El sector fotovoltaico reclama medidas urgentes para reactivar el despliegue del autoconsumo
La Unión Española Fotovoltaica (Unef) reunió el pasado 24 de abril a más de 350 representantes del ecosistema energético nacional en la quinta edición de su Cumbre de Autoconsumo. Durante la jornada, se constató la pérdida de ritmo en nuevas instalaciones en 2024 —con un 31% menos respecto al año anterior— y se instó a aplicar con urgencia medidas normativas, fiscales y técnicas que reactiven el despliegue. Unef advirtió que, pese al avance acumulado, el ritmo actual no garantiza el cumplimiento de los objetivos marcados en el PNIEC para 2030.
La V Cumbre de Autoconsumo sirvió como punto de encuentro para más de 350 profesionales del sector, representantes institucionales y agentes públicos implicados en el desarrollo de las energías renovables. El evento se produjo en un momento especialmente delicado para el autoconsumo fotovoltaico, cuya trayectoria, tras varios años de expansión sostenida, se ha visto interrumpida por una desaceleración significativa.
Durante la inauguración, Rafael Benjumea, presidente de Unef, advirtió que “la caída del 31% en nuevas instalaciones en 2024 enciende todas las alarmas”, y recalcó la urgencia de actuar para no desaprovechar el impulso conseguido en ejercicios anteriores. Según datos compartidos por la asociación, en 2024 se sumaron 1.182 MW de nueva potencia en régimen de autoconsumo, lo que equivale a más de 50.000 instalaciones domésticas, pero el ritmo de crecimiento ha disminuido de forma evidente respecto a los 1.728 MW instalados en 2023.
Esta ralentización contrasta con el fuerte dinamismo acumulado desde la aprobación del Real Decreto 244/2019, que permitió al autoconsumo pasar de ser una opción minoritaria a consolidarse como solución energética habitual en hogares, industrias y administraciones. Actualmente, España supera los 8 GW de potencia instalada en autoconsumo, aunque para alcanzar el objetivo de 19 GW fijado en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) de cara a 2030, será necesario recuperar tasas de crecimiento superiores a las actuales.
El director general del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (Idae), Miguel Rodrigo, contextualizó la desaceleración señalando que, pese a ella, el volumen de potencia añadida en 2024 se sitúa un 61% por encima del registrado en 2019. Aun así, recalcó que la situación exige una intervención decidida para garantizar una evolución compatible con los compromisos nacionales de descarbonización y equidad energética. Rodrigo puso de relieve los 8 GW alcanzados y animó a las empresas del sector a transmitir optimismo al ciudadano. "Tenemos que ser capaces de comunicar que el autoconsumo merece la pena, porque es bueno para la economía, la sociedad y el planeta".
Entre los factores que frenan el desarrollo del autoconsumo, el sector identificó diversas trabas de carácter administrativo, técnico y económico. Según los participantes en la Cumbre, los procedimientos actuales presentan incoherencias normativas y umbrales de tramitación que ya no se corresponden con la madurez del mercado. Así, Unef planteó como prioridad inmediata la eliminación de límites injustificados, como el actual umbral de 100 kW para beneficiarse de una tramitación simplificada, y propuso ampliar este límite hasta los 450 kW. También se solicitó eximir del procedimiento administrativo a las instalaciones que inyecten menos de 15 kW a la red, lo que permitiría aligerar la carga burocrática para pequeños consumidores.
En cuanto a las condiciones técnicas, se propuso ampliar hasta 5.000 metros la distancia máxima permitida entre los puntos de generación y de consumo en las instalaciones de autoconsumo con excedentes, un aspecto especialmente relevante para entornos rurales o polígonos industriales con dispersión de infraestructuras.
El autoconsumo colectivo concentró también buena parte del debate. La asociación defendió la conveniencia de agilizar su tramitación mediante la incorporación de la figura del gestor de autoconsumo colectivo y simplificar los acuerdos de reparto energético. Además, se instó a eliminar requisitos considerados innecesarios, como la instalación de contadores adicionales, cuya exigencia encarece los proyectos y dificulta su viabilidad técnica en ciertos edificios o comunidades.
Desde el punto de vista económico, el sector defendió medidas fiscales orientadas a reforzar el atractivo del autoconsumo. Entre ellas, se planteó el incremento del término variable de la factura eléctrica para fomentar el ahorro, la extensión de las deducciones fiscales aplicables por eficiencia energética, y la aplicación del tipo reducido de IVA a componentes esenciales de las instalaciones, incluidas las baterías de almacenamiento.
Precisamente, el almacenamiento energético fue objeto de una reivindicación específica. Unef recalcó que estas soluciones ofrecen capacidad de gestión de la demanda y estabilización de la red, por lo que solicitó su plena integración en la normativa de autoconsumo. Según lo planteado, deben considerarse como agentes tanto generadores como consumidores, con un encaje regulatorio que reconozca su función dentro del ecosistema energético descentralizado.
Otro de los aspectos abordados durante la jornada fue la equidad territorial. El sector alertó sobre la existencia de disparidades en la aplicación de exenciones administrativas por parte de las distintas comunidades autónomas. Para resolver esta situación, se reclamó una armonización de criterios que garantice la igualdad de oportunidades en todo el territorio nacional y se exigió el cumplimiento estricto de plazos por parte de las compañías distribuidoras a la hora de tramitar nuevas conexiones.
Durante la Cumbre, Unef también presentó el 'Manual de Buenas Prácticas en Seguridad Contra Incendios', disponible de forma gratuita en su sitio web. Este documento técnico ofrece pautas detalladas para asegurar que el diseño, la instalación y el mantenimiento de las instalaciones de autoconsumo cumplan con criterios de seguridad, insistiendo en la importancia de la formación y cualificación de los profesionales, así como en el uso de materiales certificados y componentes de calidad contrastada.
La jornada sirvió también para poner en valor el potencial de las comunidades energéticas locales. Rafael Benjumea hizo hincapié en la necesidad de dotarlas de un marco jurídico estable que reconozca su interés público y facilite su implantación por parte de administraciones municipales, cooperativas u otros entes ciudadanos. Estas figuras pueden convertirse, según indicó, en catalizadores para la transición energética desde la proximidad y la participación activa.
La electrificación de la demanda fue otro de los vectores analizados, con especial atención a la integración de tecnologías complementarias como bombas de calor o sistemas de almacenamiento. Asimismo, se reiteró la necesidad de aplicar de forma efectiva el sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAEs), concebido como mecanismo para estimular inversiones en eficiencia.
En la recta final de la jornada, Benjumea manifestó su confianza en el potencial del país para alcanzar los objetivos fijados, siempre que se ajusten los instrumentos regulatorios y se facilite el despliegue en todos los niveles. “El autoconsumo representa la España que queremos: innovadora, sostenible y justa. Contamos con el conocimiento, el tejido empresarial y el respaldo social. Solo faltan algunas piezas regulatorias para completar el puzle”, concluyó.
La Cumbre dejó patente que, si bien el sector ha demostrado una capacidad notable de crecimiento, todavía debe resolver obstáculos estructurales que limitan su progresión. Con la energía solar convertida ya en la segunda fuente de generación eléctrica en España —20% del mix eléctrico nacional en 2024, según Unef—, la consolidación del autoconsumo será decisiva para mantener el ritmo de descarbonización y avanzar hacia un modelo energético más participativo y resiliente.


























