OPINIÓN
“El almacenamiento ya no es una opción, es una condición necesaria para culminar con éxito la transición energética”

Dolores Sánchez, nueva presidenta de Asealen

Redacción Interempresas15/06/2026

En un momento clave para la transformación del sistema energético español, Dolores Sánchez asume la presidencia de la Asociación Española de Almacenamiento de Energía (Asealen) con el objetivo de consolidar el papel del almacenamiento como pieza esencial para la integración renovable, la seguridad de suministro y la competitividad industrial. En esta entrevista Sánchez defiende la necesidad de acelerar el desarrollo regulatorio, ofrecer señales estables a la inversión y situar el almacenamiento en el centro de la planificación energética para que deje de ser una promesa de futuro y se convierta en una realidad cotidiana del sistema eléctrico español.

Imagen

Acaba de asumir la presidencia de Asealen en un momento que usted misma ha definido como decisivo para la transición energética. ¿Qué le supone asumir esta responsabilidad?

Asumir la presidencia de Asealen es un honor y una gran responsabilidad. El almacenamiento energético ha dejado de ser una tecnología de futuro para convertirse en una necesidad presente para el sistema eléctrico español. Nos encontramos en un momento decisivo porque España ha realizado una apuesta muy ambiciosa por las energías renovables y ahora debemos dotar al sistema de la flexibilidad necesaria para integrarlas de forma segura y eficiente.

Mis prioridades serán continuar fortaleciendo el papel de la asociación como interlocutor de referencia ante las administraciones y los reguladores, impulsar un marco regulatorio que facilite las inversiones y contribuir a que el almacenamiento ocupe el lugar que le corresponde en la planificación energética del país. También queremos seguir poniendo en valor la diversidad tecnológica del sector y su capacidad para generar empleo, actividad económica y competitividad industrial.

Asealen nació en 2020, cuando el almacenamiento energético todavía ocupaba un papel secundario en el debate energético. ¿Cómo valora la evolución del sector y de la propia asociación durante estos seis años?

La evolución ha sido extraordinaria. En 2020 el almacenamiento era percibido como un elemento complementario dentro de la transición energética. Hoy existe un amplio consenso sobre que resulta imprescindible para alcanzar los objetivos de descarbonización y garantizar la seguridad de suministro.

Asealen ha crecido en paralelo a esta transformación. Hemos pasado de representar a un sector emergente a convertirnos en una voz reconocida y respetada dentro del ecosistema energético. La asociación ha contribuido a trasladar a los responsables públicos la importancia estratégica del almacenamiento y a impulsar avances regulatorios que hace unos años parecían lejanos.

Bajo la presidencia de Yann Dumont, Asealen se ha consolidado como una de las principales voces del sector. ¿Qué objetivos se marca para esta nueva etapa y qué le gustaría que hubiera cambiado cuando finalice su mandato?

El trabajo realizado por Yann Dumont y por todos los miembros de la asociación ha sido fundamental para situar el almacenamiento en el centro del debate energético. Mi objetivo es consolidar ese legado y dar un paso más: pasar de la planificación a la materialización de toda esa potencia y capacidad de almacenamiento energético que el sistema precisa.

Me gustaría que, al finalizar esta etapa, España pueda constatar avances claros, que existan señales económicas estables para atraer inversión y que el sector cuente con un marco regulatorio plenamente adaptado a sus necesidades. En definitiva, que el almacenamiento deje de hablarse en futuro y pase a formar parte de la realidad cotidiana del sistema eléctrico.

El almacenamiento ha pasado de ser una tecnología de futuro a convertirse en un elemento imprescindible para la integración renovable. ¿Cree que administraciones, reguladores y sociedad son hoy plenamente conscientes de su importancia estratégica?

Se ha avanzado mucho en los últimos años, pero todavía queda camino por recorrer. Existe una mayor comprensión del papel que desempeña el almacenamiento para integrar renovables, aportar flexibilidad y reforzar la seguridad del sistema. Sin embargo, en ocasiones sigue percibiéndose como una tecnología complementaria cuando, en realidad, constituye una infraestructura estratégica en sí misma.

Por otro lado, no debemos olvidar nunca para quién queremos transición energética: para las personas. Debemos situar a las personas en el centro del modelo. La gestión de la transición no puede limitarse únicamente a desplegar tecnología o aprobar regulación. Requiere también gestionar emociones colectivas, expectativas y tiempos sociales.

