Los niveles elevados de partículas finas concentran la mayoría de los positivos por hongos en quirófanos
Un estudio realizado por Ambisalud, filial de Grupo Aire Limpio, en 762 quirófanos de 83 hospitales españoles identifica una estrecha relación entre la concentración de partículas finas en el aire y la presencia de hongos. Aunque la calidad microbiológica de las salas es buena en términos generales, la investigación detecta hongos patógenos en el 2,6% de las estancias analizadas.
La investigación, la cual recoge evaluaciones de calidad del aire interior (CAI) realizadas entre 2022 y 2026, analiza más de 17.000 lecturas de partículas y cerca de 3.000 placas de microbiología procesadas en el laboratorio de Ambisalud, acreditado por Enac. La muestra incluye hospitales de diferentes dimensiones, desde pequeños centros comarcales hasta complejos hospitalarios con más de 40 quirófanos.
Entre los principales resultados, el estudio señala que la contaminación por hongos guarda una estrecha correlación con la concentración de partículas finas de 0,5 micras. En concreto, el 10% de los quirófanos con mayor carga de partículas, aquellos que superan las 26.000 partículas por metro cúbico, concentra el 75% de los positivos por hongos detectados.
En este grupo, el 34% de las salas presenta resultados positivos en presencia fúngica, frente al 1,3% registrado en el 90% restante de los quirófanos analizados. Además, al aislar el efecto particular de cada centro sanitario, el riesgo de encontrar hongos en las estancias con mayor concentración de partículas es 21 veces superior.
Los microorganismos identificados incluyen hongos patógenos como Aspergillus, Mucor y Rhizopus. No obstante, los resultados muestran que la situación general del parque hospitalario es favorable: en la mayoría de los quirófanos el recuento de hongos es nulo y casi la mitad tampoco registra bacterias aerobias.
Las partículas como indicador de alerta
El estudio destaca el valor de los contadores ópticos de partículas de 0,5 micras como herramienta para identificar espacios con un posible riesgo biológico. Según explica Paulino Pastor, director general de Ambisalud, estos dispositivos permiten detectar de forma rápida y sencilla aquellas estancias en las que pueda aumentar riesgo de contaminación fúngica.
La investigación también pone de manifiesto una importante dispersión en las mediciones de partículas. Mientras que la mediana se sitúa en 1.885 partículas por metro cúbico, el promedio supera las 67.000. Para Ambisalud, esta diferencia evidencia que los valores medios pueden ocultar deficiencias puntuales en determinadas instalaciones, como filtros Hepa rotos o mal colocados, que requieren un análisis individualizado.














































































