Iberdrola prevé invertir 24.000 millones de euros
El grupo continuará desarrollando un modelo empresarial basado en la creación de valor a largo plazo, que permita mantener la solidez financiera y ofrecer una remuneración sostenible a sus accionistas. De todas las inversiones previstas, 22.000 millones de euros -más del 90% del total- corresponden a proyectos ya comprometidos, de los que cerca de un 60% se encuentra ya en construcción. Además, 17.000 millones -70% del total- se destinarán a iniciativas de crecimiento. Por perfil de negocio, Iberdrola continuará apostando por áreas reguladas que proporcionen ingresos estables y previsibles a largo plazo. Así, el 88% de los 24.000 millones de euros de inversión total se dedicará a actividades reguladas o con contratos a largo plazo. De este importe, el 46% se destinará a Redes, el 33% a Renovables y el 9% a Generación Regulada. El 12% restante se invertirá en los negocios de Generación y Comercial.
Por divisas, la compañía también seguirá diversificando su negocio y afianzando el proceso de internacionalización iniciado hace ya más de una década. El 43% de las inversiones previstas se realizará en dólares, el 35% en libras, el 20% en euros y el 2% restante en otras divisas, favoreciendo así el equilibrio geográfico de los resultados.
Entre las principales inversiones ya comprometidas por Iberdrola destacan las siguientes:
Reino Unido: infraestructuras de transporte y distribución bajo marcos regulatorios ya aprobados -hasta 2021 y 2023, respectivamente- y aumento de la capacidad renovable en el país, mediante la puesta en marcha de 1.070 nuevos megavatios (MW) eólicos marinos y de 450 nuevos MW eólicos terrestres.
Estados Unidos: tras la culminación, en tiempo récord, de la integración entre Iberdrola USA y UIL Holdings Corporation, AVANGRID, la subholding estadounidense, cuenta con marcos de redes aprobados en los estados de Nueva York, Maine, Connecticut y Massachusetts, desarrollará proyectos de transporte en Nueva York e instalará más de 750 MW renovables. AVANGRID, que cotiza en la Bolsa de Nueva York con una capitalización de en torno a 12.000 millones de dólares, distribuye electricidad a través de siete compañías en cuatro estados, es el segundo operador eólico de Estados Unidos y su nivel de emisiones es prácticamente nulo.
Iberia: en España, Iberdrola, que cuenta con un marco retributivo para la distribución -estable hasta 2019-, continuará desarrollando las redes inteligentes. En Portugal, la compañía seguirá adelante con el proyecto hidroeléctrico del Alto Támega, que añadirá una capacidad de 1.160 MW de almacenamiento por bombeo.
México: en el marco de su apuesta por el país tras la aprobación de la reforma energética, Iberdrola prevé poner en marcha nuevas centrales de ciclo combinado y plantas de cogeneración con contratos a largo plazo con una potencia total superior a los 1.600 MW.
Brasil: la empresa cuenta en el país con marcos regulatorios para el negocio de Redes aprobados hasta los años 2017, 2018 y 2019 y tiene previsto continuar contribuyendo al desarrollo de las energías limpias en Brasil, con 180 nuevos megavatios renovables en construcción. Además, a través de su participación en Neoenergia, incrementará también su potencia hidroeléctrica.
Con la culminación de estas inversiones, Iberdrola prevé que en 2020 el 81% de su beneficio bruto de explotación (Ebitda) proceda de negocios regulados o con contratos a largo plazo, frente al 75% actual, y que más del 60% del total se genere para ese año en dólares y libras.
En términos de evolución del beneficio, Iberdrola tiene previsto que el incremento medio anual de sus resultados hasta 2020 sea del 6%, tanto en Ebitda como en beneficio neto. Por su parte, el flujo de caja operativo (FFO) acumulado en el periodo 2016-2020 ascenderá a 34.500 millones de euros, superando por tanto las inversiones en todos los negocios.















































