La Cogeneración 2026 encara su transición con las subastas como eje del nuevo ciclo inversor
El XXII Congreso Anual de Cogeneración, celebrado el 6 de octubre, reunió en Madrid al sector industrial, energético y regulatorio para analizar el futuro de esta tecnología ante las próximas subastas de 1.200 MW. ACOGEN y COGEN España situaron la inversión, la continuidad de las instalaciones existentes y la flexibilidad tecnológica entre las principales cuestiones abordadas. El encuentro puso también el foco en la descarbonización del calor industrial y en la necesidad de adaptar las soluciones energéticas a las características de cada fábrica. Más de 30 ponentes participaron en cinco sesiones dedicadas a las perspectivas política, normativa, tecnológica y sectorial.
La producción con cogeneración cayó a la mitad entre 2019 y 2025, cuando su aportación pasó del 12% al 6% de la electricidad nacional. En 2026, la contribución se situó por debajo del 5%, frente al 12% registrado en la Unión Europea, según los datos expuestos durante el congreso. Esta evolución ha reducido el peso de una tecnología que aporta generación distribuida y que, según los organizadores, resulta relevante para la industria y para la estabilidad del sistema eléctrico.
Durante la apertura del Congreso, el presidente de Acogen, José Ignacio Castillo, defendió el papel de la cogeneración como infraestructura industrial y energética. “La cogeneración es una infraestructura industrial y energética que conecta el futuro de nuestras fábricas con el del sistema eléctrico. Aúna futuro industrial y transición energética”, señaló.
“Se trata de generar valor cuando la cogeneración funciona, pero también cuando está parada: aprovechar electricidad competitiva para producir calor, emplear energía almacenada y gestionar con flexibilidad el suministro a la fábrica y a la red”, explicó el presidente de Acogen.
Jose Ignacio Castillo destacó asimismo la aportación de las industrias papeleras, alimentarias, químicas, cerámicas y de refino, entre otras, cuyas instalaciones de cogeneración producen conjuntamente calor y electricidad. Según explicó, esta generación permite ahorrar energía y aportar generación gestionable y distribuida próxima a los centros de consumo.
José Ignacio Castillo, presidente de ACOGEN.
Un nuevo marco para recuperar la inversión
El Congreso abordó las oportunidades y las incertidumbres que plantea el nuevo marco inversor. El modelo aprobado contempla dos convocatorias de 600 megavatios cada una, para 2026 y 2027, con una inversión estimada de unos 2.200 millones de euros destinada a implementar nuevas cogeneraciones y modernizar las existentes. El marco contempla plantas de gas natural preparadas para utilizar hidrógeno y plantas de biomasa.
La primera subasta estaba prevista para el 10 de diciembre, una vez finalizado el 15 de septiembre el plazo de alegaciones a la propuesta de resolución. El sector reclamó durante el Congreso la publicación definitiva de la convocatoria y la confirmación del calendario para poder adoptar decisiones de inversión después de cinco años de espera.
El presidente de Acogen subrayó que la amplitud tecnológica del nuevo marco permite a cada industria diseñar su propio sistema energético. Entre las opciones contempladas se encuentran la combinación de cogeneración con almacenamiento eléctrico y térmico, la electrificación del calor, la adaptación al hidrógeno, la captura de CO2 y la digitalización. “Se trata de generar valor cuando la cogeneración funciona, pero también cuando está parada: aprovechar electricidad competitiva para producir calor, emplear energía almacenada y gestionar con flexibilidad el suministro a la fábrica y a la red”, explicó el presidente de Acogen.
La continuidad de las instalaciones existentes
La renovación del parque de cogeneración convivió en el Congreso con una segunda preocupación: evitar que las instalaciones existentes tengan que detener su actividad mientras se materializan las nuevas inversiones. Entre 2020 y 2025, unas 300 plantas de cogeneración, con una potencia de 2.300 MW, pararon al agotar su vida retributiva mientras esperaban un nuevo marco para su renovación.
El presidente de Cogen España, Julio Artiñano, señaló que “las industrias disponen de mayores grados de libertad para diseñar sus modelos energéticos”
Según las estimaciones de las asociaciones, estas paradas supusieron una pérdida de competitividad de 1.800 millones de euros anuales de facturación energética industrial. El impacto también se reflejó en el consumo energético y las emisiones, con un aumento equivalente al 4% del consumo de gas de todo el país en términos de energía primaria y un incremento estimado de tres millones de toneladas de CO2 al año.
El escenario podría prolongarse en los próximos años. Otras 100 instalaciones, con 1.000 MW, agotarán su vida retributiva entre 2026 y 2029. Si no se completan las inversiones y no se establecen medidas de continuidad, las asociaciones estiman que dos de cada tres cogeneraciones podrían estar paradas en 2029.
Por ello, Acogen y Cogen España proponen habilitar una Retribución por Extensión de Vida Útil, REVU, que permita seguir operando a las plantas que hayan agotado o agoten su vida útil retributiva hasta 2031, mientras completan sus inversiones, siempre que mantengan los requisitos de eficiencia energética. Es una iniciativa compartida con ADAP, ANEO y AEVERSU, que cuenta con amplio apoyo parlamentario, y cuya finalidad es preservar actividad industrial, empleo y generación distribuida contribuyendo a la seguridad de suministro.
