La AIE emite un informe con medidas para evitar el calentamiento global y acelerar la reducción de emisiones
Redacción ProfesionalesHoy17/06/2015
A tan sólo seis meses de la celebración de la cumbre de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, que tendrá lugar en París este mes de diciembre, la Agencia Internacional de Energía (AIE) ha lanzado un informe especial sobre energía y cambio climático.
En el mismo se alerta de que las estrategias actuales a nivel mundial en la lucha contra el cambio climático son insuficientes y que el calentamiento global superará los dos grados y medio. Además ha advertido que si no se invierte más en energías renovables la subida va a ser mucho más que eso.
Así mismo, este informe ofrece un análisis de los objetivos climáticos y energéticos nacionales teniendo en cuenta la tendencia a la baja de los precios de los combustibles fósiles. También describe formas de lograr las metas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a través del sector de la energía, sin obstaculizar el crecimiento económico.
El informe también pone de relieve la urgente necesidad de acelerar las tecnologías energética que ayudarán a impulsar la transición del sistema mundial de energía hacia un futuro bajo en carbono.
De todas las emisiones de gases nocivos a la atmósfera, el sector energético es responsable de más de dos tercios, por delante de la agricultura o el transporte, por lo que "cualquier acuerdo que se tome en París debe tener esto en cuenta", advirtió el economista jefe del organismo, Fatih Birol.
La AIE, que analiza el contexto energético para sus 29 países miembros, ha examinado los compromisos o las intenciones de lucha contra el cambio climático anunciados por los invitados a París y concluye que, aunque hay "señales esperanzadoras", sobre todo de EEUU, la Unión Europea (UE) o China, "no serán suficientes" para frenar el calentamiento a su ritmo actual.
La Agencia advierte de que si no se toman medidas más decisivas a partir de 2030, la temperatura global podría aumentar de media 2,6ºC para 2100 y unos 3,5ºC en 2200.
Como principal recomendación a los países, el organismo propone un plan de "cuatro pilares" cuya primera meta es que las emisiones de CO2 lleguen a su tope en 2020 y empiecen a bajar después de esa fecha. Para lograr esto, hay que mejorar la eficiencia energética -por ejemplo prohibiendo los electrodomésticos o coches poco eficientes-, vetar la construcción de centrales eléctricas a carbón ineficientes y aumentar la inversión en energías renovables de 270.000 millones de dólares actuales a 400.000 millones de dólares en 2030. Igualmente, se deben eliminar gradualmente los subsidios al combustible fósil -cifrados en 500.000 millones de dólares anuales y ubicados sobre todo en Oriente Medio y Asia- para 2030 y reducir las emisiones de metano en la producción de petróleo y gas.




































