La mutua Umivale Activa publica una campaña de buenas prácticas preventivas compuesta por una guía para el instalador electricista y cuatro fichas informativas de utilidad en cualquier actividad laboral
Cada semana se electrocutan 19 trabajadores de media en España
Por ello, desde el Servicio de Actividades Preventivas de Riesgos Laborales de la mutua Umivale Activa han visto necesario publicar una campaña de sensibilización para el instalador electricista. Una iniciativa compuesta por una guía de buenas prácticas preventivas para este colectivo y cuatro fichas informativas con el objetivo de “ayudar a nuestras empresas protegidas a reducir los accidentes causados por contacto eléctrico. Nuestro propósito es ayudarles a identificar los riesgos laborales asociados a esta profesión y establecer medidas para evitarlos”, según ha destacado José Luis Cebrián, coordinador del Servicio de Actividades Preventivas.
Entre los riesgos más destacados destacan las caídas al mismo o distinto nivel por suelos resbaladizos, cables en zonas de paso, uso de escaleras de mano o andamios. También los golpes, cortes y proyecciones derivados del uso de herramientas manuales, maquinaria o caída de objetos. La carga física o riesgo ergonómico, por posturas forzadas, movimientos repetitivos o manipulación de cargas; o los riesgos derivados por exposición a agentes físicos como el ruido elevado o por riesgo ambiental en los trabajos en temperaturas extremas.
El documento enumera cada uno de los riesgos e identifica entre las principales medidas de prevención a adoptar. Además, la guía se completa con un gran número de enlaces a otras publicaciones y campañas preventivas que amplían la información en materia de seguridad laboral.
Evidentemente, la guía dedica una parte importante al riesgo de electrocución por contacto eléctrico. Entre las medidas generales a adoptar, la guía recomienda aplicar el procedimiento de las cinco reglas de oro frente al riesgo eléctrico:
- Desconectar la parte de la instalación eléctrica de baja tensión sobre la que se va a actuar, así como los elementos que acumulan energía eléctrica.
- Prevenir cualquier posible realimentación, tomando medidas para prevenir la reconexión.
- Verificar la ausencia de tensión en todos los elementos activos.
- Poner a tierra y en cortocircuito aquellas instalaciones que por inducción o por otras razones puedan ponerse accidentalmente en tensión.
- Señalizar y delimitar la zona de trabajo.
La guía dedica además un apartado a los Equipos de Protección Individual o EPI que debe llevar el instalador electricista, entre los que no debe faltar:
- Casco de seguridad aislante con barboquejo.
- Gafas o pantalla facial adecuadas al arco eléctrico.
- Calzado ergonómico, con puntera reforzada, suela antiperforación y con propiedades aislantes.
- Arnés o cinturón de seguridad. A emplear en situaciones con peligro de caída en altura.
- Guantes, tanto de protección mecánica como aislantes (para trabajos con tensión).
- Ropa ignífuga y antiestática.
- Protectores auditivos.
Además, detalla en documentos diferenciados las medidas de protección frente a contactos eléctricos directos, frente a contactos eléctricos indirectos y otras medidas para llevar a cabo trabajos con exposición a contactos eléctricos.
Este material ya está disponible en umivaleactiva.es, en el apartado de Principales riesgos laborales, dentro de Seguridad en el Trabajo.





