Certidumbre para las decisiones industriales
El presidente de Cogen España, Julio Artiñano, señaló que “las industrias disponen de mayores grados de libertad para diseñar sus modelos energéticos”. Asimismo destacó que “dispondrán de herramientas para adaptar la cogeneración a sus necesidades específicas y, sobre todo, de una oportunidad que abre la puerta a una nueva generación de instalaciones”.
Julio Artiñano reclamó reglas completamente definidas, certidumbre jurídica y económica, calendarios claros, seguridad regulatoria y plazos suficientes para que cada industria pueda adaptar las inversiones a sus necesidades. El presidente de Cogen España recordó que las fábricas presentan necesidades, tecnologías y ritmos de inversión diferentes.
Una de las cuestiones señaladas por las asociaciones es el cambio estructural del modelo económico. La retribución a la operación se reduce en más de un 30% respecto a las instalaciones actuales, en buena medida por el nuevo tratamiento del coste del CO2 asociado al calor. En este escenario, la retribución a la inversión adquiere un peso determinante para garantizar el equilibrio económico y la viabilidad de las plantas.
La situación se ve condicionada además por el tiempo necesario para materializar los nuevos proyectos, estimado en cuatro años aproximadamente, y por la elevada demanda de equipos procedente de sectores como la aviación, la defensa y los centros de datos. Las asociaciones consideran que estos factores hacen necesario adoptar medidas transitorias para evitar nuevos cierres.
Julio Artiñano, presidente de Cogen España.
Cinco perspectivas sobre el futuro de la cogeneración
El Congreso estructuró su programa en cinco sesiones y contó con más de treinta ponentes. El encuentro reunió distintas perspectivas sobre el futuro de la cogeneración, desde la política energética y el marco regulatorio hasta la evolución de los mercados, la descarbonización industrial y las nuevas tecnologías.
La primera sesión, ‘Visión política: perspectivas energéticas del futuro en España’, reunió a los responsables de energía de los principales partidos políticos. Participaron José Antonio Valbuena, del PSOE; Juan Diego Requena, del PP; Ricardo Chamorro Delmo, de Vox, e Igotx López, del PNV.
La segunda sesión, ‘Visión normativa, sistemas y mercados’, contó con Jesús Ferrero, subdirector general de Energías Renovables del Miterd; Laura Moreno, jefa del departamento de Mercados de Operación de Ree; Yolanda Cuéllar, directora de Operación del Mercado de Omi Polo Español (Omie); Eduardo García, director de Operación de Enagás (Gts); Raúl Santamaría, director general de Mibgas; José Antonio Castro, vocal de la dirección de Energía de la Cnmc, y Lope del Amo Martínez, jefe del departamento de Transformación de la Energía de Idae. El bloque se centró en el contexto regulatorio y energético de las próximas subastas.
La jornada continuó con Begoña Villacís, directora ejecutiva Spain Dc & Mercado Energético en Transformación, y Cristiano Amaro, head of Biometano de Capwatt Iberia. Posteriormente, la ‘Visión europea: acelerando industria y descarbonización’ reunió a Raimon Argemí, director general de Aesa; Rodrigo Álvarez, director de Energía e Innovación de Aspapel; Radu Surdeanu, senior director Government Affairs de Siemens Energy; Nicolai Romanowski, senior energy manager de Cefic, y Simon Minett, chief executive de Challoch Energy.
La cuarta sesión, dedicada a las tendencias tecnológicas y de innovación en cogeneración, contó con Antonio Bethencourt, director de Ventas de Negocio Regulado B2B de Redexis; Elvira García, directora de Operaciones de Gases Renovables y Biometano de Nortegas; Daniel Subirachs, managing director de 2G, y Ty Jagerson, VP international development de Antora.
El programa concluyó con la ‘Visión sectorial: energía térmica, sostenible, inteligente y competitiva’, en la que participaron José María González, director general de Appa Renovables; Josep Capdevila, presidente de Adap; Joaquín López, director general de Aneo, y Verónica Rivière, presidenta de Gasindustrial.
La cogeneración ante un nuevo ciclo industrial
El XXII Congreso Anual de Cogeneración dejó sobre la mesa un escenario condicionado por la necesidad de renovar las instalaciones, mantener la actividad de las plantas existentes y definir las condiciones económicas que permitan ejecutar las inversiones. Las próximas subastas de 1.200 MW representan el eje del nuevo ciclo inversor, pero las asociaciones reclaman certidumbre para que los proyectos puedan materializarse. El nuevo marco permite combinar distintas tecnologías y recursos, mientras la industria afronta la necesidad de reducir emisiones y mantener su competitividad.















































