La buena noticia es que tanto las instituciones europeas como las nacionales reconocen cada vez más su relevancia. Ahora es necesario traducir ese reconocimiento en medidas concretas que permitan acelerar las inversiones y materializar los proyectos.

Uno de los mensajes recurrentes del sector es la necesidad de un marco regulatorio estable y predecible. ¿Cuáles son, a su juicio, las principales barreras regulatorias que todavía frenan el despliegue del almacenamiento en España?

La principal necesidad es disponer de señales regulatorias y económicas que proporcionen visibilidad a largo plazo a los inversores. El almacenamiento requiere inversiones intensivas en capital y, por tanto, necesita marcos que permitan reducir la incertidumbre.

También es importante continuar avanzando en la simplificación administrativa, en la agilización de los procedimientos de tramitación y en el desarrollo de todos aquellos aspectos regulatorios pendientes que permitan la plena participación del almacenamiento en los distintos mercados eléctricos y servicios al sistema. Aquí destaca especialmente el Real Decreto pendiente para la coordinación de la concesión de aguas, el acceso a red, la autorización medioambiental y las autorizaciones administrativas de centrales hidráulicas reversibles.

España ha dado pasos importantes, pero debemos acelerar para no perder competitividad frente a otros países europeos que están desplegando mecanismos específicos de apoyo al almacenamiento.

“Queremos seguir poniendo en valor la diversidad tecnológica del sector y su capacidad para generar empleo, actividad económica y competitividad industrial”

La Comisión Europea ha dado luz verde al mecanismo de capacidad español. Desde Asealen han reclamado que entre en funcionamiento cuanto antes. ¿Qué impacto espera que tenga esta herramienta en el desarrollo de nuevos proyectos y en la atracción de inversión?

La aprobación del mecanismo de capacidad es una noticia muy positiva porque aporta una señal de largo plazo que el sector venía reclamando desde hace años. Su puesta en marcha permitirá reconocer el valor que aportan los recursos capaces de garantizar firmeza y flexibilidad al sistema eléctrico.

Esperamos que contribuya a desbloquear decisiones de inversión, facilite la financiación de nuevos proyectos y acelere el despliegue de capacidad de almacenamiento. Ahora es fundamental que el calendario de implementación avance con rapidez y certidumbre para que los promotores puedan trasladar estas señales a proyectos concretos.

No obstante, debemos ser conscientes de que otros países europeos están complementando los mecanismos de capacidad con herramientas adicionales específicamente diseñadas para el almacenamiento de larga duración. Italia ha aprobado recientemente un esquema basado en contratos por diferencias para almacenamiento y Francia está avanzando en una propuesta similar para proyectos de bombeo hidráulico. Son ejemplos que muestran cómo Europa está buscando fórmulas para dar visibilidad a inversiones estratégicas con horizontes de recuperación muy largos. España debe analizar estas experiencias y valorar qué diseño concreto de convocatoria o qué instrumentos adicionales pueden resultar necesarios para alcanzar los objetivos del PNIEC.

España cuenta con objetivos muy ambiciosos de penetración renovable. ¿Qué papel tendrá el almacenamiento para garantizar la flexibilidad, la estabilidad y la seguridad de suministro del sistema eléctrico en los próximos años?

El almacenamiento será uno de los pilares fundamentales del sistema eléctrico del futuro. Cuanto mayor sea la penetración de energías renovables variables, mayor será la necesidad de disponer de recursos capaces de gestionar los desequilibrios temporales entre generación y demanda.

Su contribución será esencial para integrar más renovables, reducir vertidos de energía limpia, optimizar el uso de las redes, aportar servicios de ajuste, reforzar la estabilidad del sistema y mejorar la seguridad de suministro. Sin almacenamiento será mucho más difícil y costoso alcanzar los objetivos energéticos y climáticos de España.

Cuando se habla de almacenamiento, la atención suele centrarse en las baterías, pero existen otras tecnologías y modelos de negocio. ¿Qué combinación tecnológica cree que será necesaria para responder a las necesidades del sistema energético español?

No existe una única solución tecnológica. El sistema necesitará una combinación equilibrada de tecnologías capaces de responder a diferentes necesidades temporales y operativas.

