El sector renovable exige cambios estructurales para blindar el sistema
La Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA Renovables) reclama medidas urgentes para reforzar la autonomía energética nacional mediante la electrificación de la demanda y el impulso al almacenamiento. El director general de la asociación, José María González Moya, defiende esta transformación ante la actual inestabilidad internacional para reducir la exposición a combustibles importados. La organización propone una rebaja fiscal a la electricidad y una mayor ambición en gases renovables para sustituir el consumo de gas fósil.
La seguridad energética constituye hoy una prioridad económica e industrial frente a las tensiones en Oriente Medio y la volatilidad de los mercados. Aunque España avanzó en potencia instalada, la economía mantiene una elevada exposición al gas natural en hogares e industrias. En 2025, la demanda eléctrica nacional ascendió a 255,8 TWh, mientras que el consumo convencional de gas alcanzó los 231,8 TWh; además, el 16,8% de la electricidad provino de ciclos combinados y el 5,7% de cogeneraciones.
Esta estructura implica que más del 20% de la generación eléctrica todavía depende de importaciones de gas fósil. El director general de la asociación, José María González Moya, señala que “la crisis de la guerra de Irán, como hace cuatro años pasó con la invasión de Ucrania son recurrentes y seguirán golpeando nuestra economía. La solución pasa por blindar con renovables nuestra seguridad energética, pero debemos dar pasos decididos en esa dirección y eliminar las barreras existentes”.
Precios históricos y protección al consumidor final
En febrero, el mercado eléctrico tuvo un precio medio de 16,41 €/MWh, frente a los 71,67 €/MWh de enero y los 108,31 €/MWh del mismo mes el año anterior. Estos datos sitúan al pasado febrero como el segundo mes más barato de la serie histórica del mercado mayorista. Para el sector, estas cifras confirman que la generación autóctona abarata el sistema y reduce la exposición exterior.
Según el director general de APPA Renovables “las renovables no son sólo una herramienta de descarbonización; son también una política de seguridad energética”. Según el directivo, “España no puede resignarse a gestionar una y otra vez crisis energéticas importadas, que sabemos que son y serán recurrentes. Tenemos recursos renovables, tecnología y tejido empresarial para construir una respuesta propia, más segura y más competitiva. La mejor protección frente a la volatilidad internacional es aprovechar con ambición nuestras fuentes autóctonas”.
Medidas fiscales y activos estratégicos de almacenamiento
La asociación considera prioritario reducir la carga fiscal que soporta la electricidad para incentivar el uso de este vector descarbonizado. José María González Moya, vuelve a incidir en que "no tiene sentido que penalicemos de esta forma la electricidad, si contabilizando el 55% renovable y el 20% nuclear, más del 75% de la electricidad es descarbonizada y no depende de importaciones, es un vector fundamental para la seguridad energética”.
La estrategia propuesta incluye incentivos al autoconsumo y una regulación que acelere el almacenamiento, con especial foco en el bombeo hidráulico. APPA Renovables subrayó la necesidad de no prescindir del “valor estratégico” de la hidráulica al término de las concesiones. En su opinión, estas infraestructuras ofrecen almacenamiento, regulación y firmeza, por lo que su continuidad debe vincularse al “interés general” de la autonomía energética del país.






















































