Airzone lanza un experimento sobre la calidad del aire interior
Airzone presentó en Málaga el estudio y experimento “Quality Air” para optimizar la salud y el rendimiento en interiores mediante tecnologías de purificación inteligente. El proyecto responde a la brecha de conocimiento de los españoles sobre la contaminación en viviendas y oficinas durante los picos de alergia primaveral. La iniciativa demuestra cómo disminuir la concentración de CO2 y partículas en suspensión a través de sistemas de control automatizados.
Los ciudadanos españoles permanecen una media de 15 horas al día en espacios interiores, según refleja la encuesta de Airzone de calidad del aire interior sobre la que se basa el experimento. El informe técnico desvela que existe una falta de herramientas diagnósticas en los hogares, dado que más del 75% de los encuestados indican que no saben o no tienen forma de medir la calidad del aire interior.
La acumulación de CO2, polvo, polen y virus en estancias cerradas afecta la salud democrática de los convivientes. El 97% de los encuestados recurre a la apertura manual de puertas y ventanas para ventilar, un hábito contraproducente en época de polinización al introducir alérgenos exteriores. La directora general de Mercados y Desarrollo Corporativo de Airzone, Mari Carmen González, argumentó que “este riesgo puede mitigarse con las soluciones de Airzone, que integran tecnologías de purificación por ionización y renovación del aire por ventilación, permitiendo gestionar el ambiente interior de forma inteligente.”
El impacto del aire en el entorno de oficinas
Aunque la pureza ambiental preocupa a 7 de cada 10 personas, solo el 38% de los usuarios muestra disposición a invertir en tecnología residencial. La investigación vincula de forma directa los niveles de polución interna con patologías comunes como la fatiga, los dolores de cabeza y los mareos. El experimento busca revertir esta tendencia en el sector corporativo, donde los empleados a jornada completa invierten una media de 8,4 horas en su puesto de trabajo según el American Time Use Survey de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU.
En pleno debate sobre la presencialidad laboral, la adecuación ambiental surge como un factor de retención del talento. Mari Carmen González, detalló que “es la calidad del aire, elemento que además influye de forma directa en la productividad en las empresas”. Los datos de la muestra confirman que el 89,4% de los profesionales vincula la pureza del aire con su capacidad de concentración.
Brecha tecnológica en los centros de trabajo
El análisis evidencia que el 75,8% de los asalariados carece de mecanismos de monitorización en sus puestos. Mientras el 95,2% de los trabajadores otorga una importancia crítica a la higiene ambiental en su jornada, únicamente el 23% de las compañías dispone de la infraestructura de filtrado necesaria.
La adecuación de las oficinas mediante sistemas automatizados mejora los resultados de explotación al reducir el absentismo latente. La directora general de Mercados y Desarrollo Corporativo de Airzone afirmó que “adaptar los espacios laborales con sistemas de medición y regulación de la calidad del aire es una necesidad que no solo se justifica como medida de confort, sino que también es determinante del rendimiento y resultados de los empleados”. La ejecutiva concluyó que “con nuestro experimento Quality Air buscamos poner sobre la mesa la calidad del aire interior como un factor de bienestar clave y que muchas veces pasa desapercibido. Nuestro objetivo como compañía es contribuir a la creación de ambientes interiores más saludables incidiendo en un elemento tan relevante como es el aire que respiramos”.


















































































