquiera de sus más de 3.300 estaciones de servicio en España, como a los profesionales que utilizan la tarjeta de fidelización Solred. En conjunto, en siete meses, Repsol ha destinado cerca de 100 millones de euros a apoyar a sus clientes. Además, el pasado martes, anunció la prolongación de estos descuentos, inicialmente vigentes hasta el 31 de octubre, por un mes más, hasta el 30 de noviembre.
El número de clientes digitales ha alcanzado doce millones a finales de septiembre, un quince por ciento superior a la cifra del mismo periodo del año anterior, principalmente en Waylet, app a través de la cual se están aplicando los descuentos.
Por otra parte, el negocio de electricidad y gas alcanzó 3,4 millones de clientes a cierre del tercer trimestre, lo que supone un 16 por ciento de crecimiento interanual. La electricidad comercializada por Repsol en lo que va de año ha crecido un 31,2 por ciento respecto al mismo periodo de 2025, hasta 8.174 GWh.
“Repsol sigue trabajando a diario para proporcionar a sus clientes todas las energías que necesitan para la movilidad, el hogar y la empresa, y convertirse en su único proveedor energético”, señalaron desde la empresa.
Un contexto de volatilidad
Los nueve primeros meses de 2026 han estado marcados por unas condiciones de mercado muy complejas, derivadas de las tensiones en Oriente Medio y las consecuencias del conflicto en Ucrania, que han generado inestabilidad en el abastecimiento energético globalmente, creando mayor volatilidad en los precios del petróleo, el gas, el diésel y el queroseno.
En este complicado entorno, Repsol ha subrayado su compromiso con España, “actuando para reforzar la seguridad de suministro energético, apoyando a las familias y empresas mediante descuentos, protegiendo el empleo de calidad, aportando a la financiación de los servicios públicos a través de su contribución fiscal e impulsando el futuro industrial del país con nuevas iniciativas”.
Las guerras en Irán y en Ucrania han provocado disrupciones logísticas y daños en infraestructuras, que a su vez han derivado en una escasez de productos a escala internacional, especialmente de diésel y queroseno, lo que está teniendo un impacto directo en los mercados energéticos mundiales. Los precios del crudo, del diésel y del queroseno se han ido incrementando durante 2026, al mismo tiempo que la oferta ha disminuido. El Brent promedió 97 dólares por barril en el tercer trimestre, un 40 por ciento más que el mismo periodo de 2025; mientras que los precios internacionales de la gasolina, el diésel y el queroseno aumentaron un 60 por ciento, 88 por ciento y 84 por ciento, respectivamente, hasta situarse en 141, 180 y 170 dólares por barril.
“Esta situación ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de que los países cuenten con capacidad industrial y, más concretamente, de refino para reducir la vulnerabilidad energética”, señalaron desde Repsol. En este punto, la compañía ha recordado que el sector del refino, estratégico para Europa, se encuentra sometido a una fuerte presión. Desde 2009 se han cerrado 35 refinerías en el continente, lo que representa una reducción del 20 por ciento de la capacidad, mientras se ha intensificado la competencia global.
Seguridad de suministro como prioridad
Ante esta coyuntura, Repsol apuntó que ha destinado cerca de 3.700 millones de euros entre enero y septiembre a incrementar sus existencias de crudos y productos refinados. “Este esfuerzo, unido a la flexibilidad y eficiencia de sus refinerías, ha permitido adaptar la producción a las necesidades del mercado, reforzar el abastecimiento de los combustibles más demandados y contribuir a que España afronte las restricciones de oferta desde una posición más sólida que otros países europeos”, añadieron.
La compañía cuenta con uno de los sistemas de refino más eficientes y avanzados de Europa, diseñado para transformar el petróleo y las materias primas alternativas en productos esenciales para la sociedad, tras invertir de media 1.000 millones de euros anuales durante la última década en la modernización de sus complejos industriales.
Gracias a estas inversiones, Repsol tiene capacidad para procesar un gran número de tipos de crudos. Además, gracias a los esquemas de conversión profunda de sus refinerías pueden maximizar el aprovechamiento de cada barril y obtener una mayor proporción de productos de alto valor, como el diésel y el queroseno, que en estos meses están teniendo una alta demanda.
Invertir en España a largo plazo
Repsol tiene previsto desarrollar proyectos por valor de 11.500 millones de euros entre 2026 y 2030 en España, “con el objetivo de seguir fortaleciendo la seguridad de suministro, apostando por el futuro industrial y avanzando en su transformación para producir nuevos productos con menor huella de carbono”, explicaron.
