Fundación Renovables y ECODES alertan del impacto de retrasar la normativa europea sobre el metano
La Fundación Renovables y ECODES han advertido de que aplazar las obligaciones del Reglamento europeo del Metano no solucionará la crisis energética ni reducirá la volatilidad de los precios. En una nota difundida el 21 de octubre, ambas entidades rechazaron que la situación energética se utilice como argumento para debilitar una normativa destinada a reducir las emisiones de metano de los combustibles fósiles importados, combatir el cambio climático y reforzar la seguridad energética europea.
El metano es un potente gas de efecto invernadero cuya reducción resulta importante para frenar el calentamiento global a corto plazo. Según las organizaciones, evitar las pérdidas de este recurso energético permitiría aprovechar mejor los materiales disponibles y reducir la dependencia exterior de Europa.
Las entidades defienden que la seguridad energética requiere disminuir estructuralmente la dependencia del petróleo y el gas mediante el desarrollo de las energías renovables, el almacenamiento, la eficiencia energética y la electrificación. En su opinión, retrasar las medidas climáticas no responde a los problemas de abastecimiento, sino que prolonga la exposición europea a los combustibles fósiles.
Beneficios económicos, climáticos y sanitarios
Ambas fundaciones también alertan de las consecuencias económicas y sanitarias que tendría rebajar las exigencias del reglamento. Según un análisis de DIW Econ citado por la coalición europea, la aplicación íntegra de la normativa podría generar alrededor de 704.000 millones de euros en beneficios climáticos, sanitarios y económicos, frente a unos costes regulatorios de 49.000 millones.
El mismo análisis estima que un retraso de tres años acompañado de requisitos menos exigentes podría ocasionar 185.000 millones de euros adicionales en daños y alrededor de 40.000 muertes prematuras más.
Ante este escenario, las dos organizaciones se suman a las reivindicaciones de la coalición europea de entidades de la sociedad civil y piden a las instituciones comunitarias que mantengan el alcance del reglamento, eviten nuevos aplazamientos y no reduzcan sus exigencias.
Agilizar las negociaciones y resolver los obstáculos técnicos
Entre sus peticiones, las organizaciones reclaman agilizar las negociaciones sin reabrir de forma general una legislación acordada en 2024. También instan a resolver los obstáculos técnicos pendientes y a garantizar que las autoridades y las empresas dispongan de los mecanismos necesarios para cumplir y verificar las obligaciones establecidas.
El responsable de políticas climáticas de la fundación renovables, Ismael Morales, advierte de las consecuencias de posponer la normativa: “No podemos utilizar una coyuntura para dejar de perseguir nuestra independencia energética, además de dejar de importar gas natural procedente de fracking”.
Por su parte, la experta de metano de ECODES, Sarah Galeran, destaca la importancia de reducir estas emisiones para avanzar en la lucha climática y reforzar el suministro energético europeo. “Reducir las emisiones de metano en el sector de la energía es una de las formas más rápidas y rentables de frenar el calentamiento global, y también de reforzar la seguridad energética de Europa”, señala. Asimismo, Sarah Galeran pide a la comisión y a los Estados miembros que “se centren en resolver cuanto antes los obstáculos técnicos que aún quedan y aplicar el Reglamento sin tardar”.










































