BP y Shell se echan para atrás en su apuesta por las energías solar y eólica
Los dos grupos británicos, que desde hace años promocionan su imagen como abanderados de la energía limpia, han limitado drásticamente su inversión en activos eólicos y solares, para enfocarse al desarrollo de biocombustibles y de técnicas para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en instalaciones industriales.
Una de las consecuencias más visibles en España de ese cambio de estrategia es el anunciado cierre de la fábrica de paneles solares de BP en Madrid. En Reino Unido, las petroleras han renunciado a invertir en parques eólicos, y especialmente sonado ha sido el abandono por parte de Shell del consorcio que quiere desarrollar el mayor parque eólico marino del mundo, en el estuario del río Támesis.
Este hecho alimenta el debate sobre si las grandes petroleras tienen interés real en invertir en el negocio de las renovables. Las compañías replican que su compromiso con el fomento de la energía limpia sigue vivo, y que sus últimas decisiones responden a una adaptación a los cambios en el entorno económico y regulatorio. “Nuestra estrategia en energía alternativa consiste en invertir de una manera selectiva y disciplinada en áreas donde podemos alcanzar una buena ventaja competitiva”, asegura Tony Hayward, consejero delegado de BP, según recoge el diario Expansión.















