De estos 11.500 millones de euros, el 60 por ciento (unos 7.000 millones de euros) serán iniciativas que se situarán en los entornos de los actuales centros industriales, entre las que destacan nuevas plantas de producción de hidrógeno renovable y una tercera planta de combustibles de origen 100 por ciento renovable, que se sumará a las ya operativas de Cartagena y Puertollano, y a las que se han destinado 400 millones de euros, aproximadamente.
En el área de Generación Baja en Carbono, Repsol prevé seguir desarrollando proyectos, principalmente eólicos y de almacenamiento energético, como la ampliación de la central hidráulica de bombeo reversible de Aguayo, en Cantabria. Este proyecto supone incrementar en un GW la capacidad instalada actual, hasta 1,4 GW, con una producción próxima a 2.000 GWh al año, la energía necesaria para abastecer más de 800.000 hogares.
Repsol tambien ha señalado el XI Acuerdo Marco, firmado con CC.OO. y UGT, aplicable a alrededor de 14.000 trabajadores en el país. Para la compañía este marco legal “refuerza el empleo estable y de calidad, protege el poder adquisitivo mediante la actualización salarial conforme al IPC real e incorpora nuevas medidas de flexibilidad, inclusión, bienestar y conciliación”.
Contribución fiscal y descuentos a los clientes
En lo que va de año, la actividad de Repsol ha generado una contribución fiscal cercana a 10.500 millones de euros en los países en los que opera; el 72 por ciento (7.500 millones de euros), en España, reflejando su compromiso con el país y contribuyendo al crecimiento económico y a la competitividad del tejido productivo. Esta cifra equivale a una aportación diaria de 38 millones de euros a las administraciones públicas y la sitúa entre las compañías del Ibex 35 que más impuestos paga en España.
Esta contribución incluye tanto los tributos propios como los impuestos generados por su actividad y que recaen sobre clientes, empleados e inversores. Los tributos propios han alcanzado su máximo histórico. Entre estos, destacan los más de 900 millones de euros abonados por el Impuesto de Sociedades hasta octubre. Además, es el operador que más aporta al Fondo Nacional de Eficiencia Energética, casi la cuarta parte del total.
A esto se añaden los tributos gestionados de terceros, que evidencian la elevada carga fiscal que soportan los productos energéticos consumidos por hogares y empresas. En España, en 2025, los impuestos representaron el 49 por cienot del precio final de la gasolina y el 43 por ciento del gasóleo de automoción. En 2026, para mitigar el impacto de la inflación derivada de las tensiones geopolíticas, el Gobierno español ha adoptado medidas de alivio fiscal sobre los carburantes, mediante la reducción temporal del IVA del 21 al diez por ciento y rebajas temporales y escalonadas en el Impuesto sobre Hidrocarburos.
Avance en la ejecución de proyectos de ‘Upstream’
El área de Exploración y Producción ha alcanzado una producción media de 557.000 barriles equivalentes de petróleo al día (bepd) entre enero y septiembre. En octubre, la producción media se ha situado en 590.000 bepd, con varios días superando los 600.000 bepd. Para 2026, la compañía prevé alcanzar una producción neta global de entre 560.000 y 570.000 bepd.
En los últimos años, Repsol ha optimizado y reforzado su cartera de activos de exploración y producción y ahora está recogiendo los frutos de las importantes inversiones realizadas, con proyectos clave que han empezado a producir este año, sobre todo en Estados Unidos.
Pikka en Alaska, que comenzó a producir petróleo en mayo de este año, está incrementando gradualmente la producción hacia el objetivo de 80.000 barriles brutos al día. A finales de septiembre, la producción bruta alcanzaba ya 69.000 barriles diarios. Pikka es el primer proyecto de Repsol en entrar en producción en el área del North Slope, donde ha sido pionera en el descubrimiento de la formación Nanushuk. Al mismo tiempo, la compañía está avanzando en la siguiente fase del proyecto, que previsiblemente añadirá unos 40.000 barriles brutos al día en 2030.
En Venezuela, las prioridades de la compañía continúan enfocadas en contribuir al aumento de la producción en el país, así como a monetizar los volúmenes producidos por la compañía, con progresos relevantes en Petroquiriquire, Petrocarabobo y Cardón IV. En lo que va de año, Repsol ha monetizado tres cargamentos de crudo procedente de Venezuela como pago por el gas producido y espera recibir dos más en el año.