Las baterías desempeñarán un papel clave en la gestión intradiaria y en la prestación de servicios de flexibilidad y estabilidad. Al mismo tiempo, el bombeo hidráulico seguirá siendo fundamental para proporcionar almacenamiento de larga duración y capacidad de respaldo a gran escala. También veremos la aparición de nuevas soluciones que contribuirán a diversificar las opciones disponibles.

La clave será desarrollar un marco tecnológicamente neutro que permita que cada solución aporte valor allí donde resulte más eficiente. Y aquí ya no podemos pensar solo en el sistema eléctrico, ya que hay soluciones de almacenamiento energético para electrificación de calor industrial, para mejorar e impulsar la movilidad eléctrica, para optimizar la gestión energética de los consumidores…

Dolores Sánchez y Yann Dumont, tras su nombramiento en la Asamblea General de 2026
Dolores Sánchez y Yann Dumont, tras su nombramiento en la Asamblea General de 2026.

Más allá de la transición energética, usted ha destacado que el almacenamiento puede generar empleo, actividad industrial y cohesión territorial. ¿Qué oportunidades económicas e industriales puede aportar este sector a España?

Las oportunidades son muy significativas. El almacenamiento moviliza inversiones, genera empleo cualificado, impulsa cadenas de suministro industriales y favorece el desarrollo económico de numerosos territorios.

España cuenta con capacidades industriales, conocimiento técnico y recursos naturales que pueden situarla en una posición de liderazgo europeo. Si somos capaces de crear un entorno adecuado para la inversión, el almacenamiento no solo contribuirá a la transición energética, sino también a la competitividad económica y a la reindustrialización del país.

Además, muchas de estas inversiones se desarrollan en zonas rurales, donde tienen un valor territorial directo que se traduce en empleo local, fijación de la población y dinamización de zonas rurales, y uso productivo del territorio. Finalmente, el almacenamiento incrementa la recaudación municipal mediante impuestos y cánones y actúa como polo de atracción industrial al reforzar la disponibilidad de energía renovable.

“Necesitamos estabilidad regulatoria, mecanismos que faciliten la inversión, agilidad administrativa y una visión estratégica de largo plazo”

Si tuviera la oportunidad de trasladar un mensaje a los responsables energéticos sobre el futuro del almacenamiento, ¿cuál sería y qué decisiones considera urgentes para no perder la oportunidad que tiene España en este ámbito?

Mi mensaje sería muy claro: el almacenamiento ya no es una opción, es una condición necesaria para culminar con éxito la transición energética.

España dispone de una oportunidad extraordinaria para convertirse en un referente europeo gracias a su potencial renovable, su capacidad industrial y sus recursos para desarrollar distintas tecnologías de almacenamiento. Pero esa oportunidad requiere actuar con rapidez.

Necesitamos estabilidad regulatoria, mecanismos que faciliten la inversión, agilidad administrativa y una visión estratégica de largo plazo. Las decisiones que adoptemos en los próximos años determinarán nuestra capacidad para liderar la transición energética o para quedar rezagados frente a otros países que ya están avanzando con determinación.

COMENTARIOS AL ARTÍCULO/NOTICIA

Deja un comentario

Para poder hacer comentarios y participar en el debate debes identificarte o registrarte en nuestra web.

Suscríbase a nuestra Newsletter - Ver ejemplo

Contraseña

Marcar todos

Autorizo el envío de newsletters y avisos informativos personalizados de interempresas.net

Autorizo el envío de comunicaciones de terceros vía interempresas.net

He leído y acepto el Aviso Legal y la Política de Protección de Datos

Responsable: Interempresas Media, S.L.U. Finalidades: Suscripción a nuestra(s) newsletter(s). Gestión de cuenta de usuario. Envío de emails relacionados con la misma o relativos a intereses similares o asociados.Conservación: mientras dure la relación con Ud., o mientras sea necesario para llevar a cabo las finalidades especificadasCesión: Los datos pueden cederse a otras empresas del grupo por motivos de gestión interna.Derechos: Acceso, rectificación, oposición, supresión, portabilidad, limitación del tratatamiento y decisiones automatizadas: contacte con nuestro DPD. Si considera que el tratamiento no se ajusta a la normativa vigente, puede presentar reclamación ante la AEPD. Más información: Política de Protección de Datos