Aedive propone al Gobierno una hoja de ruta para consolidar la industria española de recarga
Aedive ha trasladado al ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, un decálogo de medidas para reforzar la industria española de infraestructura de recarga y convertir las capacidades industriales y tecnológicas existentes en una ventaja competitiva duradera. La asociación defiende que los puntos de recarga deben reconocerse como parte estratégica de la industria de la automoción y reclama políticas específicas para impulsar su fabricación, innovación y competitividad.
La Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (AEDIVE) mantuvo el 25 de agosto una reunión con el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, en la que trasladó al Gobierno su visión sobre la movilidad eléctrica desde una perspectiva industrial y empresarial. El encuentro puso el foco en las condiciones necesarias para que España no solo avance en la electrificación del transporte, sino que consolide y amplíe la capacidad industrial y tecnológica vinculada a este proceso.
Entre la documentación entregada figura el 'Decálogo de la Industria Española de Infraestructura de Recarga', elaborado a partir de las aportaciones de los fabricantes nacionales integrados en Aedive. El documento parte de la premisa de que España dispone ya de capacidades industriales y tecnológicas relevantes en este ámbito y plantea aprovecharlas para reforzar la posición competitiva del país.
Reconocer la recarga como industria estratégica
Uno de los principales planteamientos de AEDIVE es que la infraestructura de recarga sea reconocida como una industria estratégica y parte integral de la industria de la automoción, al mismo nivel que el vehículo y sus componentes. La asociación considera que la electrificación del transporte no puede abordarse únicamente desde la perspectiva del vehículo y que una infraestructura de recarga suficiente, fiable, interoperable y tecnológicamente avanzada resulta necesaria para consolidar la movilidad eléctrica.
El decálogo propone impulsar una política industrial que fomente el diseño, la fabricación y el desarrollo de equipos de recarga en Europa, con el objetivo de reducir dependencias externas, reforzar las cadenas de suministro y generar empleo cualificado e innovación. Asimismo, AEDIVE plantea incorporar expresamente a los fabricantes de equipos y soluciones de recarga a la Industrial Accelerator Act, para facilitar su acceso a instrumentos europeos de financiación, inversión e innovación.
La asociación también reclama modificar el modelo de contratación pública para que las licitaciones valoren el coste total del ciclo de vida de los equipos, incluyendo instalación, operación, mantenimiento, consumo energético, actualización y eventual sustitución. Junto a estos aspectos económicos, propone considerar parámetros como calidad, fiabilidad, interoperabilidad, ciberseguridad, eficiencia energética, sostenibilidad y servicio posventa.
Supervisión y regulación homogénea
La asociación plantea además establecer un mecanismo nacional especializado para la supervisión de los equipos de recarga, con capacidad para realizar ensayos técnicos, coordinar campañas de inspección y emitir informes de seguimiento. La medida pretende reducir las diferencias existentes en la intensidad de la vigilancia del mercado y favorecer unas condiciones de competencia equilibradas para los fabricantes españoles y europeos.
El decálogo incluye también la petición de un marco regulatorio estable y armonizado, con una aplicación coordinada de normativas como AFIR, metrología, Cyber Resilience Act y NIS2, evitando interpretaciones divergentes, duplicidades y requisitos adicionales que puedan convertirse en barreras para el mercado.
Simplificar las ayudas y reforzar la I+D+i
En materia de incentivos, Aedive reclama simplificar los programas de ayudas vinculados a la infraestructura de recarga, reduciendo la carga documental, homogeneizando las convocatorias y acortando los plazos de evaluación, resolución y pago. El objetivo es acelerar la movilización de fondos públicos destinados a inversión industrial y despliegue de infraestructura.
La asociación propone asimismo reforzar la I+D+i en áreas como la recarga inteligente y bidireccional, la interoperabilidad, la integración con la red eléctrica, la digitalización, el mantenimiento predictivo y la gestión energética. Para ello plantea mecanismos de financiación estables y una mayor colaboración entre empresas, centros tecnológicos, universidades, operadores energéticos y administraciones.
El documento pone el foco también en el ecosistema industrial asociado a la recarga, reclamando políticas que favorezcan el crecimiento de fabricantes, proveedores tecnológicos y pymes y permitan desarrollar en España actividades de diseño, ingeniería, software, digitalización, integración energética, mantenimiento y servicios asociados. Busca así incrementar la autonomía industrial y tecnológica, generar empleo cualificado y estable, atraer inversión y utilizar el mercado nacional como plataforma para mejorar la competitividad y la capacidad exportadora.
El coste energético del transporte pesado
Durante el encuentro, Aedive entregó también el informe 'kWh bonificado para el transporte pesado en España', una propuesta orientada a corregir el desequilibrio entre las tecnologías energéticas disponibles para el transporte profesional. La iniciativa busca evitar que el coste energético se convierta en una barrera adicional para la electrificación del transporte pesado y generar una demanda eléctrica previsible que contribuya a movilizar inversión industrial, infraestructura de recarga y actividad económica.
La asociación abordó igualmente otros trabajos trasladados previamente al Ministerio, entre ellos el impulso de la recarga en corriente alterna y la plataforma PIRVEP, relacionada con el despliegue de infraestructura de alta potencia y la eliminación de barreras administrativas, regulatorias y operativas.
En este último ámbito, Aedive señaló el coste económico y reputacional que afrontan los operadores de infraestructura de recarga por instalaciones que no pueden entrar en servicio dentro de los plazos previstos debido a retrasos administrativos y a los procesos de conexión y energización con las distribuidoras.
La reunión también permitió abordar los Certificados de Ahorro Energético (CAES), los eCredits y diferentes aspectos relacionados con la seguridad industrial en la instalación de puntos de recarga.












