Garantizar el futuro de la industria española
Repsol ha seguido trabajando en desarrollar iniciativas que permitan asegurar la flexibilidad y la eficiencia de sus refinerías —activos industriales clave en España y Perú— a través de la incorporación de plantas que producirán nuevos productos con menor huella de carbono. En este sentido, a lo largo del año, la compañía ha anunciado inversiones para construir dos grandes plantas de producción de hidrógeno renovable en Cartagena y en Petronor, cerca de Bilbao, que suman 200 MW de capacidad total. Repsol en la península ibérica representa el 60 por ciento de la producción nacional de hidrógeno y el por ciento del consumo europeo de H2.
La compañía avanza también en el proyecto de la Ecoplanta, que se situará en Tarragona, y en la que está previsto invertir más de 800 millones de euros. Cuando comience a operar en 2029, la planta podrá fabricar metanol renovable y metanol circular a partir de residuos sólidos urbanos.
En Portugal, Repsol obtuvo en septiembre las autorizaciones de explotación de las nuevas plantas de polietileno y polipropileno ubicadas en Sines y que comenzarán las operaciones en los próximos meses, incrementando así la contribución del negocio de Química con un fuerte enfoque en productos de mayor valor añadido. Este proyecto de expansión del complejo de Sines supondrá una inversión superior a 800 millones de euros y ha sido calificado como iniciativa de Potencial Interés Nacional (PIN) por parte del gobierno portugués, una calificación reservada para las inversiones que suponen una contribución significativa a la economía del país.
Generación Baja en Carbono: nuevos MW instalados, base del crecimiento futuro
Con más de 6.000 megavatios (MW) de capacidad renovable ya en operación, Repsol sigue sentando las bases para el crecimiento del negocio en España, Estados Unidos e Italia.
En Estados Unidos, la compañía ha decidido comenzar el desarrollo del proyecto solar Ritter Station, con 269 MW. Actualmente, Repsol tiene más de 2.200 MW en operación en el país.
En Italia han comenzado recientemente las obras de construcción en la planta agrovoltaica de Cerignola, en la región de Puglia, en el sur del país, con una capacidad de 99 MW. Es la primera instalación de este tipo desarrollada íntegramente por Repsol, un modelo que maximiza el aprovechamiento del terreno al combinar actividad agroganadera y generación fotovoltaica.
Mejora de la retribución a los accionistas
El compromiso de Repsol es destinar entre el 30 por ciento y el 40 por ciento del flujo de caja de las operaciones a retribuir a sus accionistas, incluyendo dividendos y recompra de acciones hasta 2028.
Para 2026, el dividendo en efectivo asciende a 1,051 euros brutos por acción, un aumento aproximado del ocho por ciento respecto a 2025. En este sentido, la compañía abonó en enero el primer dividendo en efectivo previsto, de 0,5 euros brutos por acción; y el segundo, en julio, de 0,551 euros por acción. Además, está previsto un pago en enero de 2027 de otros 0,56 euros brutos por acción mediante el reparto de 0,53 euros brutos con cargo a reservas libres ya aprobado por la Junta General de Accionistas y un dividendo de 0,03 euros brutos a cuenta de los resultados del ejercicio 2026. Para los siguientes dos años, se mantiene el compromiso de incrementar un tres por ciento anual la cantidad total destinada al dividendo en efectivo.
Adicionalmente, concluyó el segundo programa de recompra de acciones propias por importe de 500 millones de euros, que se suma al ya ejecutado de 350 millones de euros, elevando el importe total de recompra de acciones para amortización hasta 850 millones de euros. Para cumplir con el compromiso estratégico de distribución, la compañía ha anunciado el lanzamiento de un tercer programa de recompra de acciones para su amortización de hasta 950 millones de euros, que está previsto que se ejecute antes de que finalice el año.
Como resultado, las recompras ejecutadas en 2026 alcanzarían 1.800 millones de euros, elevando la remuneración total al accionista a cerca de 3.000 millones de euros. La reducción del número de acciones en circulación derivada de las recompras se traducirá en un mayor aumento del dividendo por acción. Esta retribución beneficiará a los cerca de 400.000 accionistas de Repsol, en su mayoría minoritarios afincados en España.








































